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DESPUÉS DE 115 AÑOS...

Juan Bautista Berdum fue un vasco francés a quien el gobierno de España, en 1801, donó unos terrenos cercanos al poblado de la Inmaculada Concepción de Minas. Los vecinos del lugar, pasado el tiempo, le llamaron al paraje Cerro del Verdún. En el año 1900, el párroco de la ciudad, Don José De Luca, le pidió permiso a don Pedro Dartayete y a su esposa, doña María Ariza, dueños entonces del cerro, para colocar en la cumbre una imagen de la Virgen. Desde el 19 de abril de 1901 hasta hoy, la Virgen del Verdún se ha convertido en el lugar de peregrinaciones más popular del Uruguay: cada 19 de abril, miles de personas de todo el país suben al Cerro para agradecerle a la Inmaculada sus indudables favores. En 2010, coincidiendo con el jubileo por los 50 años de creación de la Diócesis de Minas, los obispos uruguayos declararon el lugar Santuario Nacional.

En 19 de abril de 2014 se inauguró la renovación del entorno del templete de la Virgen. El 15 de septiembre de 2015, la capilla "Madre de Misericordia", en la cumbre del Cerro. Es la Virgen la que mueve los corazones, para que ayuden a hacer de su casa del Verdún un lugar privilegiado de encuentro con Jesús.


lunes, 24 de febrero de 2020

PEOR QUE EL CORONAVIRUS

Esta información, que leí hoy, me desacomodó, me liquidó. Y no puedo dejar de compartirla:

Uruguay registró el año pasado 705 suicidios, la mayor cantidad de los últimos siete años, según el Ministerio del Interior.
En 2013 se habían registrado 505 suicidios, es decir, 200 menos que en 2019. (En Perspectiva, 24.2.2020).

Esto quiere decir que, desde Enero a Diciembre, se quitaron la vida casi dos uruguayos por día. Es una barbaridad, es el promedio más alto de América Latina.

¿Por qué sucede esto? ¿Por qué 200 más que el año anterior? ¿Hay algún factor común?¿Se han hecho estudios serios sobre las posibles causas? ¿Se puede responder, entre otras, a estas preguntas?: 
    
                  - ¿Cuál es el perfil de los suicidas? ¿Cuantos hombres, cuantas mujeres?
                  - ¿Padecían enfermedades psiquiátricas? ¿Estaban atendidos?
                  - ¿Dónde vivían? ¿En la ciudad, en el campo?
                  - ¿Qué grado de enseñanza tenían?
                  - ¿Eran personas solteras, casadas, divorciadas, viudas?
                  - ¿Cómo eran sus familias? ¿Tenían antecedentes?
                  - ¿Habían recibido alguna instrucción religiosa? 

Y muchas preguntas más que los expertos sabrán hacer. ¡No podemos no hacer nada! El teléfono está bien, es algo, pero ¿no hay que ir más a fondo para revertir esta calamidad, sin duda peor que el coronavirus? 

jueves, 6 de febrero de 2020

LA FE NO ES INSENSATA (es fe, nomás)

El día en que casé a Raúl y Mariana -¿cómo olvidarlo?- les dije que eran "un par de insensatos"... Se iban a trabajar fuera del país, sólo con el amor enorme que se tenían y con el deseo de formar una familia grande...

Conforme pasaron los años y los distintos destinos laborales, la divina insensatez de los dos se concretó en una preciosa familia de siete hijos. Ahora viene en camino el octavo, Íñigo, y Mariana, que es médico, me cuenta con detalle:

Desde el primer trimestre de embarazo sabemos que es altamente probable que tenga Síndrome de Down. Con Íñigo no quisimos hacer ninguna prueba para confirmarlo, porque no nos cambiaba en nada el saberlo con certeza: igual que sus hermanos, es un hijo nuestro al que tenemos que ayudar a llegar al Cielo. Lo que sí nos importaba era ir viendo en las ecografías si se podían descartar las patologías que se asocian a la condición genética, por ejemplo las cardíacas y hasta ahora no se veía nada fuera de lo normal.


Esta semana me hicieron dos ecografías, y se ve que Íñigo tiene algo de líquido en el tórax y edema cutáneo. Además se vio una malformación en el corazón, tiene una comunicación aurículoventricular completa. Y también se ve que tengo mucho líquido amniótico; por eso mi útero tiene una altura como si estuviera a término y mi panza está gigante y solo estoy de 31 semanas. El tema con el líquido, tan abundante, es que puede darme contracciones fuertes en cualquier momento. Por eso el doctor me mandó cierto reposo. (Como tengo 3 cesáreas previas no puedo tener contracciones por el riesgo de rotura uterina). Dependiendo de la evolución, que es muy dinámica, vamos viendo si se adelanta la cesárea.


La malformación cardíaca es típica del Síndrome de Down, pero las otras condiciones no, así que no sabemos si Íñigo tiene solo sd de Down o alguna otra condición genética o metabólica. El tema es que el riesgo vital es alto para él. Vamos a ir monitoreando cómo va evolucionando todo, intentando que crezca lo máximo posible en mi panza.


Por ahora solo podemos rezar y confiar. Quería contarle, para que nos encomiende mucho, para que Íñigo pueda sobrellevar todo lo que viene y que nosotros no dejemos de estar confiados en Dios que tanto nos quiere.
Mi oración estos días es decirle a Dios que Él nos conoce y sabe cómo somos y lo poco que podemos solos, que nos dé la gracia y fortaleza para lo que nos pida, que no perdamos la paz .

Le vamos a contar a los niños la próxima semana, y después a nuestra familia y amigos para que nos ayuden a rezar. Pero a usted necesitaba contárselo ahora para que nos encomiende especialmente.

Por mi parte, después de superar el shock anímico y espiritual (lo confieso abiertamente, más aún contrastado con la serenísima actitud de Mariana, que habla de sí misma con una objetividad desarmante), le sugerí que encomiende todo al Dr. Ernesto Cofiño, pediatra guatemalteco de primer nivel, en proceso de canonización. En esto estamos. La fe siempre puede más.