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DESPUÉS DE 115 AÑOS...

Juan Bautista Berdum fue un vasco francés a quien el gobierno de España, en 1801, donó unos terrenos cercanos al poblado de la Inmaculada Concepción de Minas. Los vecinos del lugar, pasado el tiempo, le llamaron al paraje Cerro del Verdún. En el año 1900, el párroco de la ciudad, Don José De Luca, le pidió permiso a don Pedro Dartayete y a su esposa, doña María Ariza, dueños entonces del cerro, para colocar en la cumbre una imagen de la Virgen. Desde el 19 de abril de 1901 hasta hoy, la Virgen del Verdún se ha convertido en el lugar de peregrinaciones más popular del Uruguay: cada 19 de abril, miles de personas de todo el país suben al Cerro para agradecerle a la Inmaculada sus indudables favores. En 2010, coincidiendo con el jubileo por los 50 años de creación de la Diócesis de Minas, los obispos uruguayos declararon el lugar Santuario Nacional.

En 19 de abril de 2014 se inauguró la renovación del entorno del templete de la Virgen. El 15 de septiembre de 2015, la capilla "Madre de Misericordia", en la cumbre del Cerro. Es la Virgen la que mueve los corazones, para que ayuden a hacer de su casa del Verdún un lugar privilegiado de encuentro con Jesús.


sábado, 22 de julio de 2017

EL PODER DE LAS MUJERES

22 de Julio. El comentario de hoy está dedicado especialmente a las mujeres. Y es que, desde el año pasado, hoy celebramos como FIESTA, a una mujer fuera de serie: Santa María Magdalena. El papa Francisco quiso elevar la categoría de la celebración y pasarla  de Memoria a Fiesta.
San Mateo (Mt 27, 55), san Marcos y san Juan afirman que, cuando Jesús estaba clavado en la Cruz, además de la Virgen “estaban allí muchas mujeres mirando de lejos, las cuales habían seguido a Jesús desde Galilea, sirviéndole,  entre las cuales se encontraban María Magdalena, María la madre de Santiago y de José, y la madre de los hijos de Zebedeo”.
El Papa Benedicto XVI dijo: “la historia de María de Magdala recuerda a todos una verdad fundamental: es discípulo de Cristo quien, en la experiencia de la debilidad humana, ha tenido la humildad de pedirle ayuda, ha sido curado por él, y le ha seguido de cerca, convirtiéndose en testigo de la potencia de su amor misericordioso, que es más fuerte que el pecado y la muerte”.
Parecería que María Magdalena, en efecto, tuvo debilidades importantes en su vida, hasta que encontró a Jesús y se convirtió en apóstol. Tan es así, que ella fue la primera en ver a Jesús Resucitado, y fue a ella a quien Jesús le encargó que comunicara a los apóstoles su resurrección.
Los cuatro evangelistas cuentan cómo María Magdalena fue el Domingo por la mañana a buscar el cuerpo muerto de Jesús. San Juan se detiene y, en el capítulo 20, cuenta con todo detalle el encuentro con Jesús resucitado, que la nombra, en definitiva, “apóstol de apóstoles”.



Hay una autora italiana actual, madre de cuatro hijos, periodista de la RAI, que ha publicado dos libros convertidos en best-sellers y un tercero que lleva el mismo camino. Pienso que ella es una de esas mujeres que, como María Magdalena, hoy necesita el mundo. Se llama Costanza Miriano. Su ultimo libro, que aún, me parece, no ha sido traducido al castellano, se titula Cuando éramos mujeres. (Quando eravamo femmine). El subtítulo es: El extraordinario poder de las mujeres. En la contratapa se lee:  
Costanza Miriano, que se ha convertido en un caso internacional por sus libros anticonformistas sobre la familia, cuenta a las hijas el papel de la mujer en la sociedad contemporánea. Y, entretejiendo reflexiones e historias de la vida cotidiana, nos devuelve la imagen de una mujer que sabe que tiene en sus manos los destinos del mundo: porque sabe que el nivel espiritual de una época está dado por el nivel espiritual de sus mujeres, y que mientras el hombre actúa sobre el presente, la madre construye para la eternidad”.
Le encomiendo a santa María Magdalena que ayude a las mujeres a entender bien esto y a obrar en consecuencia. No es poca cosa ¿verdad?


viernes, 21 de julio de 2017

DAR EN EL BLANCO

Buenos días a, soy el pj Ob de M. Hoy es 21 de Julio y es Viernes. Siguiendo lo que les sugerí ayer para mantener la presencia de Dios y para ir gustando las “cosas del cielo”, como dice san Pablo, hoy es un día para considerar especialmente la Pasión del Señor, es decir, lo que Él padeció por nosotros. ¡Qué misterio de amor éste, que el Hijo de Dios haya querido borrar nuestros pecados “humillándose y haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de Cruz” (Fil 2, 8), dice san Pablo!

En el Catecismo que estudié cuando era chico, se preguntaba: ¿Cuál es la señal del cristiano? Y la respuesta: La señal del cristiano es la Santa Cruz. A continuación: ¿Por qué la señal del cristiano es la Santa Cruz? Respuesta: Porque en ella Cristo nos redimió.


Cuando pasan los años y vas tratando de profundizar en esas afirmaciones básicas, más se despierta la necesidad de dar gracias a Dios por esta, su  máxima demostración de amor. Y el Viernes, en particular, brotan pequeñas oraciones, que se llaman jaculatorias, que expresan los sentimientos del corazón: Sagrado Corazón de Jesús, lleno de bondad y amor; Sagrado Corazón de Jesús, hecho obediente hasta la muerte; Sagrado Corazón de Jesús, traspasado por una lanza; Sagrado Corazón de Jesús, fuente de todo consuelo... 

Si pensamos un poco, nomás, ¿verdad que nuestros pensamientos van y vienen girando en torno a nosotros mismos, a lo que me ocupa y pre-ocupa, y haciendo juicios sobre las personas, o pensando en el futuro más futuro?... Si nos empeñamos en ir cambiando ese monólogo por un diálogo con Jesús, con su Madre, con san José..., que se alimenta con esas u otras jaculatorias, las que cada uno inventa, estaremos empezando a tener más presencia de Dios, más amor a Dios y a los demás. Es un deporte sobrenatural que todos, sin importar edad o condiciones físicas, podemos practicar. 

Quería contarles algo que alegra mucho. Saben que en el cerro del Verdún hay una casa de retiros muy frecuentada. Ayer, a las 8 de la noche, 27 hombres empezaron en ella un Cursillo de Cristiandad que terminará el Domingo. Vinieron de José P. Varela, de Mariscala, de Aiguá, de Minas... Les pido que se acuerden de encomendarlos a la Virgen, para que saquen mucho fruto de él. 

Aprovecho para animarlos a buscar unos días de retiro en el año. ¡Son tan necesarios PARA DAR EN EL BLANCO! Hay muchas posibilidades: en Montevideo y en todas las ciudades hay retiros organizados por instituciones de la Iglesia, por las parroquias... Está más que comprobado que, en esos días días de silencio activo, de meditación sincera, de conversación con Dios acerca de la propia vida, se encienden luces nuevas del Cielo, que iluminan la verdad de un Dios que nos quiere infinitamente, y se descubren paisajes desconocidos y hermosísimos, y se encuentran fuerzas para cambiar lo que haya que cambiar... Les recomiendo hacer un retiro, vale la pena.

jueves, 20 de julio de 2017

QUIERO QUE ME ENSEÑES A REZAR

En este 20 de julio quisiera transmitirles algo realmente importante, que me vino a consecuencia de un recuerdo. Fue hace muchos años, saliendo yo de la consulta de un dentista, en el centro de Montevideo. Cuando fui a subir al auto, estaba apurado porque tenía que llegar a no sé qué sitio. Y ya estaba arrancando el auto, cuando una chiquilina, 8 o 9 años, se me acercó a la ventana y sin más me soltó: - Quiero que me enseñes a rezar. Me sorprendió, le pregunté por qué o algo así… Y solamente repitió: - Quiero que me enseñes a rezar. Le dije que estaba apurado, le pregunté si ella estaba ahí todos los días, me dijo que sí… - Entonces el martes que viene, que vuelvo por aquí, te enseño. Y me fui. Cuando volví la semana siguiente, nunca más la encontré.

Es un cargo de conciencia que tengo. Y de alguna manera quiero responderle a aquella criatura, que hoy será una mujer.



Pienso que todos los que escuchan esto, de alguna manera rezan. Pero escuchen lo que dice san Pablo: “recen sin interrupción” (1 Tes 5, 17). ¿Será posible esto? Es posible; créanme, que conozco a no pocas personas que intentan hacerlo. Y lo intentan, recurriendo a la intercesión de los santos y buscando modos de acordarse más de Dios cada día.

Un ejemplo que a mi me ha servido mucho. En 1939, san Josemaría viajó hasta un pueblito de La Mancha, Daimiel, para conocer a una chica que hoy está en proceso de canonización: se llamaba Dolores Fisac, Lola Fisac. Ella contó que al terminar de hablar con san Josemaría, este le aconsejó que para ir tomando familiaridad con las cosas de Dios (san Pablo también escribió “busquen las cosas de arriba, las cosas del cielo” (Col 3, 1) dedicara cada día de la semana a una devoción: en concreto le dijo: los Domingos, la Santísima Trinidad; los lunes, las almas del purgatorio; los martes, los Ángeles Custodios, los miércoles, san José; los jueves, la Eucaristía; los viernes, la Pasión del Señor; los sábados, la Santísima Virgen.

Esta es una posibilidad entre muchas otras, para ir aumentando nuestra presencia de Dios, para aprender a rezar continuamente. Hoy es Jueves. Hoy me propongo poner especial atención para agradecerle a Jesús su presencia en los sagrarios de las iglesias. Le voy a decir 5 veces, o 10 o las que sea, que quisiera recibirlo en la Comunión cada día con más amor: esto se llama hacer la Comunión espiritual. Puedo utilizar una fórmula conocida, puedo decirle lo que me salga del corazón. Y ver al llegar el final del día cómo fue la cosa. Y tratar de superarme al día siguiente…

Quiero que me enseñes a rezar… me dijo aquella criatura. Bueno, vayamos por este camino, que está bien experimentado. Seguiremos mañana.



miércoles, 19 de julio de 2017

SENCILLEZ DE LOS NIÑOS

Hoy es 19 de julio; ayer y hoy, los días más fríos de este año: 0 grados de mañana… A las 3 de la tarde llegaremos a los 13 y, como todos los 19 de cada mes, vamos a subir al cerro del Verdún para rezar el Rosario en honor de la Santísima Virgen. Están todos invitados.

Esta mañana, como siempre,, hice un rato de oración en la capilla del Santísimo, en la Catedral. Tiene un aparato de aire acondicionado. Cuando se prende aparece señalada la temperatura del ambiente: marcaba 11 grados; cuando terminé ya estábamos en 17, un lujo. Aquí todos lucimos la moda “cebolla”, compuesta por varias capas de pullovers y otras prendas de abrigo.

Abrí el evangelio de hoy y me encontré con unas palabras de Jesús, que tradicionalmente se han llamado el “himno de júbilo” del Señor. Es una maravilla: “Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a los sabios y prudentes y las has revelado a los pequeños” (Mt 11, 25), es decir, a la gente sencilla, descomplicada, que está abierta a la presencia de Dios y a la gente.

Y esta oración gozosa de Jesús nos lleva de la mano a pensar un poco en la virtud de la sencillez, hermana de la sinceridad. Dios es eternamente simple, porque es la Verdad, y la Verdad no necesita explicaciones. Jesús es abiertamente sencillo, tanto que una vez, con una intención torcida, sus propios enemigos se lo dicen: “Maestro, sabemos que eres veraz y que enseñas de verdad el camino de Dios, y que no te dejas llevar por nadie, porque no haces distinciones entre las personas” (Mt 22, 17). Jesús ama la sencillez y la sinceridad de los niños, tanto que nos dice que “si no se hacen como los niños no entrarán en el Reino de los cielos” (Mt 18, 1ss).




Mejor que muchas consideraciones, quiero leerles una carta que encontré en mi archivo. La tomé del libro de Jesús Urteaga, Los defectos de los santos. Una niña le escribe al autor del libro.

“Ya he cumplido seis años y pronto te escribiré yo, porque he empezado a ir al colegio de mayores y me enseñan a leer y a escribir. Así que entonces te contaré secretos. Ahora no puedo porque escribe mamá y, aunque es muy buena, hay cosas que no se las digo porque se enfada.
El día 11 de mayo voy a hacer mi primera Comunión. Mamá dice que te pregunte si te parece que soy todavía muy pequeña, pero yo ya sé que no lo soy. Desobediente sí, un poco. Hago rabiar bastante a mamá con Marilín, que es mi perrita.
Además no quiero marcharme de la televisión cuando hay películas para mayores. El otro día arme la gorda y mamá se enfadó mucho, porque dice que los niños no deben ver las películas que no son aptas.
Abuelita María es muy pesada y me pone una bufanda gorda para ir al colegio. Ahora reza el rosario todos los días porque estamos en octubre, y yo también me quedo a rezarlo; pero a veces me tienta el demonio y soy mala. Mientras abuelita reza el rosario, yo pinto monigotes.
Quiero mucho a Jesús, pero no puedo remediar ser desobediente. Yo quiero obedecer pero no puedo.
Tía Juanita es hermana de mamá y es monja; fui a verla y me porté mal porque me subí a las sillas. Tía Juanita tiene una nariz un poco fea y se lo dije, y papá y mamá se enfadaron mucho conmigo, pero es verdad que la tiene fea.
Adiós. Te mando besos y rezo por ti. Mañana seré buena, el lunes no lo sé. Yo quiero serlo. Margarita”.

¿Verdad que se entiende bien qué es la sencillez, tan querida por Jesús? Que la  bendición…



  



lunes, 17 de julio de 2017

18 DE JULIO. NO APARTES TUS OJOS...

Hoy es 17 de julio. Estamos en las vísperas de celebrar nuestra fecha patria más importante, la fecha que le da nombre a la avenida principal de Montevideo y a las calles principales de casi todas las ciudades del interior: en Minas, 18 de Julio es también la calle principal.

Mañana celebraremos la Jura de nuestra primera Constitución, el 18 de Julio de 1830. Un cuadro de Blanes recuerda para siempre cómo fue aquel día: de mañana, en la iglesia matriz se cantó el Tedeum; de tarde, las autoridades juraron  la flamante Constitución; lo mismo se hizo en las ciudades y pueblos de cierta importancia del interior del país. El texto del juramento fue éste:

“¿Juráis a Dios y a la Patria cumplir y hacer cumplir en cuanto de Vos dependa, la Constitución del Estado Oriental del Uruguay sancionada el 10 de Setiembre de 1829 por los representantes de la Nación? ¿Juráis sostener y defender la forma de gobierno Representativo Republicano que establece la Constitución? Si así lo hiciéreis Dios os ayudará; si no, Él y la Patria os lo demandarán”.



El 18 de Julio es un día muy apropiado para pensar en algo tan esencial como el amor a la patria. En el último libro que escribió, Memoria e identidad, Juan Pablo II hizo unas consideraciones que pueden ayudarnos a hacerlo. Decía así:

La expresión «patria» se relaciona con el concepto y la realidad de «padre» (pater). La patria es en cierto modo lo mismo que el patrimonio, es decir, el conjunto de bienes que hemos recibido como herencia de nuestros antepasados. Es significativo que, en este contexto, se use con frecuencia la expresión «madre patria». En efecto, todos sabemos por experiencia propia hasta qué punto la herencia espiritual se transmite a través de las madres. La patria, pues, es la herencia y a la vez el acervo (caudal, bagaje) patrimonial que se deriva; esto se refiere ciertamente a la tierra, al territorio. Pero el concepto de patria incluye también valores y elementos espirituales que integran la cultura de una nación.

El 1 de abril de 1987, en Tres Cruces, JP II celebró la Misa. Nos dijo entonces: "Queridos uruguayos: Vuestra patria nació católica. Sus próceres se valieron del consejo de preclaros sacerdotes que alentaron los primeros pasos de la nación uruguaya con la enseñanza de Cristo y de su Iglesia, y la encomendaron a la protección de la Virgen que, bajo la advocación de los Treinta y Tres, hoy nos preside junto a la cruz. El Uruguay de hoy encontrará los caminos de la verdadera reconciliación y del desarrollo integral que tanto ansía, si no aparta los ojos de Cristo, Príncipe de la Paz y Rey del universo".

Ustedes y yo queremos de verdad a nuestra patria. Respetando y defendiendo la libertad de cada uno para pensar y actuar según su propia conciencia, yo quisiera que Uruguay fuera cada día más católico. En el marco de nuestra bendita laicidad, de nuestra laicidad bien entendida, esto quiere decir que me gustaría hacer realidad lo que el Papa santo nos dijo: Uruguay encontrará los caminos de la verdadera reconciliación y del desarrollo integral, si no aparta los ojos de Cristo. Para esto, es esencial conocer bien y dar a conocer la enseñanza de la Iglesia acerca del sentido de la vida; acerca del matrimonio y de la familia; acerca de la vida en sociedad. ¡Es una enseñanza tan hermosa, tan humana y tan divina!


Mañana es feriado nacional, de manera que nos reencontramos el miércoles. Que la Virgen de los Treinta y Tres, nuestra Patrona, los bendiga a todos.

sábado, 15 de julio de 2017

TUS HIJAS TE NECESITAN

Mañana, 16 de julio, es la fiesta de Nuestra Señora del Carmen, y a Ella le encomiendo de modo particular a todos los PADRES de nuestro país.

Ayer, tomando el ejemplo de san Camilo, que sintió mucho la ausencia de su madre y de su padre en su educación, les decía que seguiríamos hablando de esto. En el Día del Padre, que celebramos mañana, quisiera referirme a la importancia que tienen los papás en la educación de sus hijas. Esto se me presentó con especial fuerza después de leer, hace ya algunos años, un libro que no dudo en recomendarles. Se titula PADRES FUERTES, HIJAS FELICES, y su autora es la doctora Meg Meeker, médico norteamericana, madre de familia y con mucha experiencia en el trato con adolescentes. (El libro de la doctora Meeker está en Amazon, en su versión digital y vale mucho la pena leerlo).

En su libro, la doctora Meeker cuenta muchas experiencias de su consulta. Por ejemplo:

A los 18 años Ana se fue de su casa para estudiar en una prestigiosa universidad americana. Durante el primer curso todo marchó sobre ruedas: hizo muchas amigas y sacó buenas calificaciones. Pero después la cosa se torció. Empezó a  beber demasiado, dejó de asistir a clase y al final fue expulsada de la universidad.
Al volver a su casa, su madre se mostró inflexible. “Te has comportado estúpidamente, le dijo. Has arrojado tu futuro por la ventana. Has avergonzado a tu familia”. En mitad de la bronca, su padre se acercó a Ana y le dijo al oído: “¿Te encuentras bien, hija?. Ella se echó a llorar”.
“No se puede imaginar cómo me afectó aquello, le explica Ana a la doctora Meeker. Eso pasó hace treinta años, pero el amor que siento por mi padre en este momento es algo tan fresco y tan reciente como lo fue entonces… supe que era a mí y no a los logros que pudiera alcanzar a quien realmente amaba”.



El subtítulo del libro PADRES FUERTES, HIJAS FELICES es Diez secretos que todo padre debería conocer. Cada uno de los capítulos es uno de los “secretos”. Leo solamente los títulos: Usted es el hombre más importante de su vida. Ella necesita un héroe. Usted es su primer amor. Enséñele humildad. Protéjala y defiéndala. Pragmatismo y firmeza. Sea usted el hombre que quisiera para marido de su hija. Enséñele a conocer a Dios. Enséñele a luchar. Unido a ella.

De entrada un padre puede pensar que no es fácil lo que se pretende de él. Es verdad, tiene toda la razón, pero la dificultad se resuelve en facilidad si cuenta con la gracia de Dios y el empeño en formarse para ser un buen padre: es necesario leer, consultar y poner en práctica.

La experiencia me dice que hay padres cómodos que tienen muy asumido este silogismo: “es imposible entender a las mujeres; mi hija es mujer; en consecuencia, que se encargue su madre educarla”. Eso, además de comodidad es una gran cobardía.  
Es verdad que con los varones es más fácil entenderse: ver juntos un partido de fútbol, casi no decir nada y estar muy a gusto los dos. Pero con ellas es diferente. La doctora Meeker dice: “esté donde esté, asegúrese de que ella percibe que usted se da cuenta de que está a su lado, hágale preguntas, escúchela. Las mujeres odian el sentirse invisibles”.
En otro momento escribe: “Permítanme que les cuente un secreto sobre las hijas de todas las edades: les gusta presumir de lo duro que son sus padres, y de lo estricto y exigentes que son con ellas. ¿Por qué? Porque esto les permite hacer notar lo mucho que ellos las quieren”.
Y en otro lugar escribe: “Por lo que se refiere a inculcarles sus creencias, tampoco tengan miedo a hablarles de Dios. Si usted no le proporciona una guía a su hija, ella buscará las respuestas por su cuenta y la autoridad de Usted quedará suplantada por otra persona. Su hija necesita a Dios por dos razones: porque necesita ayuda y porque necesita esperanza. Él le proporciona esa ayuda y le promete que el futuro será mejor”


Los dejo por hoy. Me pasé en el tiempo, pero el Día del Padre es solamente una vez al año y este tema requiere la mayor atención. Créanme, papás, que rezo por ustedes. 

viernes, 14 de julio de 2017

DE SANTOS Y VICIOSOS

Hoy es 14 de Julio, 14 de Julio me repito a mí mismo para no equivocarme. Ayer me sacaron varias tarjetas amarillas (espero que sean amarillas y no rojas) advirtiéndome que no era 13 de Mayo, como dije, sino 13 de Julio…, ¡gracias!

Hoy, 14 de Julio, en la Iglesia celebramos a un santo que nos da una gran esperanza: se trata de San Camilo de Lelis, fundador de los Camilos, una congregación dedicada al cuidado de los enfermos.



Digo que este santo despierta una esperanza grande, porque antes de dedicarse por completo a los enfermos, en los que veía a Jesucristo nuestro Señor, san Camilo tuvo que superar un problema muy grave: tenía el vicio del juego.

Estamos en el siglo XVI, en Italia. Camilo perdió a su madre cuando tenía 13 años. Su padre, que era marqués y capitán en el ejército de Carlos V, no pudo ocuparse de su educación como debía y Camilo adquirió el vicio del juego a los 15 años. Dice la historia que era un gran jugador de cartas.

A los 19 años decide alistarse en el ejército y su padre le consigue una buena colocación, pero el día anterior a que Camilo se embarque para ir a pelear contra los turcos, muere su padre. Camilo está desorientado, no sabe qué hacer, y además se le abre una llaga en la pierna que lo va acompañar el resto de su vida.

Va a tratarse la llaga a Roma y después se queda allí como enfermero. Pero es tan fuerte la pasión por el juego que el director del hospital lo despide porque no atiende bien a los enfermos. Se inscribe otra vez en el ejército. Durante seis años combate, primero al servicio de la república de Venecia, después bajo las banderas de España. Más de una vez se roza con la muerte. Pero nada le vuelve juicioso: sigue jugando…En 1575 se le encuentra mendigando, y poco después peón de albañil…

Tiene que internarse otra vez por su llaga, que se había vuelto a abrir. Y aquí es donde se produce su conversión. Camilo se junta con cinco amigos y deciden formar una comunidad religiosa para cuidar a los enfermos…


¿Verdad que da mucha esperanza la vida de este santo? Cualquiera puede tener cualquier vicio, pero con la ayuda de Dios también puede dominarlo y llegar a ser santo. Camilo tenía el vicio del juego, otro puede caer en el alcohol o en las drogas… En todo caso, la prevención del vicio está, en enorme medida, en la cercanía de los padres, en el cumplimiento de su deber de educar a sus hijos. Seguiremos hablando de esto, eso sí, con mucha esperanza. 

miércoles, 12 de julio de 2017

MIEDO A DECIR QUE SÍ

Rueguen al dueño de la mies que envíe trabajadores a su mies… Rueguen que Dios nuestro Señor nos mande, especialmente, vocaciones de sacerdotes, que las necesita nuestro país como la tierra necesita el agua. ¿Ya se han propuesto algo?: tres Avemarías, un misterio del Rosario; hoy es Miércoles, día dedicado a San José, Patrono de toda la Iglesia… Tenemos muchos intercesores en el Cielo que nos ayudan, si les pedimos ayuda. Pidan y se les dará, llamen y se les abrirá…

Es un misterio la vocación, decíamos ayer. No hay explicación para esa elección divina. Miro a mi alrededor y veo a la Hermana Ana Laura, una de las Siervas de los Corazones Traspasados de Jesús y María que trabajan en Minas: ella encontró la llamada de Dios a seguirlo mientras estudiaba Escribanía en la UDELAR; me acuerdo de Vicky, hoy Superiora de un convento de las Carmelitas: también encontró su vocación mientras estudiaba Notariado en la UDELAR; el Padre Pablo Graña, Vicario de la Diócesis de Minas: la descubrió igual, mientras estudiaba Abogacía en la misma Universidad… (Ayer estábamos pensando que podría ser interesante hacer una reunión de antiguos alumnos de nuestra Universidad estatal, que hoy son sacerdotes y religiosos o religiosas… Hay muchos más. En el marco de nuestra laicidad sería un signo de no sé bien qué… pero interesante).

En todo caso, es evidente que la vocación la da Dios. Es Él quien mete la divina inquietud de dejarlo todo y seguirlo en exclusiva. Y la experiencia me dice que, hoy por hoy, a no pocos jóvenes les da miedo el compromiso para siempre: les da miedo casarse para siempre, entregarse para siempre por amor a Dios…



Creo que estamos pasando por una crisis de fe, de confiar en Dios, también por supuesto en el compromiso matrimonial. Claro, como alrededor cunden los matrimonios divorciados, el miedo está justificado aparentemente: ¿por qué a mí no me va a pasar lo mismo? Entonces se experimenta: no nos casamos, esperamos a ver si la cosa funciona, nos vamos a vivir juntos…

La experiencia y la estadística muestran que hay bastantes más posibilidades de divorcio entre aquellos que han convivido, que los que no lo hicieron.  De esto habremos de seguir hablando.

En el caso de las vocaciones sacerdotales o a la vida religiosa, es lo mismo,  si se mira sólo con ojos humanos (¿seré capaz?, ¿y si después me arrepiento?) y olvidando que DIOS ES SIEMPRE FIEL. Él no se equivoca nunca en sus elecciones.

Chesterton dio en el clavo en este poema:

Las estrellas, ¡millones de ellas!, brillan
y nadie más que Dios sabe su número.
Pero una sola, ¡ella!, fue escogida
aun antes de nacer para mi solo.
¿Cómo puede encontrar alguien su amor

y no volverse loco?

martes, 11 de julio de 2017

LOS CAMINOS DISTINTOS DE DIOS

Hoy es 11 de Julio y en la Iglesia celebramos a un santo que ha hecho Historia: se trata de San Benito (por cierto, el Papa Benedicto XVI hoy celebra su santo patrono, rezamos por él).

San Benito vive a fines del siglo V y comienzos del VI. San Benito fue elegido por Dios para empezar en Occidente la vida monacal, la vida de los monjes. Estudia en Roma filosofía y letras, en un ambiente relajado, dominado por el paganismo y las malas costumbres. Siente la necesidad de apartarse de esa atmósfera, siente la necesidad de estar solo para dedicarse por entero a la oración. Por eso se retira primero a una cueva, fuera de Roma; después a la región de Subiaco, a 70 km de Roma. Más tarde, cuando es ya un hombre conocido por su santidad de vida, después de no pocas dificultades se establece con los monjes que lo siguieron, en Monte Casino, 130 km al sur de Roma. Aquí es donde San Benito escribe su famosa Regla, el documento que regula la vida de los monjes y que servirá de modelo para la vida monacal hasta nuestros días. La Abadía de Monte Casino será una fuente de cultura para toda Europa, por la labor que desarrollaron desde ahí los monjes benedictinos.

Se podría hablar horas de este tema… También de su hermana, Santa Escolástica. (Por cierto, en el monasterio de las Hermanas Benedictinas de El Pinar falleció el viernes pasado Sor María Inés, una religiosa muy anciana y muy santa).

¡Qué misterio el de la vocación! ¿Por qué Dios elige a unos hombres y mujeres y los reserva para sí?... Para realizar, por medio de distintos caminos, lo que dice el evangelio de la Misa de hoy: Jesús recorría todas las ciudades y aldeas enseñando…Al ver a las multitudes se llenó de compasión por ellas, porque estaban maltratadas y abatidas como ovejas que no tienen pastor. Entonces les dijo a sus discípulos: la mies es mucha, pero los obreros pocos. Rueguen, por tanto, al Señor de la mies que envíe obreros para su mies (Mt 9, 32.38).



Rueguen, pidan a Dios, que es el dueño de los corazones, que prenda en muchos la inquietud santa de ayudar a Jesucristo y seguir enseñando el Evangelio. En el sacerdocio, en la vida religiosa, en el lugar que cada uno ocupa en el mundo. Un poema de León Felipe expresa el misterio de la vocación de una forma exacta:

Nadie fue ayer,
ni va hoy,
ni irá mañana
hacia Dios
por este mismo camino
que yo voy.
Para cada hombre guarda
un rayo nuevo de luz el sol...
y un camino virgen
Dios.

Que cada caminante encuentre su camino, le pido hoy a San Benito.  



ELLA FITZGERALD EN EL CIELO





Vengan a Mí todos los que están cansados y agobiados, que Yo los aliviaré. Si todo lo que leemos de Jesús en el Evangelio debemos meditarlo una y otra vez, estas palabras de ayer pienso que reclaman ser RUMIADAS, como no pocas veces repetía el Papa Benedicto.

Y es que son tantas las veces en que vamos por la vida cargados con nuestros agobios (aclaro que la mayoría de las veces están motivados por la manía de pensar en nosotros mismos, en que me ofendieron, en que no me tuvieron en cuenta, en lo que me van a decir, en lo que le voy a contestar, etcétera), decía que es tan frecuente caminar cansados, con una mochila negra y pesada en el alma, que debemos darle vueltas  a esa declaración de Jesús tan llena de amor: vengan a Mí, no sean así... Yo los aliviaré.

Lo tenemos al alcance de la mano, pero parecería que nos olvidamos... 

Tenemos que aprender de los niños, una vez más. Hace ya tiempo, un par de meses al menos, les pedí oraciones por Jachu, una niña de ocho años a la que le habían diagnosticado una enfermedad muy grave. Me consta que hay muchísimas personas rezando por ella y me consta también que las oraciones han sido escuchadas, porque está mucho mejor.

Fui a visitarla cuando estaba internada, y me encontré con una criatura tan alegre, tan divertida, olvidada por completo de sí misma que me pareció increíble. Me dijo con un obvio convencimiento que sabía que Jesús estaba con ella, que no le importaba nada lo que tenía...

Su "secreto” era precisamente ese: YO LOS ALIVIARÉ SI ME CONFÍAN LA CARGA QUE LES PESA.

Otro ejemplo desde otro punto de vista. ¿Se acuerdan de Ella Fitzgerald, la  cantante negra con una voz inolvidable, tan enorme como el tamaño de su cuerpo? Yo no sabía que ella sufría un agobio de esas mismas dimensiones. ¿Por qué? Porque quería ser blanca.

No lo supe hasta que leí un poema de Wislawa Szymborska, Premio Nobel de Literatura, en 1996,  que me mandó mi amigo Iván. Se titula Ella Fitzgerald en el Cielo y dice así:

Le rezaba a Dios, 
le rezaba ardientemente,
para que hiciera de ella 
una feliz chiquilla blanca. 
Y si ya es tarde para esos cambios, pues al menos, Mi Señor, mira cuánto peso
 y quita de aquí como poco la mitad.
Pero el misericordioso Dios dijo No. 
Simplemente puso la mano en su corazón,
 le miró la garganta, le acarició la cabeza. 
Y cuando todo haya pasado -añadió-, 
me llenarás de júbilo viniendo a mí, 
mi alegría negra,mi tonel cantarín.

¿Se entiende la idea? Dios nos quiere como somos, con virtudes y limitaciones, que en realidad pueden tener un valor inapreciable para los demás. Yo te aliviaré, nos dice, si tú tratas de entender que mis caminos a veces no coinciden con los que tú habías pensado recorrer.


sábado, 8 de julio de 2017

EL YUGO SUAVE DE JESÚS





Creo que, de alguna manera, todos sabemos qué es una YUNTA. Pienso que, aun siendo de ciudad, todos  hemos visto en el campo una yunta de bueyes arando un campo… Mansos, pasan las horas arriba y abajo, roturando la tierra.

La yunta, de la cual hablan muchas canciones de nuestro folklore, para formarse necesita un YUGO, ese instrumento de madera que se coloca en el cuello a los bueyes para que anden juntos en el trabajo.

Esto viene a cuento porque mañana, en el evangelio de san Mateo que se leerá en la Misa, Jesús dice, entre otras afirmaciones inolvidables, esto tan conocido  y tan hermoso: “Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados y yo los aliviaré. Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontrarán alivio. Porque mi yugo es suave y mi carga liviana”.

Saben, uno de los grandes de la primitiva Iglesia, a los cuales hay que tratar de conocer porque son un monumento de sabiduría, fue San Justino, que vivió y murió mártir en el siglo II. Este santo era pariente lejano de San José, el esposo de María, y dice en uno de sus escritos que José era un especialista en la fabricación de arados y yugos.

Quizás así se entiende en su contexto la imagen que usa Jesús, para que recurramos a él en situaciones de agobio, de dificultad… Carguen sobre ustedes mi yugo… Mi yugo es suave… Me pregunto: ¿cuántos arados, cuántos yugos habrán hecho José y Jesús en su taller de Nazaret? ¿Cómo los habrán probado en algunos animales que tendrían?...

Sobre todo me impresiona que Jesús diga “carguen con MI yugo”… Si hacen falta dos para que se forme la yunta y es el yugo el que los une, quiere decir que el “Otro” que forma la yunta conmigo es Él; esto no lo puedo olvidar.

Y menos pueden olvidarlo el hombre y la mujer que se unen en matrimonio: a ellos se les llama los CÓNYUGES, es decir, los que llevan juntos el yugo, los que están unidos y van en la misma dirección, arando la tierra, dejando un surco en el que después se podrá sembrar. Y con ellos, naturalmente, va Jesús: si uno afloja, por favor recuerde: “el que esté cansado que venga a Mí, que yo lo aliviaré”…

Que tengan un buen fin de semana, un buen Domingo; un poco lluvioso sí, pero con calor en el corazón.



viernes, 7 de julio de 2017

SALTO. LAS AGUAS BAJAN TURBIAS (y 3)

Ayer comenté algo de lo que escribió San Ignacio de Antioquía, en el primer tiempo del cristianismo: Lo que necesita el cristiano, cuando es odiado por el mundo, no son palabras persuasivas, sino grandeza de alma.

De aquí concluíamos en la necesidad de cultivar la virtud de la magnanimidad, es decir, la grandeza de alma. Hoy quiero traer otro ejemplo de aquel primer tiempo de la Iglesia, que en muchos aspectos se está repitiendo hoy.

Me refiero a Quinto Septimio Florente Tertuliano, más conocido simplemente como Tertuliano, en la  segunda mitad del siglo II y primera del siglo tercero. Nació, vivió y murió en Cartago, en la actual Túnez. Fue uno de los mayores teólogos de la primitiva Iglesia. Escribió muchos libros. Uno de ellos es el APOLOGÉTICO. En un tiempo en el que se perseguía al cristianismo desde el estado y los cristianos estaban en boca de todo el mundo por su modo de vivir, Tertuliano hace la apología de la nueva religión, la defiende con fuertes argumentos. En un momento escribe: los que detestan la religión cristiana la aborrecen porque no la conocen, e injustamente la persiguen los que mientras la ignoran la aborrecen.



Pienso que es necesario tener muy en cuenta estas palabras. Hablaba de magnanimidad. En el contexto en el que estamos, esto significa dos cosas: la primera, que debemos cultivar la suficiente grandeza de alma para aceptar serenamente que haya personas a las que les choque lo que enseña la Iglesia en materia moral y, más en concreto, en lo que se refiere a la moral sexual. Por ejemplo: que defina al matrimonio como la unión indisoluble entre un hombre y una mujer, y abierto a la procreación; en consecuencia, que no acepte las relaciones homosexuales y extra matrimoniales; que defienda el valor de la vida humana desde su concepción hasta la muerte y, en consecuencia, que diga NO al aborto y a la eutanasia; etcétera.

La segunda expresión de la magnanimidad, en nuestra sociedad plural, puede ser dejar de lado los respetos humanos y, reclamando el respeto democrático de todas las opiniones, que sepamos explicar los motivos por los que uno intenta vivir en cristiano. (Ciertamente, como ya advertía también Tertuliano, todos sabemos que no es extraordinario el caso del que ignorando ciegamente, censura al que sabe la religión que profesa; hay quienes quieren ignorar, porque les domina el aborrecer. Pero hay muchas otras personas que, lealmente, quieren conocer mejor la fe de la Iglesia).

Ya en 1979, en México, Juan Pablo II pedía a los católicos la plena coherencia de vuestra vida con vuestra pertenencia a la Iglesia. Esa coherencia significa tener conciencia de la propia identidad de católicos y manifestarla, con total respeto, pero sin vacilaciones ni temores. Y agregó con toda verdad: Pertenecer a la Iglesia, vivir en la Iglesia, ser Iglesia es hoy algo muy exigente. Tal vez no cueste la persecución clara y directa, pero podrá costar el desprecio, la indiferencia, la marginación. Es entonces fácil y frecuente el peligro del miedo, del cansancio, de la inseguridad. No os dejéis vencer por estas tentaciones. No dejéis desvanecerse por alguno de estos sentimientos el vigor y la energía espiritual de vuestro “ser Iglesia”, esa gracia que hay que pedir y estar prontos a recibirla con una gran pobreza interior, y que hay que comenzar a vivirla cada mañana. Y cada día con mayor fervor e intensidad.


jueves, 6 de julio de 2017

SALTO. LAS AGUAS BAJAN TURBIAS (2)

Ayer, comentando lo que pasó con la Directora del liceo de Salto, dije que lo sucedido es un ejemplo de lo que está pasando hoy en muchos lugares del mundo: es el cumplimiento del Salmo número 2 y, más aún, de lo que el mismo Jesús anunció: “si a mí me persiguieron, también los perseguirán a ustedes” (Juan 15, 20).

Pienso que es importante caer en la cuenta de esta realidad, de la que habló extensamente Juan Pablo II, especialmente en la encíclica El Evangelio de la Vida, y no digamos Benedicto XVI, en numerosas ocasiones: él fue quien acuñó la expresión DICTADURA DEL RELATIVISMO, bajo la cual vive hoy buena parte del mundo occidental. También, por supuesto, el Papa Francisco se ha referido no poco a este estado de cosas.

La pregunta que seguramente salta es: ¿qué hay que hacer en estas circunstancias? No hay una única respuesta, es un tema abierto… Pero la historia de la Iglesia es gran maestra. Quiero remontarme al primer momento de su historia, para encontrar ahí a San Ignacio de Antioquía, que nació en el año 34 a.c. y murió mártir en el año 107.

San Ignacio de Antioquía fue discípulo directo de San Pablo y San Juan; fue el segundo sucesor de san Pedro en el gobierno de la Iglesia de Antioquía. En tiempos del emperador Trajano, Ignacio es condenado a morir devorado por las fieras, y lo llevan a Roma. Durante el viaje escribió siete cartas, dirigidas a varias Iglesias, en las que trata sabiamente de Jesucristo, de la constitución de la Iglesia y de la vida cristiana.

Concretamente, en la carta que escribe a los romanos, San Ignacio dice algo que clarifica la respuesta de la que hablábamos. Escribió: Lo que necesita el cristiano, cuando es odiado por el mundo, no son palabras persuasivas, sino grandeza de alma.



El santo obispo está hablando de una virtud muy importante, la magnanimidad, el ánimo grande, la grandeza de alma. La magnanimidad es tener una disposición habitual para dar más allá de lo que se considera normal, de entregarse hasta las últimas consecuencias, de emprender sin miedo, de avanzar pese a cualquier adversidad. 

En un artículo de Hugo Tagle leí lo siguiente: En el momento que vivimos estamos propensos a conformarnos con lo que somos: más calculadores que generosos, orientando nuestros esfuerzos a la adquisición de bienes materiales. Para lograr esto no hace falta magnanimidad porque la ambición es suficiente. Un ánimo grande se caracteriza por la búsqueda de la perfección como ser humano y la entrega total para servir desinteresadamente.

Un ánimo grande aleja la envidia y el resentimiento; supera el temor a ser criticado por hacer algo que considera bueno; tiene la capacidad de afrontar grandes retos con paciencia y perseverancia.

Los dejo por hoy, seguimos mañana.


miércoles, 5 de julio de 2017

SALTO: LAS AGUAS BAJAN TURBIAS (1)

Hace un par de meses empecé a enviar un audio de 3-4 minutos, sobre temas de vida espiritual. Ayer, cuando alguien me dijo que hacía tiempo que no veía nada nuevo en el blog, pensé: ¿por qué no publicar aquí los audios? Empiezo con el primero, last but not least...




Este 5 de julio permítanme apartarme del estilo habitual de estos audios, para referirme a lo que ha sucedido en Salto. La directora de un liceo público autorizó a un grupo de madres a dar un taller sobre sexualidad a alumnos de quinto y sexto año de secundaria. Lo hicieron porque están preocupadas, ya que en la formación que reciben en el liceo los chicos y chicas, no se contempla la dimensión afectiva de la persona, sino solamente la cuestión biológica. Naturalmente, en el taller salió el tema del aborto, pero no fue el tema central.

En un comunicado del grupo de madres, se explica que en ningún momento de habló de religión; quedó claro que se hablaba desde la Biología y desde una perspectiva humanística. Los estudiantes aplaudieron entusiasmados al final de las exposiciones. Algunos pidieron más información y se les dio un folleto sobre el tema, que tenía una imagen de la Virgen. También, a los que lo solicitaron, se les dio una maqueta en yeso de un feto de 10 semanas, similar a las que hay en las salas de ciencias.

El caso es que a una diputada del MPP le faltó tiempo para denunciar una violación de la LAICIDAD y, con una velocidad desacostumbrada, los responsables de la educación suspendieron a la Directora del cargo, la separaron con 50% de su sueldo y abrieron una investigación que puede durar hasta 6 meses.

¿Qué es lo que está pasando aquí? Está pasando lo mismo que en otros países del mundo, en los que se verifica una embestida contra la FAMILIA y contra la IGLESIA, porque enseña y defiende el MATRIMONIO, tal y como ha sido querido por Dios desde la creación del mundo.

La reacción contra la Directora del Liceo pienso que es un claro aviso: si alguien no está de acuerdo con la ideología dominante, aténgase a las consecuencias.

Hace muchos siglos se escribió el Salmo número dos de la Sagrada Escritura, que se verifica al pie de la letra: ¿Por qué se han amotinado las naciones, y los pueblos meditaron cosas vanas? Se han levantado los reyes de la tierra, y se han reunido los príncipes contra el Señor y contra su cristo.«Rompamos, dijeron, sus ataduras, y sacudamos lejos de nosotros su yugo».

De hecho, está planteada una guerra: la CULTURA DE LA MUERTE contra la CULTURA DE LA VIDA, de la que habló extensamente el Papa San Juan Pablo II en su encíclica EL EVANGELIO DE LA VIDA. Es también la cultura de la muerte de Dios contra la fe: la negativa a la imagen de la Virgen en la rambla de Montevideo, aprobada por disciplina partidaria, es una batalla más.

Tenemos legalizado el aborto en nuestro país: De enero a septiembre de 2013 los abortos fueron 5.113, en el mismo período de 2014 fueron 6.329 y los datos de 2016 constatan que fueron 9.000.
Pienso que nadie puede abstenerse en esta lucha: estudiando las cosas con serenidad, escuchando con atención, hablando con claridad, rezando con intensidad.
(Quien esté interesado en recibir los audios, envíeme un mensaje de Whatsapp al 093990038).



martes, 4 de julio de 2017

VIDEO DEL PAPA PARA EL MES DE JULIO