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DESPUÉS DE 115 AÑOS...

Juan Bautista Berdum fue un vasco francés a quien el gobierno de España, en 1801, donó unos terrenos cercanos al poblado de la Inmaculada Concepción de Minas. Los vecinos del lugar, pasado el tiempo, le llamaron al paraje Cerro del Verdún. En el año 1900, el párroco de la ciudad, Don José De Luca, le pidió permiso a don Pedro Dartayete y a su esposa, doña María Ariza, dueños entonces del cerro, para colocar en la cumbre una imagen de la Virgen. Desde el 19 de abril de 1901 hasta hoy, la Virgen del Verdún se ha convertido en el lugar de peregrinaciones más popular del Uruguay: cada 19 de abril, miles de personas de todo el país suben al Cerro para agradecerle a la Inmaculada sus indudables favores. En 2010, coincidiendo con el jubileo por los 50 años de creación de la Diócesis de Minas, los obispos uruguayos declararon el lugar Santuario Nacional.

En 19 de abril de 2014 se inauguró la renovación del entorno del templete de la Virgen. El 15 de septiembre de 2015, la capilla "Madre de Misericordia", en la cumbre del Cerro. Es la Virgen la que mueve los corazones, para que ayuden a hacer de su casa del Verdún un lugar privilegiado de encuentro con Jesús.


jueves, 20 de abril de 2017

EN LA FIESTA DE LA VIRGEN DEL VERDÚN




HOMILÍA FIESTA VIRGEN DEL VERDÚN 19 DE ABRIL 2017

Queridos hermanos todos que han venido un año más a visitar a la Virgen en su Santuario del cerro del Verdún: que Dios Nuestro Señor, por la intercesión de la Madre de Jesús y Madre nuestra, los bendiga en abundancia.

El domingo pasado celebramos en la Iglesia la verdad capital de nuestra fe: Jesucristo ha resucitado, vive para siempre, es nuestro Hermano Mayor y nuestro Amigo que nunca traiciona. Esta verdad es el fundamento de nuestra fe y de nuestra esperanza, y la celebramos en la Iglesia a lo largo de toda la semana, con la misma solemnidad y la misma alegría del Domingo de Pascua.

No es para menos. Como escuchamos en la lectura del Evangelio, Jesús no deja solos a sus amigos… Él fue a buscar a aquellos dos que estaban abatidos, desesperanzados…, se hizo el encontradizo con ellos. ¡Cuánto tenemos que aprender de la conducta de Jesús! No nos quedamos solamente en la contemplación de un episodio realmente entrañable, conmovedor, sino que tratamos de aplicar a nuestra vida, imitándolo, el comportamiento de Jesús resucitado.

IMITAR A JESÚS

Él fue a buscar a aquellos dos y les dedicó tiempo, un montón de tiempo para escucharles contar lo que le había sucedido a Él!... Fue Jesús quien provocó el sinceramiento de los dos discípulos: los ayudó, con su pregunta y su atención, a que desembucharan…

Una vez que lo hicieron, habló Jesús. Habló claro, los llamó “duros de corazón y de cabeza”… y se dirigió precisamente a su cabeza, a su inteligencia, para que entendieran por qué había ocurrido todo. En otras palabras, Jesús les hizo ver que era muy razonable creer lo que habían dicho las mujeres.

Jesús escucha y Jesús explica: ya vamos aprendiendo qué quiere decir “la Iglesia en salida” de la que tanto habla el Santo Padre Francisco: Emaús es el mundo entero, en el que abundan las personas  desesperanzadas, los que oyeron hablar de Jesucristo una vez pero después se olvidaron de Él; los que están encerrados en su agnosticismo, que tantas veces es consecuencia de la pereza de ponerse a estudiar si será verdad que Jesús es el Hijo de Dios…

CÓMO HABLAR

¿Cómo tendremos que hablar? Tenemos que hablar de tal manera que se produzca lo que experimentaron los dos de Emaús oyendo a Jesús: “¿No ardía acaso nuestro corazón mientras en el camino nos hablaba y nos explicaba las Escrituras?”…Con el mayor respeto a la intimidad de aquellos, las palabras de Jesús son convincentes, son razonables… No los convence haciendo un milagro, ni pretende que lo sigan ya mismo: cuando llegan al sitio, Él hizo además de que iba a continuar su camino. Ellos son los que le piden “Quédate con nosotros”.

Vamos a encomendarle a la Santísima Virgen que de esta fiesta del Verdún salgamos con un propósito de salir al encuentro de tantos amigos y parientes que esperan que les hablemos sinceramente de Jesucristo, de sus enseñanzas, de su resurrección. Que la Virgen nos enseñe a saber escuchar, a poner atención a lo que nos dicen, a saber consolar, y también a hablar con claridad, sin miedo de tocar temas espirituales.

EL CORAZÓN DE MARÍA

Acudimos a Santa María porque Ella es nuestra Madre, es la herencia que nos dejó Jesús… En nuestra Diócesis de Minas estamos celebrando un AÑO MARIANO. Dentro de menos de un mes, en el mundo entero recordaremos con agradecimiento a la Madre de Jesús, que hace cien años se apareció a tres niños, en Portugal, para darles un encargo: “que los hombres dejen de ofender a Dios, a mi Hijo, que ya está demasiado ofendido”. Les pidió que rezaran el Rosario todos los días ara obtener el fin de la guerra, la primera guerra mundial. Y les mostró un instante el infierno, al que van quienes mueren en el pecado. Y les advirtió que, si los hombres no dejaban de ofender a Dios, vendría otra guerra peor que esa…Todo se cumplió, tremendamente…

Después de transcurrido un siglo, el estado del mundo no parece estar mejor: abunda la violencia, la muerte de tantos inocentes, la emigración de millones de hombres, mujeres y niños, de familias enteras que huyen a otros países por la guerra; y vemos que hay una corrupción generalizada en todos los órdenes de la sociedad, empezando por la corrupción de la misma institución familiar mediante ideologías y leyes que favorecen su corrupción, y legalizando el aborto y el consumo de drogas… El pecado, en definitiva, tiene carta de ciudadanía en tantos lugares de la Tierra.

En Fátima, la Virgen nos advirtió que rezáramos el Rosario… también nos pidió que sepamos hacer de las pequeñas contrariedades de cada día un ofrecimiento a Jesucristo, en desagravio por los pecados… Hoy renovamos este propósito.

El Papa Francisco, en nuestro Año Mariano, ha concedido la indulgencia plenaria, es decir, el perdón de la pena que merecemos por nuestros pecados, a todos los que lleguen al Verdún o a nuestra Catedral y después de rezar un rato pidiendo por la unidad de las familias y por las vocaciones, que tanta falta nos hacen, recen también por el Papa, el Credo, el Padrenuestro y el Avemaría, y se confiesen antes o después… ¡Aprovechemos esta gracia extraordinaria!

Tenemos que llenarnos de esperanza. Porque María Santísima nos dijo también estas palabras: AL FINAL, MI CORAZÓN INMACULADO TRIUNFARÁ. ¿Por qué medios conseguirá este triunfo? No hay triunfo sin esfuerzo, lo sabemos bien por el deporte; y todos tenemos la experiencia de la alegría que nos da subir al Verdún sudando un poco…

El Inmaculado Corazón de María es refugio nuestro y, al mismo tiempo, es una conquista que cada uno tiene que hacer en su propia vida: para aprender a querer más y mejor; para hacer realidad el dicho “obras son amores y no buenas razones”; para saber ofrecer un corazón limpio a Dios y a los demás. Todo esto lo encomendamos esta tarde a nuestra Madre Santísima, depositando en Ella nuestra esperanza y llamándola, ESPERANZA NUESTRA. María nos sonríe desde su imagen del Verdún. Que así sea.

  



sábado, 15 de abril de 2017

MENSAJE PASCUAL. LA VIDA PÚBLICA DE MARÍA.


¡Jesús ha resucitado, Jesucristo vive para siempre! Nos llena de alegría esta certeza, eje de la fe de la Iglesia. Y Jesús quiso –cosa bien natural- que su Madre, Santa María, que compartió con Él el dolor indecible de la Cruz, compartiera también con Él la alegría inefable de la Resurrección: María fue llevada en cuerpo y alma al Cielo, otra verdad de nuestra que celebramos en la Iglesia el 15 de agosto.

      Pero queremos saber más y nos preguntamos: ¿cuánto tiempo permaneció la Virgen Santísima en la tierra, antes de ir al Cielo? No lo sabemos, no dice nada al respecto la Sagrada Escritura. Pero, como afirman distintos autores, es bien posible que hayan sido unos cuantos años, quizás quince.   

      Fue entonces cuando empezó la “vida pública” de María. Ella experimentó la alegría de ver cómo prendía en muchos corazones la enseñanza de su Hijo, pero también debió pisar en sus mismas huellas… Explica un Padre de la Iglesia que la Virgen no sólo animaba y enseñaba a los Santos Apóstoles y a los demás fieles a ser pacientes y a soportar las pruebas, sino que era solidaria con ellos en sus fatigas, les sostenía en la predicación, estaba en unión espiritual con los discípulos del Señor en sus privaciones y suplicios, en sus prisiones. Así como había tomado parte con el corazón traspasado en la Pasión de Cristo, así sufría con ellos. Además, consolaba a estos dignos discípulos con sus acciones, les confortaba con sus palabras, poniéndoles como modelo la Pasión de su Hijo Rey. Les recordaba la recompensa y la corona del Reino de los Cielos, la bienaventuranza y las delicias por los siglos de los siglos. 

      Más aún, cuando Herodes capturó a Pedro, el jefe de los Apóstoles, teniéndolo encadenado hasta el alba, también Ella estuvo espiritualmente prisionera con él: la santa y bendita Madre de Cristo participaba en sus cadenas, rezaba por él y mandaba a la Iglesia que rezase. Y antes, cuando los malos judíos lapidaron a Esteban, cuando Herodes hizo ajusticiar a Santiago, el hermano de Juan, las persecuciones, sufrimientos y suplicios traspasaron el corazón de la santa Madre de Dios: en el dolor de su corazón y con las lágrimas de su llanto, era martirizada con él.

      En nuestra Diócesis de Minas, desde el 8 de Diciembre pasado, estamos celebrando un Año Mariano, en el que queremos mirar con especial amor a la Virgen Santísima: para aprender de Ella y para tratar de imitar su amor. La resurrección de Jesús nos llena de seguridad y esperanza. La cercanía de su Madre y Madre nuestra constituye un ímpetu de fe en su intercesión. Debemos imitar a los que compartieron con ella los años en los que Jesús ya no estaba: Los Santos Apóstoles le notificaban cualquier problema que se les presentase y de Ella recibían propuestas y consejos sobre lo que debían hacer, hasta el punto de que los que se encontraban próximos a Jerusalén iban a verla. De vez en cuando, se acercaban a Ella y le informaban de lo que habían hecho y de cómo habían predicado. Ellos después hacían todo según sus orientaciones. (Vida de María, atribuida a San Máximo el Confesor). Hoy como ayer, si la escuchamos, la Madre de la Iglesia hará notar su cercanía.

      Deseo a todos unas ¡Muy Felices Pascuas! Jesús ha resucitado y su Madre Santísima nos acompaña.

Con mi bendición,

+ Jaime
  

martes, 28 de marzo de 2017

SEGUNDA LISTA DE DIFUSIÓN

      

      El 17 de Marzo empecé a difundir por Whatsapp, un audio de 3 minutos sobre temas de la vida espiritual. Ya se va completando la segunda lista de difusión, se ve que algo de interés tiene.

      Varias personas me dicen que lo reenvían... Lo agradezco. Pero, si quieren ahorrarse el trabajo de hacerlo diariamente, envíenme nombre y número de celular a fuejaime@gmail.com y los incorporo a la segunda lista.

       

lunes, 27 de marzo de 2017

CONFIDENCIAS CON EL PAPA

           

           Ayer tuve el privilegio de estar un largo rato rezando, en la capilla del obispado, delante de la reliquia de la sangre de San Juan Pablo II. La impresión ha sido grande, y espero que se mantenga en mi recuerdo por mucho tiempo.
            El día anterior, Sábado 25 de marzo, en la Catedral de Minas celebramos de forma extraordinaria la fiesta de la Anunciación del Señor: desde las diez de la mañana estuvo expuesta a la veneración esa preciosa reliquia de primer grado (se llaman así las del cuerpo de un santo), que las Siervas de los Corazones Traspasados de Jesús y María trajeron desde Roma.

            Durante todo el día, sin interrupción, hasta la Misa de las 7 de la tarde, no soy capaz de contar cuántas personas se acercaron a besar al Papa santo, a contarle sus cuitas, a pedirle, a agradecerle… Las Hermanas –hay que decirlo- actuaron como verdaderas madres: escuchando confidencias, animando a pasar rosarios y estampas por la ampolla que, después de 12 años, contiene viva la sangre de San Juan Pablo II, como si la hubieran extraído ahora mismo.
         


Cuando pude estar a solas con ella, confieso que la oración de petición (¡cantidad de peticiones!, también por los lectores de este blog y de Twitter y por los escuchadores de los audios) salió tan fácil y espontánea que me sorprende hasta hoy. Comentando esto con la Madre Adela Galindo, Fundadora de las Siervas, que trae y lleva la reliquia por el mundo con una veneración extraordinaria y tiene hilo directo con San Juan Pablo II, me dijo más o menos:
- Mientras estuvo en la tierra, el Papa tenía un don extraordinario, que Dios da a pocas personas: aunque se encontrara con una multitud, para él cada uno era importante… Y aunque pasara un instante por delante de alguien, ese hombre o esa mujer se sentían mirados. Ahora, ya en el Cielo, tiene multiplicado su don; y el que se acerca a sus restos, a su reliquia, o a su tumba, en Roma, comprende a la perfección que está siendo escuchado, mirado…
            Es verdad, tiene razón. En 1992, un niño de 10 años le escribió una carta que yo tuve el privilegio de entregarle en mano a Juan Pablo II.
Decía en ella:
            Querido Papa: tengo 10 años, soy uruguayo y vivo en Montevideo su capital, nací el 6 de diciembre de 1981.Yo te fui a ver cuando vinistes e incluso lo tengo grabado. No me voy a olvidar nunca cuando vinistes la primera vez yo era muy chico y estaba lloviendo. El Papamóvil se detuvo y tú me mirastes detenidamente porque era chico estaba debajo de la lluvia y me vendecistes. Te pido que me escribas cartas mutuamente.
            Hoy el Papa santo se encuentra en Melo; mañana irá a Florida y el miércoles y jueves
estará en Montevideo. Cartas, no; pero confidencias mutuamente sí, cantidad. 





martes, 28 de febrero de 2017

CÓMO APROVECHAR LA CUARESMA

Mañana, el 1° de Marzo este año, empieza la Cuaresma, cuarenta días de capital importancia que merecen toda nuestra atención. Una vez más se escucha a Jesús que, a pesar de tantas indiferencias, con divina paciencia nos suplica: déjense convertir por Dios, déjense amar por Dios. 
¿Qué podemos hacer durante estas semanas? Al llegar la Cuaresma, desde hace muchos años, vuelvo a leer una meditación de san Josemaría en la que siempre hago descubrimientos. Se titula La conversión de los hijos de Dios, se encuentra en el libro Es Cristo que pasa y en varios sitios de Internet.


En esa homilía está descrito en cinco pasos la actitud propia de este tiempo en el que, viniendo de Dios la reiterada iniciativa amorosa de pedirnos la conversión hacia Él, no obstante requiere, para ser eficaz, una activa respuesta de cada uno.
El texto dice que “para facilitar la acción de la gracia divina” -sin ella cualquier pretensión es estéril desde su arranque- que en esta Cuaresma vuelve a volcarse en los hijos de Dios, hace falta mantener el alma joven, invocar al Señor, saber oír, haber descubierto lo que va mal, pedir perdón”.
Estas son las actitudes de fondo que, un año sí y al otro también, vale la pena cultivar durante este tiempo bendito.
Mantener el alma joven es la primera y fundamental. ¿Qué significa? Entre otras posibles explicaciones, pienso que la juventud del alma se expresa en la capacidad de ilusionarse con una meta y, una vez concretada, poner empeño para alcanzarla.
En lo físico, tal pretensión tiene los límites impuestos por la edad o la salud; en el campo espiritual, en cambio, no conoce ninguno: y es que siempre se puede recomenzar a aprender a querer.
De aquí que sea muy importante, a la hora de concretar esa meta, dar en el blanco. Para eso resulta esencial invocar al Señor. Con palabras del ciego Bartimeo, su “¡Señor, que vea!” puede ser una muy feliz invocación: quiero ver qué es lo que puedo y debo corregir en mi vida.
Quiero ver o quiero oír, qué más da: espiritualmente es lo mismo. Saber oír, dice san Josemaría que es la tercera actitud. Dios puede responder de muchas maneras a la petición. Por ejemplo: me contó una madre de familia que su hija adolescente le soltó un día: - Mamá, ¿tú no te das cuenta de que estás todo el día quejándote? No sé había dado cuenta. Le agradeció a su hija que se lo hiciera ver, para corregirse. Dios habla por medio de otras personas…
Haber descubierto lo que va mal, en la raíz: ¿tengo deseos de sobresalir?, ¿sentimientos de víctima?, ¿celos por lo que otros tienen?, ¿miedo de que no me valoren?, ¿inseguridad en la relación con los demás? etcétera, etcétera. ¿Y por qué se manifiestan esas cosas que crean inquietudes y distanciamientos con las personas?... Sacar a la luz las infecciones es adelantar la mitad del camino. El diagnóstico y la terapia vendrán después, con la ayuda de un buen acompañante espiritual.
Pedir perdón. Llegamos al final del itinerario. Pedir perdón a Dios y a quien hayamos podido ofender. La Cuaresma es el mejor tiempo para hacer una Confesión a fondo, contrita, llena de amor y de deseos de rectificar lo torcido.
No podemos pretender “ser otro” a partir de este tiempo que vamos a estrenar el Miércoles de Ceniza. En cambio, sí podemos aspirar a hacerle más fácil a Dios que cambie en nosotros lo que vea que es necesario cambiar. 

Con el deseo de que tengamos todos una buena Cuaresma, una bendición con todo afecto,
+ Jaime

Obispo de Minas

martes, 14 de febrero de 2017

VIDEO INAUGURACION DEL AÑO MARIANO EN MINAS

El 8 de diciembre pasado fue un día de especial fiesta en Minas. A la procesión tradicional de la Inmaculada Concepción, que tiene lugar todos los años, se le sumó la inauguración del Año Mariano diocesano.

Están todos invitados a peregrinar a la Catedral o/y al Santuario del Verdún, para venerar a la Virgen y ganar la indulgencia plenaria propia de nuestro Año Mariano.




jueves, 9 de febrero de 2017

LLEGARON. ESTAMOS FELICES.

             Llegaron ayer a Minas. Atenderán el Santuario de la Virgen del Verdún y, desde su convento “Nuestra Señora de Lourdes”, situado en el ámbito de la parroquia Santa Teresita, llevarán a cabo una formidable labor evangelizadora.

         Las Hermanas Emma y Delia son nicaragüenses; la Hermana Ana Laura, uruguaya. Pertenecen a las Siervas de los Corazones Traspasados de Jesús y María, una congregación religiosa que tiene 25 años de fundación y da a la Iglesia espléndidos frutos. En su sitio web pueden conocerlas.

          Llegaron ayer a Minas, con la misma alegría con que fueron despedidas en Miami. Son un regalo de la Virgen, estamos felices.    


jueves, 26 de enero de 2017

EL PRELADO DEL OPUS DEI

Antes de llegar a Madrid, a las cinco de la madrugada, el capitán del avión nos comunicó que la temperatura era de 4 grados. Sobretodo, medias de lana, pullover, bufanda y gorra: estoy bien equipado. Dejamos de lado el sueño y vamos a la aduana.
         Presento el pasaporte y empieza un diálogo del todo inesperado: nunca antes ningún policía me había interrogado como en esta ocasión. Creo que preguntaba no tanto por deber profesional, sino por curiosidad.
-         De modo que usted va a Roma. ¿Por qué motivo?
-         Voy a participar en un congreso.
-         ¿Un congreso de qué?
-         Un congreso en el que se va a elegir al prelado del Opus Dei.
-         ¿Dónde será?
-         En Roma, como le dije.
-         Ah, el prelado del Opus Dei, ¿verdad?
-         Sí.
-         Oiga, ¿y qué es un prelado?
No esperaba esta pregunta, la verdad. Hablarle de etimologías o de historia eclesiástica o de derecho canónico…no, decididamente no. Opté por una respuesta vaga…
-         En la Iglesia, un prelado es una autoridad…
Me miró con cara de entender poco:
- Ah, bien.
Puso el sello en el pasaporte y ahí terminó la conversación, rigurosamente histórica, del viernes 20 de enero a las 5 de la mañana en el aeropuerto de Barajas.


Ya sabe todo el mundo que monseñor Fernando Ocáriz es el nuevo prelado del Opus Dei y, para el que quiera saber sobre él y sobre su elección, en la página web de la prelatura encontrará abundante información. Pero me gustaría destacar algo en relación con la autoridad del nuevo prelado.
Conozco a Don Fernando (así, Don, se llama a los sacerdotes en España, en Italia, en Francia…) desde 1967, cuando estudiábamos en Roma, si bien él iba un curso por delante. Villa Tevere, la sede central del Opus Dei, tenía entonces el carácter de un college internacional en el que convivíamos unos 120 alumnos y profesores de países tan exóticos como Japón… o como Uruguay. (Lo digo porque en estos días he vuelto a ver a Soichiro Nitta, el primero del Opus Dei de Japón, que en una felicitación de Navidad se refería al Uruguay, con cierta sorna, como “esas lejanas tierras”…).
En Villa Tevere convivíamos, es decir, compartíamos una vida, materialmente incómoda -en los cuartos, previstos para una persona, habitábamos cinco- compuesta de mil y una pequeñeces, que son la sal de la existencia. Aquellos fueron los años más felices de mi vida, y estoy seguro que Don Fernando comparte el mismo juicio.
El motivo era que Villa Tevere estaba llena de la presencia paterna de san Josemaría, que vivía pendiente de cada uno de sus hijos y de sus más pequeñas cosas, y que confiaba en nosotros del modo más completo.
Don Fernando tenía entonces 23 años; yo, uno menos. Él jugaba al fútbol con mucha clase; yo, tampoco. Con el tiempo se pasó al tenis y, aunque hoy le cuesta más llegar a las cortas, juega fuerte, juega en serio.
Después de un par de años junto a san Josemaría, a mí me llegó el triste momento del Arrivederci Roma… Fernando, sin embargo, fue una excepción: se quedó trabajando en Villa Tevere y, como por ósmosis, sin darse cuenta, siguió aprendiendo del fundador del Opus Dei –Padre, por sobre todas las cosas- cómo ejercer la autoridad en una familia extendida por los cinco continentes.
Cuando san Josemaría se fue al Cielo, el beato Álvaro del Portillo quiso que Fernando ocupara un puesto en el gobierno central de la prelatura. Don Álvaro, con su propio carácter, muy distinto de san Josemaría, fue la fidelidad en persona al espíritu que había recibido en herencia del fundador.
 Cuando monseñor Javier Echevarría sucedió a Don Álvaro, Don Fernando ocupó el cargo de Vicario general de la prelatura. Durante 22 años ha estado a su lado, ayudándolo, ocupándose de mil cosas y haciendo algo que no le entusiasma casi nada: viajar. (Tres veces estuvo en Montevideo, acompañando a Don Javier; recuerdo ahora el frío que pasó durante la tertulia del Palacio Peñarol…).
Don Fernando es un reconocido teólogo. Si por él fuera, descansaría en una biblioteca, estudiando. Pero…
El prelado tiene autoridad, sí, y ya se ve en qué consiste: Evangelio puro nomás.





viernes, 6 de enero de 2017

¡ÁBRETE, SÉSAMO!


Esas dos palabras mágicas, que en mi infancia (¡ahora lo veo!) eran una evidente invitación a la pereza (Alí Babá,¡qué fácil apoderarse de un tesoro sin trabajar!) fueron como el indulto de la sentencia de muerte de este blog.
 Pero antes de ir al relato quiero dar las gracias a no pocos lectores que, por distintos medios, me hicieron llegar no sólo su solidaridad frente a la injusticia  que me tocaba sufrir, sino que llegaron a darme posibles soluciones del problema: “quizás no hizo esto; intente de esta otra forma, puedo ir a Minas y ayudarlo”…
Algunas señoras, sobre todo, se movieron como sólo saben hacerlo las mujeres en situaciones desesperadas y, además de enviarme mensajes de aliento, hicieron sugerencias, removieron a otras y rezaron, me consta.
Por parte de los hombres, a su vez, tal vez refleja bien su propio modo de ver las cosas el mensaje de un ingeniero de sistemas, nada menos: después de expresar escuetamente su solidaridad (es una pena, escribió, refiriéndose a la posible muerte del blog), añadió: pero si Dios quiere podrá recomenzar el blog con otro nombre de dominio
Pienso que Dios quería que desdelverdun continuara con vida, seguramente movida su intervención por las oraciones a las que me referí. Hablo en serio, aclaro. Lo hago porque me encuentro con personas que no creen que Dios intervenga en menudencias como la que nos ocupa. Racionalizan a su antojo una intervención del Cielo y, a no ser que ella encaje en sus propios modos de pensar, no rezan, no piden y viven una fe tan escuálida que, de hecho, es como si no la tuvieran. Una verdadera pena.
 Pero vayamos a los hechos. Contra todo pronóstico (pido sentidas disculpas a Google), poco después de hacer pública la sentencia de muerte del blog, recibí una respuesta que me llenó de esperanza. Decía así:
Gracias por contactar a soporte de dominio. Nosotros solo asistimos con solicitudes de DNS para los dominios registrados por medio de Google Apps. Sin embargo no podemos asistir con la renovación de estos dominios. Es necesario contactar a Google Apps directamente para renovar su dominio.
¡Ah, qué bien, qué maravilla, esto empieza a aclararse! Me dirigí enseguida a la dirección electrónica que me indicaban… y mi gozo en un pozo: enlazaba con el mismo sitio en el que ya había intentado entrar 42 veces sin ningún éxito; el mismo que, si no recordabas la contraseña, te aseguraba que te enviarían una nueva al celular. y todavía estoy esperándola.
¿Qué hacer? Volví a escribir de nuevo la última contraseña que recordaba y, naturalmente, la máquina me respondió con un rotundo NO. Entonces, sin razón alguna razonable y como sin darme cuenta, escribí otra contraseña: una casi olvidada, vieja… ¿Por qué lo hice? No lo sé, no es lógico, no pensé en ella, llegó.
El caso es que, así como es inmediata la respuesta a una contraseña equivocada, cuando acertaste la máquina se toma unos segundos para leerla, tragarla, digerirla y dirigirte -¡alleluia!- al ansiado destino que buscabas. Esto es lo que ocurrió.
Una vez en el sitio todo fue coser y cantar (o piece of cake, si prefieren). ¿Por qué sentenciaron a mi blog? ¡Ah, mirá vos, quién lo hubiera dicho! ¿Y cuándo y cuánto es que no pagó? ¡Ah, mirá vos! ¿Entonces?...
Y colorín colorado… ¡Ábrete, sésamo! No, no sirve: lo que sirve es poner todos los medios humanos posibles… y rezar, no lo olviden. ¡Gracias! 

martes, 3 de enero de 2017

SENTENCIA DE MUERTE

            Así está este blog: sentenciado a morir el 6 de enero, salvo un indulto muy improbable.
          Hace tres semanas me llegó un aviso de G Suite (Google), que pensé era un spam y marchó a la papelera. Una semana más tarde volvió y anteayer nuevamente insistió: tu suscripción de registro de dominio para el dominio desdelverdun.org se ha suspendido por motivos relacionados con los pagos. Este dominio no se renovará el 6 de enero de 2017 hasta que se actualice la información sobre el pago y se active la renovación automática.


         ¿Me acusan de no pagar? ¿A mí, que sostengo el blog desde hace 8 años y tengo los recibos que acreditan que soy cumplidor de mis obligaciones? ¡Qué injusta humillación!
         ¿Qué harían ustedes en mi lugar? Ponerse en contacto con G Suite y aclarar el malentendido. Bien, en esta tarea estuve “entretenido” ayer no menos de tres horas, sin obtener absolutamente nada. 
          Según decía el mismo mail, debía contactarme “iniciando sesión en tu cuenta”. Lo intenté de 42 formas distintas, a cual más inútil. Cuando la máquina respondió que, al no recordar mi contraseña, me enviarían un mensaje a mi celular, cuyas dos últimas cifras G Suite conoce ¡le creí! Completo desengaño: nunca recibí ni siquiera un aliento de esperanza.
         Como uno de los recibos me remite a otra empresa que debería tener mi dominio (¡oh contradicción!) llamé a su número en Madrid. Después de 6 u 8 derivaciones (si quiere esto marque uno, si quiere lo otro marque dos…) me atendió “Alex”, ¡voz verdadera!, con acento ¿rumano, serbio?... Le expliqué el drama de mi blog condenado a muerte por un delito que no cometió… - Deletree el nombre del sitio, respondió con cierto aburrimiento. – ¡Sí, claro, desdelverdun!: dinamarca-españa-suecia-dinamarca-españa-lituania-venezuela-españa-rumania-dinamarca-Uruguay-nepal. Terminado este ejercicio geográfico-lingüístico, recibí la respuesta inmediata: - No sabemos nada de ese dominio.
         Me di por vencido, largué la toalla. Esperaré el cumplimiento de la sentencia serenamente. Diré algunas frases para la Historia: No me agradezcan, es suficiente recompensa que me hayan leído. No lloren la muerte del blog; la Humanidad, aun con dificultades, podrá seguir su marcha sin él… etcétera.  
         Ya estoy pensando que no hay mal que por bien no venga, que los lectores de Twitter (@obispojaime) siguen (misteriosamente) aumentando. Y además, el amor propio me susurra: - ¡Es Google el que saldrá perdiendo!... (cuesta mucho creerlo, claro).  
         De todos modos, utilicemos el último recurso, muy antiguo, muy humano y eficaz: si alguno tiene un amigo en Google, ¿podrá hablarle de mi pobre blog condenado a muerte?