Páginas

DESPUÉS DE 115 AÑOS...

Juan Bautista Berdum fue un vasco francés a quien el gobierno de España, en 1801, donó unos terrenos cercanos al poblado de la Inmaculada Concepción de Minas. Los vecinos del lugar, pasado el tiempo, le llamaron al paraje Cerro del Verdún. En el año 1900, el párroco de la ciudad, Don José De Luca, le pidió permiso a don Pedro Dartayete y a su esposa, doña María Ariza, dueños entonces del cerro, para colocar en la cumbre una imagen de la Virgen. Desde el 19 de abril de 1901 hasta hoy, la Virgen del Verdún se ha convertido en el lugar de peregrinaciones más popular del Uruguay: cada 19 de abril, miles de personas de todo el país suben al Cerro para agradecerle a la Inmaculada sus indudables favores. En 2010, coincidiendo con el jubileo por los 50 años de creación de la Diócesis de Minas, los obispos uruguayos declararon el lugar Santuario Nacional.

En 19 de abril de 2014 se inauguró la renovación del entorno del templete de la Virgen. El 15 de septiembre de 2015, la capilla "Madre de Misericordia", en la cumbre del Cerro. Es la Virgen la que mueve los corazones, para que ayuden a hacer de su casa del Verdún un lugar privilegiado de encuentro con Jesús.


jueves, 22 de octubre de 2015

SÍNODO: EL PAPA DE LA FAMILIA

          Hoy es 22 de octubre y en la Iglesia celebramos a san Juan Pablo II, Papa: quien quiera rezar por el Sínodo de la Familia, hágalo hoy por medio de su intercesión.

            Hace pocos días me contó un Cardenal: - En una ocasión, el Santo Padre Juan Pablo II me dijo: si la historia quisiera recordarme, me gustaría que lo hiciera recordándome como “el Papa de la familia”.

          El lunes pasado, antes de empezar la reunión de mi Círculo, fui a la Basílica de San Pedro con la intención de rezar ante la tumba que guarda los restos del santo pontífice, en la nave derecha. (Advierto: entrar en San Pedro con esa intención requiere un previo propósito de recogimiento, de no permitirse ninguna distracción con los miles de japoneses, suecos, alemanes y personas de todas las latitudes que, celulares y máquinas en ristre, fotografían hasta los zócalos de la Basílica).

          Conseguí llegar y estuve un rato hablando con san Juan Pablo II. En nuestra charla salió su Carta a las Familias, la Familiaris consortio…, pero sobre todo me vino a la memoria su inolvidable grito de aliento al comenzar su pontificado: “¡No tengáis miedo, abrid las puertas a Cristo!”.

          A la vuelta de 37 años de aquel 22 de octubre de 1978, cuando comenzó su pontificado, es una voz de ánimo que llega desde el Cielo.


          Esta tarde será presentado el proyecto de Relación final del Sínodo y nos lo entregarán. Mañana podremos consignar por escrito eventuales observaciones. El sábado por la mañana se leerá en el Aula y por la tarde tendrá lugar la votación de la Relación. San Juan Pablo II ruega por nosotros, los Padres sinodales, y nos da una gran paz. 

No hay comentarios: