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DESPUÉS DE 115 AÑOS...

Juan Bautista Berdum fue un vasco francés a quien el gobierno de España, en 1801, donó unos terrenos cercanos al poblado de la Inmaculada Concepción de Minas. Los vecinos del lugar, pasado el tiempo, le llamaron al paraje Cerro del Verdún. En el año 1900, el párroco de la ciudad, Don José De Luca, le pidió permiso a don Pedro Dartayete y a su esposa, doña María Ariza, dueños entonces del cerro, para colocar en la cumbre una imagen de la Virgen. Desde el 19 de abril de 1901 hasta hoy, la Virgen del Verdún se ha convertido en el lugar de peregrinaciones más popular del Uruguay: cada 19 de abril, miles de personas de todo el país suben al Cerro para agradecerle a la Inmaculada sus indudables favores. En 2010, coincidiendo con el jubileo por los 50 años de creación de la Diócesis de Minas, los obispos uruguayos declararon el lugar Santuario Nacional.

En 19 de abril de 2014 se inauguró la renovación del entorno del templete de la Virgen. El 15 de septiembre de 2015, la capilla "Madre de Misericordia", en la cumbre del Cerro. Es la Virgen la que mueve los corazones, para que ayuden a hacer de su casa del Verdún un lugar privilegiado de encuentro con Jesús.


sábado, 27 de junio de 2015

DE MUSULMANES SIN REGISTRO CIVIL



El jueves pasado, el periodista Raúl Ronzoni publicó en el semanario Búsqueda una nota titulada La Cruz, el Islam y los disidentes, en la que comenta mi post del 15 de junio, Musulmanes sin Registro, ¿por qué? De aquí esta carta.

Estimado amigo Ronzoni:

le agradezco que se haya ocupado de mí en su columna en Búsqueda. En primer lugar, por advertirme que cometí un error al transcribir el art. 84 del Código Civil; es una prueba más de su reconocido prestigio como periodista judicial.

En segundo lugar porque, como usted señala con razón, el reconocimiento civil de los matrimonios religiosos es un tema que trasciende lo periodístico. Me pregunto si es razonable, en el siglo XXI, la vigencia de una norma emanada en tiempos del dictador Máximo Santos.
Pienso que su distinción entre "comuniones residentes y disidentes" es interesante y debería ser aclarada por los expertos. Pienso, no obstante, que esa distinción no da respuesta al motivo central de mi post: “¿Por qué yo, obispo católico, marcho preso si bendigo la boda de una pareja que no ha pasado por el Registro, y en el caso que nos ocupa se ha celebrado con bombos y platillos la comisión de un delito? ¿Por qué esta discriminación?". 
Si el ministro musulmán que casó a la pareja cometió o no un delito, a ver si lo aclara alguien con autoridad. (En todo caso, amigo Ronzoni, reconozca que se pasó al afirmar que yo pedí “la condena penal de un "colega" de otra fe religiosa”). 
Por último, quede claro cómo abrí mi post sobre la boda que comentamos: A la pareja de musulmanes que se casaron en Montevideo hace un par de semanas, así como a los otros ex-prisioneros de Guantánamo que están en lista de espera, les deseo muy de veras que sean felices y que Dios los bendiga con muchos hijos.
Un cordial saludo,
+ Jaime Fuentes

Presidente de la Comisión de Ecumenismo y Diálogo Interreligioso de la Conferencia Episcopal Uruguaya

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