Páginas

DESPUÉS DE 115 AÑOS...

Juan Bautista Berdum fue un vasco francés a quien el gobierno de España, en 1801, donó unos terrenos cercanos al poblado de la Inmaculada Concepción de Minas. Los vecinos del lugar, pasado el tiempo, le llamaron al paraje Cerro del Verdún. En el año 1900, el párroco de la ciudad, Don José De Luca, le pidió permiso a don Pedro Dartayete y a su esposa, doña María Ariza, dueños entonces del cerro, para colocar en la cumbre una imagen de la Virgen. Desde el 19 de abril de 1901 hasta hoy, la Virgen del Verdún se ha convertido en el lugar de peregrinaciones más popular del Uruguay: cada 19 de abril, miles de personas de todo el país suben al Cerro para agradecerle a la Inmaculada sus indudables favores. En 2010, coincidiendo con el jubileo por los 50 años de creación de la Diócesis de Minas, los obispos uruguayos declararon el lugar Santuario Nacional.

En 19 de abril de 2014 se inauguró la renovación del entorno del templete de la Virgen. El 15 de septiembre de 2015, la capilla "Madre de Misericordia", en la cumbre del Cerro. Es la Virgen la que mueve los corazones, para que ayuden a hacer de su casa del Verdún un lugar privilegiado de encuentro con Jesús.


martes, 29 de noviembre de 2011

VIVA EL PLURALISMO (Carta Pastoral, 2)

La segunda parte de la Carta de los Obispos con ocasión del Bicentenario, está dedicada a explicar cuál es el núcleo del servicio que la Iglesia presta a la sociedad -el anuncio de Jesucristo- y también el centro sobre el que juntos, creyentes y no creyentes, podemos avanzar: la dignidad de la persona humana.

Este último planteo coincide con el de otros hombres, no católicos, conocidos internacionalmente. Uno de ellos Joseph Weiler. Judío observante, Weiler es nada menos que University Professor (rango académico reservado a quienes pueden enseñar en todas las Facultades de un campus), en la New York University. Weiler defiende el pluralismo en la sociedad, como clave para permitir comunidades diferenciadas ancladas en principios, valores y tradiciones diferentes, sin más límite que el derivado de la proia dignidad humana. Proclama un pluralismo no neutral, sino rico, comprometido con la dignidad de las personas y que concibe a Dios como garantía de su propia dignidad. Weiler no ha dudado en defender las raíces cristianas de Europa,  y, recientemente, ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, la presencia de crucifijos en lugares públicos.
Acaba de ser nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad de Navarra.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Estimado Don Jaime. Gracias una vez más por sus reflexiones. Una pregunta: no habrá alguna posibilidad de que el texto de la Carta Pastoral pueda ser consultado en Internet?

Fausto dijo...

Acá puede encontrar más información aunque no han subido el texto todavía: http://iglesiauruguaya.com/asamblea_obispos.htm

Rodolfo Plata dijo...

La importancia de la crítica a la cristología de san Pablo, radica en que nos aporta los elementos de juicio necesarios para darnos cuenta __de la omisión capital que cometió Pablo en sus epístolas al mutilar la naturaleza humana de Cristo; privando a la humanidad del testimonio inobjetable de que es posible alcanzar la trascendencia humana practicando las virtudes opuestas a nuestros defectos hasta adquirir el perfil de humanidad perfecta patente en Cristo __y de la urgente necesidad de formular un cristianismo laico enmarcado en la doctrina y la teoría de la trascendencia humana, a fin de afrontar con éxito los retos y amenazas del Islam, el judaísmo, las corrientes de la nueva Era y la modernidad. http://es.scribd.com/doc/73578720/CRITICA-A-LA-CRISTOLOGIA-DE-SAN-PABLO

Anónimo dijo...

Col 1:21 Y a vosotros, que en otro tiempo fuisteis extraños y enemigos, por vuestros pensamientos y malas obras,
Col 1:22 os ha reconciliado ahora, por medio de la muerte en su cuerpo de carne, para presentaros santos, inmaculados e irreprensibles delante de El;
Cuando dice carne claramente en griego dice sarx. Es incuestionable que Pablo tiene un clara influencia platónica pero no por ello mutila la naturaleza humana del Cristo.
No creo que ésa sea la causa del problema.
Creo si, empero, que hay que apostar a la trascendencia humana. Encontraremos el sentido del "más acá" cuando podamos enfocar nuestra visión en una perspectiva teleológica.