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DESPUÉS DE 115 AÑOS...

Juan Bautista Berdum fue un vasco francés a quien el gobierno de España, en 1801, donó unos terrenos cercanos al poblado de la Inmaculada Concepción de Minas. Los vecinos del lugar, pasado el tiempo, le llamaron al paraje Cerro del Verdún. En el año 1900, el párroco de la ciudad, Don José De Luca, le pidió permiso a don Pedro Dartayete y a su esposa, doña María Ariza, dueños entonces del cerro, para colocar en la cumbre una imagen de la Virgen. Desde el 19 de abril de 1901 hasta hoy, la Virgen del Verdún se ha convertido en el lugar de peregrinaciones más popular del Uruguay: cada 19 de abril, miles de personas de todo el país suben al Cerro para agradecerle a la Inmaculada sus indudables favores. En 2010, coincidiendo con el jubileo por los 50 años de creación de la Diócesis de Minas, los obispos uruguayos declararon el lugar Santuario Nacional.

En 19 de abril de 2014 se inauguró la renovación del entorno del templete de la Virgen. El 15 de septiembre de 2015, la capilla "Madre de Misericordia", en la cumbre del Cerro. Es la Virgen la que mueve los corazones, para que ayuden a hacer de su casa del Verdún un lugar privilegiado de encuentro con Jesús.


jueves, 29 de diciembre de 2011

SENTIR VERGÚENZA

          
Escribo desde Chosica, a una hora larga de Lima. Llegué el lunes, con ganas de descansar, de rezar bien y de pensar. Voy a ver a un obispo amigo, en Cañete, que me despertó el interés por conocer el santuario dedicado a la Madre del Amor Hermoso que tiene en su diócesis. Creo que va a ser una visita bien aprovechada.
            Ayer de mañana leí que el senado uruguayo aprobó legalizar el aborto, es decir, que está de acuerdo en dar licencia para matar a los niños en el vientre de sus madres. La decisión tomada, además de legalizar un crimen abominable empuja al país a un deterioro moral definitivo.
Aparte de otros libros, en este viaje traje conmigo “Tierra y tiempo”, de Morosoli. De a ratos leo sus cuentos, que en realidad son retratos  de la gente de nuestros campos: mujeres y hombres buenos, faltos por completo de instrucción, pero con una rara conciencia de su propia dignidad. Sacrificados sin límite, leales, pasan por la vida orientándose por su conciencia, poco o nada formada.
Se reproducen –procrear, en este caso, puede que sea un verbo excesivo-, tienen hijos que encontrarán no pocos hermanos desconocidos, van de aquí para allá deambulando con su instinto, sin medir las consecuencias…
 Acerca de si hay un Dios, si hay algo después de la muerte y qué será, no piensan nada: simplemente, porque nunca oyeron hablar de ello. No obstante, no pocos de estos hombres y mujeres saben distinguir entre lo que está bien, lo que está mal y lo que está muy mal.
Hoy leí el cuento La señora. Ella acababa de terminar el luto por su marido muerto: seis años había vestido de negro por él, cuando decide poner el punto final y vestirse de color. Ahora va por la calle del pueblo, con cola de paja, acompañada… Copio:
Caía la tarde cuando empezaron a sentir la angustia del tiempo sin destino.
Pasaron frente a la iglesia.
-          Vamos a entrar –ordenó la señora.
Fueron. Salieron casi enseguida.
-          A veces da vergüenza estar en la iglesia –dijo ella.
Pocas veces se han descrito con mayor precisión los sentimientos colectivos de los uruguayos, después de la decisión del senado de legalizar el crimen del aborto. Ultrajando la dignidad de la persona humana, le han dado el toque final a la angustia que padecen tantas y tantos de vivir sin destino. Nadie podrá sorprenderse de que aumente entre nosotros la violencia, en las formas más crudas: si la vida más indefensa ya no cuenta, vale todo.
Por lo demás, aunque haya responsables a los que les importa un pito Dios y entran en la iglesia sólo por compromisos sociales, es de esperar que al menos sientan vergüenza de estar en ella.  

jueves, 22 de diciembre de 2011

MENSAJE DE NAVIDAD (llueve sobre mojado, es necesario).

               

     NAVIDAD: GRATITUD Y PETICIONES



Escribo estas líneas el día 19 de diciembre. Destaco la fecha porque, a lo largo de este año que estamos terminando, el 19 de cada mes tiene una resonancia particular: es el día de ir a ver a la Virgen en su Cerro del Verdún. Esta mañana, a las 8, allá fuimos, acompañados por bastantes personas, rezando el Rosario.

Es costumbre ir a ver a la Virgen para pedirle algo que nos urge. También, naturalmente, vamos a darle gracias por tantos favores que cada uno sabe que le han llegado por intercesión de la Madre. Esta mañana sentíamos necesidad de agradecerle, y también, con urgencia, de pedirle.

La gratitud viene de la mano de numerosas gracias como Ella nos ha concedido en este año 2011. (De mi agenda copio, por ejemplo, algo de lo que le encomendé: Hacer la Capilla del Santísimo en la Catedral. Hacer más en la Pastoral familiar. Que no me enferme…). A medida que desgranábamos las cuentas del Rosario, pasaban por la memoria esas y otras peticiones que la Virgen ha escuchado.

Pero, sobre todo, esta mañana llevábamos en el corazón un pedido especial a Santa María: que la luz de Dios llegue a las inteligencias de los legisladores de la República, que tienen la responsabilidad de hacerlo en favor del bien común de los uruguayos, para que no cometan la tragedia de legalizar el crimen del aborto.

Alrededor de la primera Navidad hubo actitudes bien distintas. Unos hombres sencillos, pastores que cuidaban sus rebaños de ovejas, recibieron la noticia del nacimiento de Jesús y fueron corriendo a verlo. A Jerusalén llegaron unos Reyes preguntando dónde estaba el recién nacido rey de los judíos –“hemos visto su estrella en Oriente”- y “toda Jerusalén se turbó”, dice el relato evangélico. Se turbó… pero se quedaron sentados en su casa. Herodes, finalmente, movido por el miedo de perder su poderío, decide matar a ese niño y promueve un infanticidio en masa.

Hoy, también hay entre nosotros nuevos Herodes. Están decididos a promover la muerte de los más inocentes de entre los inocentes y lo hacen a conciencia. ¿Por qué? Porque la madre, dicen, tiene “derecho” a desprenderse de un intruso…

¡Qué contraste! Hace dos semanas, una pobre mujer que está en la cárcel con su hijita de dos años, de la que ni ella sabe quién es el padre, me decía llena de orgullo: - ¡Por mi hija soy capaz de dar mi vida!

Hoy le pedí a la Virgen, especialmente, que en esta Navidad nos regale un rayito de la luz de Belén, de aquella luz que recibieron los pastores cuando fueron a ver “lo que se les había anunciado”. Al encontrarlo en los brazos de su madre, seguro que dijeron lo mismo que decimos hoy en todos los idiomas, cuando nace un niño “¡Es divino!”.

Que tengan todos una Feliz Navidad.



                                        + Mons. Jaime Fuentes

                                                Obispo de Minas



lunes, 19 de diciembre de 2011

CARTA ABIERTA A LOS SENADORES

Señores Senadores:

Enterado de que pretenden aprobar la legalización del aborto, permítanme contarles algo.

Hace quince días fui a visitar a las reclusas de una de nuestras cárceles. Dos de ellas están allí con sus hijas: una niña de año y medio, y otra, de dos años. Mientras yo hablaba a las mujeres, las dos criaturas se subían a la mesa, daban vueltas a su alrededor, llamaban la atención de sus madres… Las mujeres, ajenas a las niñas, seguían escuchando lo que tenía para decirles.

Cuando terminé de hablar se retiraron. Mientras salían del cuarto, me llamó la atención el comentario que hicieron tres de ellas. Refiriéndose a las niñas, dijeron lo mismo, ilusionadas: - ¿Vio? ¿Verdad que son divinas?

Después hablé unos minutos con la madre de una de las nenas, que quería que la bautizara, a ella y a su hija. Le pregunté por el padre de la criatura… No sabía quién es, ni calculando probabilidades. Pero me dijo, convencida hasta los huesos: - ¡Por ella soy capaz de dar la vida!

Estoy contando lo que yo viví hace dos semanas, esto no es una historieta. Esas son mujeres uruguayas reales, sin ideologías y con mucho peso de desgracias encima: están presas porque delinquieron, pero tienen bien claro que la vida es sagrada, divina, en el sentido más espontáneo y fuerte de la palabra.

Me pregunto y pregunto a los señores senadores: ¿qué pretenden con la ley del aborto? ¿No es suficiente la violencia diaria que padecemos, que quieren aún facilitar la mayor de ellas: matar a los niños en el vientre de sus madres? ¿Piensan que haciendo legal el aborto éste dejará de ser un crimen, que grava la conciencia de la mujer que lo comete? ¿Piensan que esta ley es progresista porque con ella la mujer decidirá sobre su propio cuerpo? ¡Esas son ideas foráneas, no es lo que piensan las mujeres uruguayas!

El Presidente de la República dice, con razón, que vamos camino de desaparecer como país si no se cambia el rumbo de nuestra demografía. ¿La respuesta que recibe es hacer pensar que el aborto es un derecho de la mujer, desconociendo el derecho a vivir que tiene la criatura en el seno de su madre? ¿Acaso pretenden aprobar el aborto para enmendarle la plana a Tabaré Vázquez, que lo vetó por motivos estrictamente científicos? ¿Será posible que la vida más inocente sea víctima de politiquerías?

Señores senadores, estamos en tiempos que reclaman grandeza de espíritu. Por favor, busquen soluciones humanas a la más grande y humana de las situaciones. Ustedes y el pueblo uruguayo tenemos capacidad de sobra para encontrarlas.

Atentamente,


+ Jaime Fuentes
Obispo de Minas

domingo, 11 de diciembre de 2011

LA GOMERÍA DE PIRARAJÁ

A una hora de Minas, por la ruta 8 hacia el Norte, se encuentra Pirarajá. En este pueblo de 700 habitantes, en el que sobreabundan los males, está naciendo Jesús.


En la entrada de Pirarajá, desde hace un año y medio, Alexis tiene una gomería en la que trabaja, de verdad, las 24 horas. En medio de un desorden surrealista, por así decir, Alexis puso en funcionamiento, hace apenas seis días, una radio comunitaria que ayer estrené. Me explicaba con ilusión:
- ¡La radio no muere! A mí siempre me encantó y quería poner una para unir a la gente, para ayudarlos a mejorar… Porque si uno conoce a los otros y les transmite mensajes que les sirven… Yo me formé en la parroquia, en Tacuarembó; lo mismo Gabriela, mi compañera. Y bueno, tenemos que transmitir… ¿me entiende? La actividad de esta tarde la anuncié varias veces… Seguro que va a ir gente.



Tenía toda la razón. A las 3 de la tarde llegaron a Pirarajá tres matrimonios amigos de Montevideo, con varios de sus hijos, para repetir en el salón que está pegado a la capilla del pueblo, la preparación de Navidad que ya habían hecho el año pasado: María José, Lourdes y Vicky enseñaban a hacer coronas de Adviento y pesebres, mientras sus maridos iban a jugar al fútbol con los varones más grandes. Después, para todos, dibujos animados y una película sobre la vida de Jesús.
















Hoy sigue la movida hasta las 6, cuando el P. Gustavo, párroco de Varela, celebrará la Misa. Alexis tenía razón: el salón estaba lleno; bastantes mamás y chicos fueron a la actividad porque habían escuchado el aviso por la radio.

María José, experta psicóloga en cuestiones de familia, fue también al estudio de la gomería. Escuchó a Alexis y habló con Gabriela –para todo el pueblo y hasta un poco más allá- sobre algunos de los innumerables temas que giran en torno a la familia.

Se dice fácil: “voy a poner una radio”…
- Cuando había juntado la plata, contaba Alexis, se me fundió el motor del auto. Bueno, hay que arreglarlo. Vuelta a empezar. ¡Por fin lo conseguí! Aquí, con amigos del pueblo, levantamos la antena y, cuando tengo algún rato libre, voy colocando las chapas de madera para separar la radio del taller.
Gabriela estudió Técnico agropecuario: - ¡Nada que ver! De radio no sabía nada. Pero lo que yo recibí tengo que darlo. Me acuerdo que teníamos un grupo con el P. Arturo y él nos enseñaba… Ahora, entre folklore y cumbias ayudamos a otros…


Hay gente que dice: Pirarajá… pasá y rajá. No saben nada: ahí, en la gomería del pueblo, está naciendo Jesús y necesita ayuda.


jueves, 8 de diciembre de 2011

PARENTESIS BATLLISTA

Paréntesis, porque interrumpo algunas reflexiones motivadas en la Carta Pastoral de los obispos. Batllista, porque estuve tres días en Batlle y Ordóñez y ¡aprendí tanto!..
Aprendí, sobre todo, de los niños. Cada mañana, antes de empezar las clases, el P. Pablo, párroco de Batlle, o de Nico-Batlle, como también se conoce al pueblo, dirige un ratito de lectio divina en el que participan los 162 alumnos del colegio "María Auxiliadora".
¡Había que ver -véanlos- a los chicos, Biblia en mano, leyendo y escuchando el pasaje del día y, después, siguiendo con ejemplar atención -serios y divertidos- los pasos de la lectura orante de la Palabra de Dios, que eso es la lectio divina: meditación, oración y contemplación!
Se entiende a la perfección lo que el Papa dijo el domingo pasado... Reproduzco algunas de sus reflexiones como comentarios de las fotos.

"La revelación divina no sucede según la lógica terrena, por la que son los hombres cultos y potentes los que poseen los conocimientos importantes y los transmiten a la gente más sencilla, a los pequeños. Dios tiene otro estilo: los destinatarios de su comunicación son concretamente los "pequeños". esta es la voluntad del Padre y el Hijo la comparte con alegría".     



"¿Qué significa ser "pequeños", sencillos? ¿Cuál es la pequeñez que abre al hombre a la intimidad filial con Dios y a acoger su voluntad? ¿Cuál debe ser la actitud de base de nuestra oración? (...) Jesús afirma: "Bienaventurados los limpios de corazón, porque verán a Dios". Es la pureza del corazón la que permite reconocer el rostro de Dios en Jesucristo; y tener el corazón sencillo como el de los niños, sin la presunción de quien se cierra en sí mismo, pensando que no necesita a nadie, ni siquiera a Dios".





"Debemos tener el corazón de los pequeños, de los "pobres de espíritu", para reconocer que no somos auto-suficientes, que no podemos construir nuestra vida solos, que necesitamos de Dios, necesitamos encontrarle, escucharle y hablarle. La oración nos abre a recibir el don de Dios, su sabiduría, que es Jesús mismo, para llevar a cabo la voluntad del Padre en nuestra vida y encontrar así reposo en las fatigas de nuestro camino".



Hoy, fiesta de la Purísima Concepción, Patrona de la Diócesis de Minas, le doy gracias a nuestra Madre del Verdún por los cuidados maternales que tiene con sus hijos... Y le pido que los bendiga especialmente, a ellos y también a sus padres.

sábado, 3 de diciembre de 2011

NO HAY JUSTICIA SIN PERDÓN (Carta Pastoral-3)


                                     Julio Castro (1908-1977)
En este momento amargo que se vive en Uruguay, puede ser útil meditar lo que hemos escrito los Obispos.

"Queremos llamar la atención sobre otro dato de nuestra realidad, que tiene particular trascendencia: es un hecho indiscutible que vivimos en una sociedad en la que hoy aparecen confundidos deseos de justicia e impulsos de venganza. Pensando en un futuro mejor nos preguntamos: ¿es posible superar este conflicto?
La respuesta es afirmativa si se incorpora a nuestra vida en sociedad un concepto clave del patrimonio cristiano: el perdón.
Porque puede parecer que la justicia y el perdón son irreconciliables, les proponemos la palabra iluminadora de Juan Pablo II, trabajador incansable en favor de la paz.

Muchas veces –decía- me he detenido a pensar sobre esta pregunta: ¿cuál es el camino que conduce al pleno restablecimiento del orden moral y social, violado tan bárbaramente? Y se respondía: La convicción a la que he llegado, razonando y confrontándome con la Revelación bíblica, es que no se restablece completamente el orden quebrantado, si no es conjugando entre sí la justicia y el perdón. Los pilares de la paz verdadera son la justicia y esa forma particular del amor que es el perdón.

El Papa reconocía en su análisis que la propuesta del perdón no se comprende de inmediato ni se acepta fácilmente; es un mensaje en cierto modo paradójico. En efecto, el perdón comporta siempre a corto plazo una aparente pérdida, mientras que, a la larga, asegura un provecho real. Y agregaba: el perdón es necesario también en el ámbito social. Las familias, los grupos, los Estados, la misma Comunidad internacional, necesitan abrirse al perdón para remediar las relaciones interrumpidas, para superar situaciones de estéril condena mutua, para vencer la tentación de excluir a los otros, sin concederles posibilidad alguna de apelación. La capacidad de perdón es básica en cualquier proyecto de una sociedad futura más justa y solidaria.

A lo largo de los dos siglos de historia que estamos celebrando, nuestra patria ha conocido momentos de crispación y violencia. Nuestros mayores supieron superarlos con actitudes nobles que no dejaron huellas de rencor en sus descendientes.

El futuro mejor que queremos construir entre todos los uruguayos, requiere cultivar esta certeza que enfáticamente predicaba Juan Pablo II y que hacemos nuestra:

            No hay paz sin justicia, no hay justicia sin perdón”.














martes, 29 de noviembre de 2011

VIVA EL PLURALISMO (Carta Pastoral, 2)

La segunda parte de la Carta de los Obispos con ocasión del Bicentenario, está dedicada a explicar cuál es el núcleo del servicio que la Iglesia presta a la sociedad -el anuncio de Jesucristo- y también el centro sobre el que juntos, creyentes y no creyentes, podemos avanzar: la dignidad de la persona humana.

Este último planteo coincide con el de otros hombres, no católicos, conocidos internacionalmente. Uno de ellos Joseph Weiler. Judío observante, Weiler es nada menos que University Professor (rango académico reservado a quienes pueden enseñar en todas las Facultades de un campus), en la New York University. Weiler defiende el pluralismo en la sociedad, como clave para permitir comunidades diferenciadas ancladas en principios, valores y tradiciones diferentes, sin más límite que el derivado de la proia dignidad humana. Proclama un pluralismo no neutral, sino rico, comprometido con la dignidad de las personas y que concibe a Dios como garantía de su propia dignidad. Weiler no ha dudado en defender las raíces cristianas de Europa,  y, recientemente, ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, la presencia de crucifijos en lugares públicos.
Acaba de ser nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad de Navarra.

domingo, 27 de noviembre de 2011

GALLINITA CIEGA (Carta Pastoral, 1)

Ayer de noche, en el Teatro Lavalleja, de Minas, tuvo lugar la entrega de los premios MOROSOLI, que la Fundación Lolita Rubial organiza desde hace 17 años. Al comenzar el acto, el Dr. Gustavo Guadalupe, secretario ejecutivo de la Fundación, pronunció unas palabras en las que manifestó claramente que somos un país en vías de extinción. En efecto, el censo aún no concluido ya dice que nuestra población es menor de lo que pensábamos. ¿Quiénes, en un país de viejos, van a trabajar para alimentar a los viejos?...
Esta mañana, por otra parte,  leo en el diario que hay una modalidad nueva entre los jóvenes aficionados a las "picadas" en moto: la "gallinita ciega", El juego consiste en lanzarse a un cruce de rutas con el casco puesto... pero al revés, o sea, sin ver nada. Y bueno, si te toca te escrachaste.

Las Cartas pastorales de los Obispos no suelen ser "best sellers". En cuanto se presentó la que acabamos de publicar -Nuestra Patria: gratitud y esperanza-, aparecieron algunos comentarios en contra de nuestra propuesta de darle validez civil al matrimonio religioso y nada más. No obstante, en ella pueden encontrar temas como los mencionados, y otros, con un enfoque que, al menos, merece atención. Por ejemplo:

El envejecimiento de nuestra población es el mayor de Latinoamérica. Un país sin hijos es un país sin futuro. Su baja natalidad y la tendencia a reducirla en forma progresiva es un grave problema moral de nuestra sociedad. Urge un cambio de rumbo. Tenemos todas las posibilidades para aspirar a un futuro mejor, si se favorece que nazcan más niños uruguayos y que vengan otros hombres y mujeres a poblar nuestro territorio, tan rico, tan hermoso y tan vacío.

Uruguay tiene uno de los promedios más altos de suicidios en el mundo. Terrible constatación. Nos preguntamos: ¿Por qué es así? ¿Por qué no se da este fenómeno en sociedades mucho más pobres que la nuestra? ¿No será que nuestra gente, en términos generales, carece del sentido de la existencia y padece ausencia de esperanza? Para superar esta gravísima enfermedad social, ¿no habrá que insistir en educar a las nuevas generaciones en el sentido religioso de sus vidas?

jueves, 24 de noviembre de 2011

FELICES (Necesito CURAS IV)


La conocida revista Forbes ha publicado un estudio del Instituto de Investigación de la Universidad de Chicago, que presenta la lista de los trabajadores más contentos con el empleo que desempeñan. Esa lista la encabezan sacerdotes católicos y pastores protestantes. Después de los sacerdotes encontramos las profesiones de bombero, fisioterapeuta, escritor, maestro, artista y psicólogo. La característica que comparten estas profesiones es la poca remuneración económica y la entrega hacia los demás en el trato humano. La felicidad está en compartir, en servir a los demás, en contagiar alegría. La felicidad no está en la recompensa material, sino en la satisfacción espiritual que nos aporta lo que hacemos.


Los trabajos más felices:

1) Sacerdotes y pastores
2) Bomberos
3) Fisioterapeutas
4) Escritores
5) Instructores de educación especial
6) Maestros
7) Artistas
8) Psicólogos
9) Agentes financieros
10) Ingenieros de operaciones


Los trabajos más odiosos:

1) Director de Tecnología de la Información
2) Director de Ventas y Marketing
3) Productor / Manager
4) Desarrollador Web
5) Técnico especialista
6) Técnico electrónica
7) Secretario Jurídico
8) Analista de Soporte Técnico
9) Maquinista
10) Gerente de Marketing



domingo, 20 de noviembre de 2011

EL MEJOR PREMIO (Necesito CURAS-III)

Muy estimado Gustavo:
entiendo bien tu dificultad y quisiera animarte a no desanimarte... Estamos por completo de acuerdo: "el que deje padre o madre, o hermanos... recibirá el ciento por uno...". Pero también tendrás que comprender que tus padres no lo comprendan. Entonces, oración y paciencia. Dios ayudará.
A lo mejor les sirve a ellos esta carta y su contexto. A los 19 años yo me di cuenta de que Dios me quería del todo para Sí...y le dije que sí.  Pocos meses después, mi padre pasó por Pamplona, donde entonces yo estudiaba, y aproveché para contarle la decisión que había tomado. Cuando volvió a Montevideo me escribió estas líneas:

Querido hijo Jaime:

Sin reponerme todavía de nuestro encuentro y de la gran emoción que, por diversos conceptos, me produjo tomar contacto nuevamente con tus cosas, te escribo estas líneas que pretendo despachar hoy mismo.
Antes que nada quiero decirte algo que omití cuando me comunicaste tu decisión. Te expresé repetidas veces mi satisfacción, mi completa alegría… Pero en el conjunto de impresiones que se acumulaban en aquellos momentos, había algo que no surgió y debió haber surgido; felicitarte por tu vocación, por tu firmeza, por haber elegido lo mejor y más difícil. Y eso es lo que quiero trasmitirte ahora: mi felicitación, que se hace más profunda y comprensiva por la distancia.

Hace unos pocos días que me invitaron a la inauguración del oratorio que han instalado en la nueva Residencia. Rogué mucho por la Obra, y agradecí al Señor que te hubiera llamado como lo ha hecho. Me sentí más cerca de ti que nunca; puedo decirte que me siento más compenetrado contigo, y que la unión que siempre hemos mantenido se ha hecho más sólida. Se realiza en nuestra familia lo que tantas veces hemos oído en algunas charlas del Movimiento Familiar Cristiano. La unión de los padres con el hijo que Dios llama se torna más estrecha, y el cariño, que hasta ese momento tenía un sentido natural, se fortalece en una comprensión más íntima que transforma el amor paterno en algo superior. Así lo sentimos hoy, tanto mamá como yo; te tenemos mucho más cerca de nosotros y para siempre.
Mi más cariñoso abrazo junto con el de mamá; nuestra felicitación y bendición de padres, felices por saberte más cerca de Dios, como ha sido nuestra preocupación constante al educarte a ti y a tus hermanos.
Nos has dado el mejor premio que como padres podíamos esperar.

Un abrazo muy fuerte,
Tu padre

sábado, 12 de noviembre de 2011

SUBIRSE AL CARRO (Necesito CURAS II)


Muy estimado Raúl: como dijiste en tu mail que no tenías dificultad en que te respondiera en el blog, así lo hago y muy cortito.
Pienso que te ayudará a resolver tu inquietud vocacional masticada durante estos años y, como escribiste, que estás "a punto de echarla por la borda", tener en cuenta unos versos de Antonio Machado y ser consecuente.
Un abrazo, con la seguridad de que rezo por ti,
+ Jaime   

"El amor, amigo, pasó por tu puerta,
pasó por tu casa.
Dos veces no pasa".

sábado, 5 de noviembre de 2011

Necesito CURAS

        Ya va a ser un año desde que llegué a Minas y fui ordenado Obispo de esta Diócesis. He aprendido tantas cosas… Sobre todo, he aprendido que la gente no es buena: ¡es buenísima!
Y voy aprendiendo, un poco más cada día, que estos hombres y mujeres de todas las edades padecen hambre y sed: necesitan que alguien les enseñe quién es Dios, quién es Jesús, quién es su Madre Santísima. Alguien que les diga que estamos en este mundo para conquistar el Cielo, que es, como repetía santa Teresa, para siempre, para siempre, para siempre. Alguien que les explique el arte de bien vivir, siguiendo los Mandamientos de la santa Ley de Dios, que nunca han oído. Alguien que les enseñe a hablar con Dios y a portarse como hijos de Dios. Alguien que los quiera como son –buenísimos, insisto- y, ofreciéndoles su amistad, los lleve a ser amigos de Dios.
        Necesito curas. Me pongo a patear las calles de las afueras de Minas. Un chiquilín de 11 o 12 años juega con una pelota desinflada. La mueve bien: de un pie al otro pie, quince, dieciocho veces. Le digo: – Así empezó Maradona… Tenés futuro. Sonríe. - ¡Esta mañana, con la cabeza, llegué a 27 veces! ¿Tenés una medashita?
        Sigo caminando. - ¡Joanna, vení para acáaaaa! Joanna (6-7 años) no le hace ni caso. La madre me ve: - Perdone, Padre, ¡qué gurisa esta!... ¡Ay, Padre!... Sabe que todavía no la bauticé…
        En la esquina hay un boliche de novela, casi a oscuras a las 4 de la tarde. Un billar, una barra y tres hombres recostados en ella. Silencio. Los saludo al pasar: - Bueenas… - Bueena… Tá recorriendo?... – Así es. – Tá bien… Y siguen mirando… al más allá, parece.
        Jesús, te lo digo una vez más: ¡necesito curas! De pronto, a la vuelta del boliche aparecen dos pantalones negros, dos camisas blancas, dos cabezas rubias que, casa por casa, están repartiendo su literatura yanqui…
        ¡Jesús, necesito curas! Lo voy a poner en mi blog, para los lectores habituales que, además de uruguayos, son españoles, argentinos, mexicanos, norteamericanos, colombianos…
       
Los curas que necesito deberán:
                                                               
1) tener buen humor;
2) amar la liturgia de la Iglesia;
3) ser de verdad hombres de oración;
4) disponer de un par de piernas fuertes para patear las calles;
5) recorrerlas todos los días para buscar a la gente (si sólo esperamos que vengan, estamos muertos) y hacer amistad, mucha amistad con ellos;
6) tener la obsesión de darles a conocer a Jesús y que aprendan el Catecismo;
7) vestirse inconfundiblemente como sacerdotes;
8) dormir la siesta no más de 20 minutos;
9) sentarse en el confesonario todos los santos días, con la seguridad de que, una vez que aprendan lo que les enseñará, ya llegará la gente a darle trabajo;
10) estar dispuestos a gastar la vida sin pretender ninguna recompensa.

Jesús, ¡necesitamos curas! Si alguien siente que sí, que por qué no, que estoy dispuesto, escríbame. Los demás, rueguen al dueño de la mies que envíe obreros a esta mies.

obispojaime@gmail.com

jueves, 3 de noviembre de 2011

PREGUNTA CLAVE

Cuando no los esperaba, al terminar la Misa de ayer a las 8 de la noche, me rodearon ¡11 niños! Hijos de tres matrimonios amigos de años (casé a dos de ellos: Guillermo y Vicky; Ernesto y Dolores), antes de volver a Montevideo se acercaron un ratito a mi casa, después de un día de excursión al Salto del Penitente.
Los protagonistas fueron los niños, claro. No pararon un momento: subieron y bajaron las escaleras, descubrieron la casa entrando en cada cuarto, estuvieron en la oficina y en mi dormitorio… Finalmente, llegó la pregunta que no podían callar (los niños no saben nada de los silencios “educados” de los mayores). Muy extrañados por lo que NO habían encontrado, tres o cuatro de ellos, casi al mismo tiempo, me preguntaron incrédulos:
-¿No tenés televisión?...
- No.
- ¿Y por qué no tenés?, me interrogó uno de ellos, inquisidor. Otros adelantaron sus explicaciones:
– Tenés que decir la Misa. – Tenés que rezar. - No tenés plata para comprarte una.
No me dejaban responder. ¡Les resultaba inconcebible que no tuviera televisión! Querían saber más sobre este casi extra terrestre:
- ¿Pero vas a tener una?
Finalmente, entrecortado (es difícil responder a los niños hilando conceptos), les dije que no tenía porque me gusta más leer que ver la televisión, que tengo radio…
- ¿Y si hay un partido de fútbol?
– Voy a verlo a la casa de un amigo.
Cambiaron de tema, gracias a Dios. Sacamos unas fotos. Después los acompañé hasta el callejón de la Catedral, donde habían estacionado. Volví a casa y fui al oratorio. Le di gracias a Dios por estas criaturas y le pedí por sus padres (lo necesitan, como todos los padres y madres de familia). Y también renové el propósito de no tener televisión: la vida real es inagotablemente rica: te da sorpresas como esta de ayer y, sin TV, tengo tiempo para contarlas.

Patricia (4), Dolores (2), Vicky (4), como en el fútbol de antes. Vino también una amiguita.


martes, 1 de noviembre de 2011

¿QUÉ ES UN SANTO?

“Un santo es un avaricioso que va llenándose de Dios, a fuerza de vaciarse de sí. Un santo es un pobre que hace su fortuna desvalijando las arcas de Dios. Un santo es un débil que se amuralla en Dios y en Él construye su fortaleza. Un santo es un rebelde que a sí mismo se amarra con las cadenas de la libertad de Dios. 
Un santo es un miserable que lava su inmundicia en la misericordia de Dios. Un santo es un paria de la tierra que planta en Dios su casa, su ciudad y su patria.
Un santo es un cobarde que se hace gallardo y valiente escudado en el poder de Dios. Un santo es un pusilánime que se dilata y se acrece con la magnificencia de Dios. Un santo es un ambicioso de tal envergadura, que sólo se satisface poseyendo cada vez más y más ración de Dios.

Un santo es un hombre que todo lo toma de Dios: un ladrón que le roba a Dios hasta el Amor con que poder amarle.
Y Dios se deja saquear por sus santos. Ese es el gozo de Dios. Y ese, el secreto negocio de los santos.
Así, pues, ¿qué es más importante?, ¿qué es más valioso? ¿Lo que el hombre hace por Dios, o lo que Dios hace por el hombre? Ah, en definitiva, el quid de la santidad es una cuestión de confianza: lo que el hombre está dispuesto a dejar que Dios haga en él. No es tanto el “yo hago”, como el “hágase en mí”.(P. Urbano, El hombre de Villa Tevere, p. 156).

lunes, 31 de octubre de 2011

POR PRIMERA VEZ


No pretendo hablar de mí mismo, pero seria un sin sentido pasar esto por alto: el domingo 30 de octubre, en nuestra Catedral, por primera vez administré el sacramento de la Confirmación.
Fueron 22 personas (mayoría de chicas; algunas señoras un poco menos jóvenes y también varones) las que recibieron al Espíritu Santo. Este motivo permanente de alegría adquirió más relevancia, desde que la divina presencia estuvo acompañada por bastante polvo, procedente de las obras de restauración de la Capilla del Santísimo. Fue una circunstancia con sentido…
Esas mujeres y hombres son ahora, como todos los que recibimos de una vez para siempre el sacramento de la Confirmación, “templos del Espíritu Santo”, como nos califica San Pablo. ¡Casi nada! Hay que meditarlo despacio… y compartir esta misteriosa, estremecedora, real y maravillosa consecuencia: “¡glorifiquen a Dios en su cuerpo!” (1 Corintios 6, 20).
Hay que entenderlo bien: no dice el apóstol que haya que glorificar al cuerpo (tampoco pide, por supuesto, menospreciarlo) sino que glorifiquemos a Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, que habita en nosotros, en esta inseparable unidad de alma y cuerpo que somos cada uno, y que terminará con la muerte.
Las consecuencias de esta divinización personal son muchas, imposibles de enumerar en pocas palabras. Por ejemplo: preguntarme cómo fomento en mí la presencia de Dios; cómo cuido o descuido mi cuerpo; cómo me visto… o me malvisto; cómo trato a los demás, que también son templos del Espíritu Santo…
En todo caso, y volviendo al polvo del que hablábamos, hay que tener presente que, para mantener limpio el divino templo que somos cada uno, Jesús dejó en su Iglesia el sacramento de la limpieza: “reciban el Espíritu Santo, dijo a los apóstoles el mismo día de su resurrección. A quienes ustedes les perdonen los pecados les quedan perdonados”…
Beba y Maruja, y un pequeño ejército de mujeres, trabajan duro para mantener limpia nuestra Catedral, y más lo harán, cuando se terminen las obras, para que la Capilla del Santísimo, corazón de la Diócesis, esté siempre resplandeciente. A quienes están “estrenando” al Espíritu Santo en sí mismos, y a todos, quisiera animarlos a esmerarse para que Dios se encuentre en cada uno “como en su casa”: porque es verdad, porque somos suyos.

sábado, 29 de octubre de 2011

MINAS, 1811

Esta mañana recibí una invitación que decía en la tapa: EL DÍA EN QUE LA LIBERTAD SE PLANTÓ ENTRE LAS SIERRAS... En el interior explicaba que "el 24 de abril de 1811 las fuerzas patriotas al mano de Manuel Francisco Artigas llegaron a la Villa de la Concepción de las Minas. Los pocos integrantes de la Guardia Nacional no tuvieron mejor opción que rendirse ante el centenar de fervorosos hombres que, con escasez de armamento pero abundancia de coraje, estaban decididos a liberar la Patria o morir por ella".

200 años después, esta tarde, en la Plaza Libertad, tuvo lugar la evocación de esos hechos. Alumnos, ex-alumnos y docentes de la Escuela Técnica de Minas, revivieron el aspecto de la Villa y la gente que la poblaba. Después llegaron Manuel Artigas y sus hombres, a caballo, parlamentaron, proclamaron la libertad y salieron al galope por el callejón de la Catedral. Emocionante. Pero fue justo entonces cuando mi máquina de fotos dijo: batería agotada. Paciencia. Al menos les muestro algo de esta histórica tarde minuana. 

                                                                     El panadero

                                                                    Lavanderas
                                                                         Aguatero


                                                                  Indio...                                           
A los ricos pasteles




jueves, 27 de octubre de 2011

BUSCADORES DE DIOS

25 años después del histórico encuentro de Juan Pablo II en Asís, con representantes de las distintas religiones, Benedicto XVI ha querido recordarlo invitándolos nuevamente a esa ciudad, símbolo del amor entre los hombres, como "Peregrinos de la verdad, peregrinos de la paz".
En su breve discurso, el Papa sintetizó con extraordinaria claridad las distintas posturas que se plantean en torno a Dios y a su existencia: desde quienes pretenden favorecer "la causa de Dios" mediante el terror, hasta los que consideran que deberían borrarse las religiones porque siempre han generado violencias.
Pero también se ha referido a otra actitud que, en mi opinión, retrata a no pocos uruguayos. Creo que vale la pena meditar todo el discurso del Papa y, especialmente, estas palabras suyas, que también esperan comentarios:


"Junto a estas dos formas de religión y anti-religión, existe también en el mundo en expansión del agnosticismo otra orientación de fondo: personas a las que no les ha sido dado el don de poder creer y que, sin embargo, buscan la verdad, están en la búsqueda de Dios. Personas como éstas no afirman simplemente: «No existe ningún Dios». Sufren a causa de su ausencia y, buscando lo auténtico y lo bueno, están interiormente en camino hacia Él. Son «peregrinos de la verdad, peregrinos de la paz». Plantean preguntas tanto a una como a la otra parte. Despojan a los ateos combativos de su falsa certeza, con la cual pretenden saber que no hay un Dios, y los invitan a que, en vez de polémicos, se conviertan en personas en búsqueda, que no pierden la esperanza de que la verdad exista y que nosotros podemos y debemos vivir en función de ella. Pero también llaman en causa a los seguidores de las religiones, para que no consideren a Dios como una propiedad que les pertenece a ellos hasta el punto de sentirse autorizados a la violencia respecto a los demás. Estas personas buscan la verdad, buscan al verdadero Dios, cuya imagen en las religiones, por el modo en que muchas veces se practican, queda frecuentemente oculta. Que ellos no logren encontrar a Dios, depende también de los creyentes, con su imagen reducida o deformada de Dios. Así, su lucha interior y su interrogarse es también una llamada a los creyentes a purificar su propia fe, para que Dios – el verdadero Dios – se haga accesible".






martes, 18 de octubre de 2011

LA MAMÁ DE STEVE JOBS



He vuelto a leer el imperdible discurso que pronunció Steve Jobs en la Universidad de Stanford... Apenas había empezado su re-lectura, cuando recibí un golpe de luz inesperado por completo.

Contó Steve:

"Mi madre biológica era una estudiante joven y soltera, y decidió darme en adopción. Ella tenía muy claro que quienes me adoptaran tendrían que ser titulados universitarios, de modo que todo se preparó para que fuese adoptado al nacer por un abogado y su mujer.
Solo que cuando yo nací decidieron en el último momento que lo que de verdad querían era una niña.
Así que mis padres, que estaban en lista de espera, recibieron una llamada a medianoche preguntando:
“Tenemos un niño no esperado; ¿lo queréis?”
“Por supuesto”, dijeron ellos.
Mi madre biológica se enteró de que mi madre no tenía titulación universitaria, y que mi padre ni siquiera había terminado el bachillerato, así que se negó a firmar los documentos de adopción. Sólo cedió, meses más tarde, cuando mis padres prometieron que algún día yo iría a la universidad"... (La historia sigue y es apasionante, tanto que la web señala 1.520.000.000 (sí, 1.520 millones) de sitios donde se la encuentra...)

El golpe de luz: Steve Jobs, el genio, fue entregado a un matrimonio, porque su madre, estudiante soltera, no lo podía tener... ¿Y si lo hubiera abortado?...

Me pregunto cuántos genios no tienen -tampoco en Uruguay- la suerte de Steve. "El que pueda entender (todos) que entienda".


domingo, 9 de octubre de 2011

¿QUÉ ES SOBREVIVIR?

El 15 de setiembre pasado, el Obispo de Minas pudo saludar al Santo Padre Benedicto XVI, al terminar la audiencia que les concedió a los 119 participantes en el curso que lo había llevado a Roma. A todos se les había pedido, como es fácil de entender, que no se detuvieran en el saludo: el Secretario de la Congregación para los Obispos diría al Papa el país y la diócesis del que lo iba a saludar, se besaba su anillo al darle la mano y pasa el siguiente.
El Obispo de Minas, muy contento,  obedeció al pie de la letra las indicaciones. 
 Lo que no podía imaginar es que el Papa le dijera lo que le dijo: tanto le sorprendió que hasta hoy ha estado dudando si comunicarlo o no. Ha decidido hacerlo porque piensa que encontró la clave de las palabras de Benedicto XVI y, además, porque los lectores seguramente harán sus propios aportes después de meditarlas, como ha hecho y lo sigue haciendo el Obispo de Minas.
"Uruguay, Minas", escuchó el Santo Padre. Se acerca el Obispo en cuestión y comenta el Papa: È un paese laico... Y a continuación, mirando con firme cariño al susodicho, añade: È necessario sopravvivere! El Obispo no se lo esperaba. Sólo atina a responder: Grazie, Santo Padre... Y, como se ve, siente en su brazo derecho la mano del gentiluomo que lo está "invitando" a volver a su lugar.


El Obispo de Minas ha meditado mucho el diagnóstico del Papa, en particular la segunda parte. ¿Qué quiso decirle al declarar que "es necesario sobrevivir"?
Uruguay es conocido en todo el mundo, sin excepción, por "El milagro de los Andes". Esta historia nuestra es una historia exacta de sobrevivientes: un grupo de muchachos enfrenta un entorno de muerte y, contra toda posibilidad razonable, consiguen vencerlo.
¿Cómo lo hicieron? Manteniendo viva la esperanza y, movidos por ella, poniendo todo de su parte para superar aquella aparente imposibilidad: ninguno se desentendió de la empresa, todos dieron lo mejor de sí en favor de los que saldrían del encierro... 
Cuando el Papa le dice al Obispo de Minas que su país, en el contexto de los países de Latinoamérica, es un país laico, es decir, que tiene poco sentido religioso (el tema es muy matizable), pienso que quería animar a los católicos uruguayos a sobrevivir en su fe mediante la esperanza.
La condición es que sea una esperanza activa, hecha de espíritu de lucha, de estudio, de cooperación y de renuncias personales en favor del objetivo que hay que conseguir: hacer de este país un país más cristiano. Pienso, sinceramente, que es una meta más asequible que cruzar los Andes. Entonces... (El Obispo de Minas agradece comentarios).  



miércoles, 5 de octubre de 2011

EL SECRETO DE MERCEDES

Estoy en Minas, zambullido en distintas cosas, como es de imaginar: un mes de ausencia... Pero no quiero dejar solamente en mi memoria algunas impresiones de este viaje. Entre ellas destaca el encuentro con Mercedes Salisachs, de quien he escrito más de una vez en este blog.
                         Con sus nietas Alejandra y Josefina y su biznieto José María.
El día 24 pasado, fiesta de Nuestra Señora de la Merced, patrona de Barcelona, la "amistad electrónica" que tenía con ella desde hace una década, adquirió carácter personal, gracias a Dios y a la Virgen. Considero realmente un regalo del Cielo haber podido celebrar la Santa Misa en su casa, el día en que festejaba su santo,  y compartir con ella el almuerzo.

En marzo de este año, cuando publicó su cuento El cuadro, se reprodujo no pocas veces que Mercedes Salisachs es "la escritora en activo más longeva del mundo". Bueno, con sus 95 años recién cumplidos, sigue escribiendo.

Pasando de la silla de ruedas a un sillón y sirviéndose de la mano izquierda paralizada para sujetar el papel, con la derecha escribe tres o páginas por día, que su nieta Alejandra transcribe en la computadora para que pueda corregirlas: lleva más de 200 y espera llegar a unas 450. (Durante el almuerzo Mercedes me contó el argumento de su novela -el protagonista es un sacerdote y no digo más- con la ilusión deliciosa de una madre primeriza). 

Me contó Alejandra que, negando con creces las teorías actuales de que hay que hacer deporte o sí o sí, su abuela nunca se ha movido (sólo practicó equitación hace muchos años) y, hasta los 80, fumaba (y fumaba bien) siempre con boquilla, con la elegancia propia de la mujer de su clase.

Le pregunté a Mercedes cuáles eran los autores que más le han influído y, después de mencionar a Santa Teresa y a Cabodevilla, añadió como algo obvio a la Biblia. Y agregó: - Pero, sobre todo, lo que yo he hecho es meditar mucho, orar. Dedicaba dos o tres horas diarias a la meditación. Ahora, un poco menos quizás...

Antes de irme fui a su habitación. Alejandra me enseñó un pequeño placard que está a los pies de la cama de Mercedes. Pude ver entonces las fuentes de su energía excepcional: el placard  esconde un altarcito presidido por un crucifijo y una imagen de la Virgen con el Niño. Después de rezar, Mercedes Salisachs se duerme con las dos puertas bien abiertas,  de par en par.

domingo, 25 de septiembre de 2011

LECCIONES DE SANTA TECLA.


 A partir de ahora, a Santa Tecla le debo especial gratitud. Por ella fui anteayer a Tarragona y aprendí tanto... El arzobispo de la Diócesis, mons. Jaume Pujol, compañero de ordenación sacerdotal, me había invitado a la fiesta de la patrona de la ciudad y decidí tomarme ese día de excursión: en Roma no he estado "de turismo"... Tendría mil cosas para contar, pero sólo quiero comentar las fotos que saqué.
En toda Cataluña se da tanta afición a los castells (castillos), como nosotros la tenemos al mate; y creo que no exagero. En cada pueblo se forman los colla castellera, grupos de hombres, sobre todo, pero también hay no pocas mujeres, que un par de veces por semana ensayan la construcción de un "castillo". 
Es todo un arte, una verdadera obra de ingeniería. La base del castell está formada por doscientos, trescientos o más hombres que hacen la piña: unidos entre sí con los brazos o con el cuerpo entero, arrimando el hombro con todas las fuerzas, de manera que se pueda levantar ese prodigio de equilibrio.
El cap de colla es el jefe, el que ve cómo viene la construcción y decide si seguir adelante o empezar de nuevo el castillo. 
Pisando hombros y piernas, rápidamente y en el momento preciso, suben los que tienen que subir y se mantienen derechos... Un piso, dos, tres, cuatro, cinco... ¡y hasta nueve pisos! El castell se va cargando, así dicen. Entonces suena una flauta (grallia), que recoge la emoción de toda la plaza, en la que no cabe un alma. 
Llega el momento cumbre... El enxaneta, un niño de 7 u 8 años, trepa y trepa y trepa... hasta la cumbre del castillo. La plaza se vuelve loca y aplauden y gritan. El enxaneta baja enseguida, el castillo se descarga y se descarga en gritos también la emoción de quienes consiguieron hacer el castell.
Cada castell trabajo y más trabajo. Es sacrificio y solidaridad. Es trabajar humildemente, sin querer lucirse. Y con perseverancia: volver a empezar las veces que sea necesario. Y es una escuela de obediencia: al cap de colla se le hace caso, o sí o sí. Hacer un castell requiere también valentía, es obvio.
Por hoy es suficiente. Estoy volviendo a Minas.