Páginas

DESPUÉS DE 110 AÑOS...

Juan Bautista Berdum fue un vasco francés a quien el gobierno de España, en 1801, donó unos terrenos cercanos al poblado de la Inmaculada Concepción de Minas. Los vecinos del lugar, pasado el tiempo, le llamaron al paraje Cerro del Verdún. En el año 1900, el párroco de la ciudad, Don José De Luca, le pidió permiso a don Pedro Dartayete y a su esposa, doña María Ariza, dueños entonces del cerro, para colocar en la cumbre una imagen de la Virgen. Desde el 19 de abril de 1901 hasta hoy, la Virgen del Verdún se ha convertido en el lugar de peregrinaciones más popular del Uruguay: cada 19 de abril, miles de personas de todo el país suben al Cerro para agradecerle a la Inmaculada sus indudables favores. En 2010, coincidiendo con el jubileo por los 50 años de creación de la Diócesis de Minas, los obispos uruguayos declararon el lugar Santuario Nacional.

A la vuelta de 110 años, hay un sentir popular, compartido plenamente por el Obispo de Minas, de que ya es hora de ofrecerle a la Virgen un templo
, como expresión de gratitud por sus desvelos de Madre.

miércoles, 2 de abril de 2014

DESCONTANDO LOS DÍAS

Esta mañana subí al Verdún y saqué estas fotos. Se imaginan, es el sprint final, para llegar al 19 terminada la obra.

El templete de la Virgen, mientras duran los trabajos, está protegido con tejido de alambre. Pasaron a la historia el muro y las rejas que lo encorsetaban, así como los escalones que llegaban al interior del templete. Así queda mucho mejor, libre de ataduras. Se podrá entrar en él y tocar la imagen de la Virgen de otra manera...

Como es natural, durante este tiempo los peregrinos han tenido que dejar sus ofrendas en el tejido; cuando lo retiremos encontrarán unos sitios bien pensados, para colocar en ellos velas, plaquetas y flores. 

Pienso que a la Virgen le gustarán estas mejoras que hemos hecho en su casa del Verdún. Confío en que todos cuidaremos que siempre esté limpia, prolija... 
































martes, 1 de abril de 2014

PARA FORMAR CRITERIO

Adjunto el Mensaje de los Obispos uruguayos, con ocasión de las próximas elecciones. No se me escapa que su longitud no es habitual en un blog, pero lo que aquí tratamos es importante. Se puede leer en cuotas diarios, por ejemplo, sin inconvenientes. Intentamos ayudar a formar criterio.


Los uruguayos nos enfrentamos nuevamente a un tiempo electoral. Lo hacemos con alegría, “nos gusta votar”, porque sentimos fuertemente en este tiempo nuestra condición de ciudadanos, responsables de nuestro país, de su presente y de su futuro. Los Obispos del Uruguay queremos sumar nuestra reflexión para colaborar como ciudadanos y como pastores a un mejor discernimiento a la hora de las opciones que se presentan. En la “Carta del bicentenario” que publicamos en noviembre de 2011 tratamos con mayor amplitud algunos de los temas que aquí presentamos. También en las Orientaciones Pastorales recientes nos referimos a ellos.

Por su naturaleza y misión, la Iglesia no se identifica con ninguna ideología, sistema o partido político. Ella anuncia el Evangelio, que incluye criterios éticos que se encuentran intrínsecamente vinculados al accionar político, y que deben guiar particularmente a los cristianos, en su vida personal y social.

En el marco de una laicidad positiva, los cristianos, a través del testimonio y la labor política, proponemos, en diálogo con los otros ciudadanos, principios y valores que nos identifican, como aporte a la forja de la sociedad democrática que entre todos se construye.

Son muchos los temas que nos preocupan a los uruguayos. Los Obispos, sin pretender un exhaustivo inventario de las urgencias a que debe darse respuesta, subrayamos algunas que nos parecen las más importantes a tenerse en cuenta en este año de discernimiento:

1. La desintegración social afecta de lleno la sociedad abierta e integradora, “en la que es difícil sentirse extranjero”, país de cercanías, que fuimos y  aspiramos a ser nuevamente. Junto a la ruptura del tejido social, incluso de orden geográfico, -que se hace notoria con la existencia de los numerosos asentamientos y en la marginación cultural-, se da la pérdida de valores consensuados. Es un fenómeno de gran amplitud y extensión que alcanza a muy variados ámbitos y niveles de la sociedad, y que incide en la problemática de la seguridad ciudadana.

2. La pérdida del sentido de la vida, está en la base de muchos de los males que nos aquejan. Las filosofías individualistas y hedonistas que parecen prevalecer, han incidido en el debilitamiento de las vivencias comunitarias y de los vínculos sociales. La verdad se diluye en verdades parciales, y en este relativismo de ideas, el mismo ser humano se ha convertido en relativo. Crece el consumo de alcohol y drogas especialmente entre los jóvenes (la reciente regulación del consumo de marihuana plantea serios interrogantes sobre sus consecuencias). Los ancianos son poco valorados en su experiencia y sabiduría de vida y los jóvenes no encuentran quien los escuche y acompañe en su crecimiento. Los casos de violencia doméstica parecen difundirse cada vez más y el altísimo porcentaje de ciudadanos con  “privación de libertad” es un reflejo de la problemática social que nos golpea.

3. La pobreza y la indigencia siguen teniendo “rostro de niño”. A pesar de los esfuerzos que la sociedad uruguaya y sus gobiernos llevan a cabo para combatirla,  de la disminución porcentual que se ha dado en estos años, de la baja desocupación, encontramos ese “núcleo duro” de pobreza y de indigencia, generalmente en las periferias de nuestras ciudades, del que no es fácil salir y que nos interpela a todos los uruguayos. A su vez, los pobladores de los rincones más lejanos de nuestra campaña siguen aislados y relegados con respecto a muchos servicios esenciales, lo que los motiva a un proceso de emigración a las ciudades que lleva décadas. La cristiana “opción preferencial por los pobres”, que no es una opción ideológica sino evangélica, se ve en nuestra tradición reflejada, en la expresión artiguista de “que los más infelices sean los más privilegiados”.

4. La familia se ve afectada por esta filosofía individualista y hedonista, con graves consecuencias para la sociedad. El alto número de divorcios, la frecuencia creciente de la formación de “parejas de hecho” son síntomas de desvalorización de la familia y del compromiso matrimonial, signos de la dificultad que vivimos para asumir compromisos públicos, permanentes y para toda la vida. La definición de la familia como “base de la sociedad” en el artículo 40 de nuestra Constitución no es acompañada por políticas que la promuevan adecuadamente, sino más bien lo contrario. Se ha debilitado el valor del contrato matrimonial y sus responsabilidades como fundamento de la familia y la educación de los hijos. Se niega la existencia específica del matrimonio como unión de varón y de mujer, diluyéndose en un simple acuerdo entre privados. Se ha pretendido hacer equivalente la unión homosexual y el matrimonio natural.

5. Una sociedad sin niños, una sociedad que no protege la vida de los más indefensos, es una sociedad que pierde el sentido de la vida, se envejece, se entristece, se suicida. Tenemos una muy baja natalidad. Creemos que la aprobación de la ley del aborto ha sido un paso en falso de nuestra sociedad. Seguimos entendiendo que es necesario tomar medidas que protejan la vida humana desde el momento de su concepción y busquen asegurar la posibilidad de un digno desarrollo en la niñez.

6. La educación enfrenta algunos problemas muy serios, entre otros: la deserción en la enseñanza media, sobre todo en los adolescentes que viven bajo la línea de pobreza, y el ausentismo docente. La ley que rige el sistema educativo parece no haber contribuido a su buen gobierno. Continúa desconociéndose en su sentido pleno la libertad de enseñanza: sea de los padres para elegir la forma de educación de sus hijos, sea la de proponer una educación basada en los propios principios. Se imponen programas únicos y se discrimina el uso de recursos públicos, sin dar plena libertad de opción a los padres más pobres. Conforma un grave riesgo considerar que es el sistema educativo el principal educador, relegando a la familia a un papel secundario. La situación de “emergencia educativa” requiere para su abordaje de un amplio consenso, que demanda el concurso y el aporte de toda la sociedad en su conjunto. Las experiencias educativas positivas en ambientes carenciados nos muestra que, cuando el chico es puesto en el centro de la atención, se pueden dar pasos efectivos para beneficio de los más necesitados. La Iglesia ofrece su experiencia en este campo.

7. Elaborar las leyes que nos rigen es una tarea que implica la defensa de los derechos inherentes a la personalidad humana como dice nuestra Constitución (art.o 72). Esta noble actividad supone la búsqueda de consensos, (sobre todo en aquellos temas que son más esenciales), un diálogo inteligente y un sentido de responsabilidad. Las leyes tienen un alto contenido pedagógico para todos, de ahí la importancia de su claridad, que refleje y fortalezca el sentido de justicia que da estabilidad al orden social.

Como ya hemos señalado, no pretendemos con estas reflexiones hacer referencia a la totalidad de los temas a encarar por la sociedad uruguaya. Podría citarse a vía de ejemplo: la salud, la seguridad ciudadana, el maltrato a la mujer, los problemas inherentes a la economía y a la organización del trabajo. Hay dos temas que se han puesto o se quieren poner a consideración de la ciudadanía: la baja de la edad de la imputabilidad y el desarrollo del país en su relación al medio–ambiente con la problemática específica de la minería a cielo abierto. Son temas que nos  interpelan  y nos exigen informarnos debidamente, procurando tener los elementos necesarios para una decisión responsable.

Teniendo presente las próximas instancias electorales y la consiguiente labor de un nuevo gobierno, anhelamos y pedimos a Dios que, con el esfuerzo mancomunado de todos, pueda alcanzarse el mayor bien para la República.  Así lo esperamos, apoyados en la ayuda maternal de María, Virgen de los Treinta y Tres, asociada desde los comienzos de nuestra Patria a su historia y a su pueblo.

Florida, 28 de marzo de 2014.

jueves, 27 de marzo de 2014

REUNIÓN DE OBISPOS

          Hace ya varios años estuve en Brasil y conocí a un obispo, muy bueno, que tiene en su haber más de 10 libros publicados. Le pregunté de dónde sacaba tiempo para hacerlo, cuándo escribía... Me dijo sonriente: - En las reuniones de la Conferencia Episcopal adelanto mucho...
          ¡Así cualquiera! (Es un decir, no lo hace "cualquiera"...) En todo caso, se comprende que en un país que está dividido en 268 diócesis (= más de 300 obispos, entre Residenciales y Auxiliares) sea bastante fácil aprovechar tantas y tantas intervenciones para escribir....
         Mañana terminamos la primera reunión de la Conferencia Episcopal Uruguaya en el 2014. Han sido cinco días intensos, sin tiempo alguno para dedicarle al blog. Espero retomar el ritmo desde Minas. 
          Como saben, aquí la Iglesia está dividida en 10 diócesis. Escuchar con atención lo que cada obispo explica sobre su jurisdicción y sobre otros variados temas es un deber gustoso: no dan ganas de hacer otra cosa.
        Disfrutamos los extremos: por primera vez ha participado, como arzobispo de Montevideo, monseñor Sturla, 54 años. Por enésima vez, monseñor Cáceres, obispo emérito de Melo, con sus 93 tan bien llevados (gracias al mate, dice: dos litros todos los días). Él suele hablar, no tanto de lo que pasa sino de lo que queda. Lo hace, más que con las palabras, con su vivir: sereno, sonriente, interesado por todo, por todos y por cada uno, escribe cada día el Evangelio.

domingo, 16 de marzo de 2014

¿CASARSE Y VIVIR SUMISA? (y 3)

             La autora de Cásate y sé sumisa y Cásate y da la vida por ella no es una fuera de serie. Es una madre de familia de 4 hijos que, como muchas que conozco, además del trabajo de engendrarlos, traerlos al mundo, cuidarlos, alimentarlos y educarlos, tiene un trabajo fuera de casa que le ocupa unas cuantas horas del día.
¿Cómo hace una mujer para llevar adelante su pluriempleo? En los dos libros se encuentran un montón de experiencias de vita vissuta e alegremente sofferta, diría en su idioma, que solamente en parte se explican por el “genio femenino”: hay “algo” más en la vida de esta mujer madre de familia y periodista que, según cuenta ella misma, ha escrito sus libros de noche y pagando el precio de vivir deseando dormir muchas horas seguidas.

            Ese “algo” más de Costanza Miriano aparece repetidas veces en las páginas de los dos Cásate. En la carta que escribe a su amigo Marco, que convive desde tiempo inmemorial con Chiara y no se decide a casarse con ella por un montón de argumentos difíciles de rebatir, Costanza pasa directamente al insulto. Eres un cobarde, un crío, un invertebrado, le suelta. (Interesante: la confianza que da la amistad permite, y obliga muchas veces, a sacudir al interlocutor).
Después de este arranque enérgico y de otras afirmaciones, duras y muy amables al mismo tiempo, llega la hora de ir al nudo de la cuestión. En cada uno de nosotros hay una semilla de mal que nosotros, los católicos, llamamos pecado original, al que nos enfrentamos intentando aprender, durante toda la vida, a desobedecerla de manera creativa, semilla sin la cual no se puede explicar la mentalidad del mundo.
La realidad del pecado en nosotros mismos trae consigo la necesidad de luchar con ese que no queremos ser: Esta lucha por la conquista de la libertad y la felicidad verdaderas constituye el sentido de nuestra vida, y debemos seguir aprendiendo a ejercitarla hasta nuestro último día, e intentar enseñar a hacerlo a nuestros hijos desde el primero. No solamente por el premio futuro, sino porque así podremos vivir felices ya desde hoy mismo. Y nosotros, los creyentes, pensamos que sin Dios, un Padre bueno que siempre está por nosotros, no se puede vencer en esa lucha.
Cómo disfrutar la presencia de Dios, cómo recurrir a ella para conseguir paz en momentos de agitación (el estado normal de una madre de familia), es una experiencia “personal e intransferible”, como antes advertían los pasajes de avión. En su blog, Costanza Miriano habla de su propia experiencia diciendo que, convencida como está de que sólo se va al cielo con recomendación, busca siempre los canales preferenciales para llegar al Jefe Supremo. Para ella, la Misa y el Rosario son los que funcionan mejor.


            

sábado, 8 de marzo de 2014

¿CASARSE Y VIVIR SUMISA? (2)

          Hay consejos que no se olvidan. Uno de estos me lo dio el profesor García Suárez, mientras estudiaba en Pamplona: - ¡Un libro no fichado es un libro no leído!
            No siempre he seguido consejo tan sabio, por pura pereza, debo confesarlo. Mientras iba leyendo el libro de Costanza Miriano decidí seguirlo y fichar su Experiencia radical para mujeres sin miedo, porque en sus páginas encontré mucha miga, demasiada quizás. Y es que, envueltas en buen humor e ironías acerca de su marido (se llama Guido, se ve que es un grande), son tantos los aciertos señalados en el libro, que no sé si seré capaz de convertirlos en fichas. Escribe, por ejemplo:
            Nuestro genio propio, antes que cualquier otra cosa, es tejer relaciones. Me parece evidente que esa tarea es algo nuestro, y la prueba de ello es que, si los hombres se encargaran de la vida social de la familia, iríamos por las calles del barrio son saludar ni a una sola alma, pues cada vez que cruzamos dos palabras con el vecino, con la pediatra o con la catequista, ese oso que va junto a nosotras nos pregunta: pero ¿quién era?, y sobre todo, ¿cómo has conseguido acordarte del nombre de sus hijos? Sólo nosotras sabemos encontrar palabras, y traducir, porque a veces el intérprete hace más falta para hablar con quien más cerca está de ti (cuando mi marido dice “por supuesto, querida”, eso significa “lo voy a hacer, pero que conste que antes preferiría ir a la fiesta de comunión de los hijos del vecino”, una de las eventualidades, según creo yo, más horrorosas para él, que es un tipo tan sociable que si no se dan causas externas de cierta gravedad como, por ejemplo, haber perdido las llaves, prefiere no malgastar con nadie una palabra, mucho menos un cumplido).
            Entre bromas y veras, en la carta que Costanza escribe a su amiga Margherita se encuentra, me parece, el quid de lo que quiere transmitir y que ha provocado escándalo en cierto público feminista… mientras el libro se ha traducido a cinco idiomas.
            Le confía a su amiga el secreto de un matrimonio feliz, nada menos.
            Ese secreto es que las mujeres, ante el hombre que hemos elegido, demos un paso atrás. Y tú, que me conoces, sabes bien que tal cosa no está en absoluto en mi naturaleza, yo, que hice mío el lema de mi abuelo, el coronel: “Con pared o sin pared, tres pasos al frente”. (…) No obstante, cuando se trata de la vida en pareja, hay que competir al revés: con pared o sin pared, tres pasos atrás. Y hay que hacerlo aun cuando no entiendas el motivo, aun cuando estés íntimamente convencida de tener razón. En ese momento, haz un acto de confianza en tu marido. Sal de la lógica del mundo, “yo quiero tener la razón”, y entra en la de Dios, que te ha puesto al lado de tu marido, ese santo que te soporta a pesar de todo y que, dicho sea de paso, también es un buen tipo.
            Pero, ¿qué está diciendo esta mujer, adónde quiere llegar? ¿Sumisión al marido en el siglo XXI, cuando a tantas novias (gracias a Dios, aún quedan) no les gusta nada elegir esa lectura de san Pablo en la que, precisamente, pide a las mujeres que obedezcan a los maridos?...
            La señora Miriano –genio femenino en acción al 100%- le explica a su amiga el resultado de su propuesta:
            Comprobarás, te lo puedo asegurar, que un hombre no se puede resistir a una mujer que lo respeta, que reconoce su autoridad, que se esfuerza lealmente en escucharlo, en dejar de lado su propio modo de ver las cosas, que se muerde la lengua  -órgano siempre dispuesto a burlarse, a ridiculizar, a poner de relieve las carencias del otro, para eso somos estupendas, sin comentarios-, que acepta con amor recorrer caminos muy distintos a los que ella hubiera elegido de estar sola.
            Poco a poco será él el que irá a preguntarte qué piensas, qué hay que hacer, por dónde debe encaminarse la familia. Y ese respeto se conquista con el respeto, esa devoción con la sumisión.
            STOP. Como dije, este libro tiene mucha miga. Da para conversar, asentir, disentir, aprender… Tan grande fue el lío que armó el Cásate y sé sumisa, que su autora se sintió empujada obligada a escribir otro: Cásate y da la vida por ella. Como el primero, les hará mucho bien a ellas y a ellos.

sábado, 1 de marzo de 2014

¿CASARSE Y VIVIR SUMISA? (1)


            Hace unos meses se armó un formidable revuelo en España. Parece increíble, pero se llegó a hablar de ¡censurar un libro! Habría sido el primero en padecer esta condena desde la época de Franco, con eso está todo dicho.
            ¿El motivo? La editorial Nuevo Inicio había publicado un libro con un título tan provocador que, antes de leerlo, ya fue condenado a la hoguera por culturalmente inadmisible, juzgado por quienes se sienten jueces de la modernidad y no están dispuestos a transigir con nada que se oponga a su infalible criterio, ¡faltaría más!
            El caso es que el libro en cuestión, en italiano el original, es hasta hoy un éxito traducido a seis idiomas. Su título: Cásate y sé sumisa. Y el subtítulo: Experiencia radical para mujeres sin miedo. Sin duda, semejante audacia es incompatible con los códigos de moda. De aquí el escándalo que se produjo en la península ibérica y la pretensión de prohibirlo sin esperar más. (A estas alturas, me imagino que el asunto habrá sido abortado por la fuerza de los hechos: el libro se vende como pan caliente).
            Costanza Miriano, la autora, dice en su blog que nació en Perugia en 1970, primero estudió letras clásicas y después periodismo. Luego se trasladó a Roma y, durante 15 años, trabajó en la redacción del Telegiornale nacional de la RAI. Dice también que está casada, tiene cuatro hijos, dos varones y dos mujeres (y un solo marido). Y agrega, entre otras cosas, que le encantaría tener más tiempo para su ocupación preferida: correr. Añade con orgullo: En su haber, varias maratones y un mejor tiempo personal de 3 horas 15 minutos.

            La verdad es que yo tenía curiosidad por conocer lo que había escrito esta  revolucionaria, oliendo que podría ayudar a las mujeres y a tantos y tantos matrimonios.  Bueno, lo conseguí (es inútil pedírmelo, no insistan, no lo voy a prestar), lo leí y me divertí como hacía tiempo que no me hacía reír un libro… Costanza Miriano tiene más razón que un santo (la comparación no le gustará nada, pero así es el dicho) y sabe envolver sus convicciones y los juicios sobre sí misma con un sentido del humor salpicado de ironía made in Italy, que es una delicia.
            Pero, me preguntarán con ojos de incredulidad: ¿de verdad aconseja que la mujer sea sumisa con su esposo? Respondo con palabras de la autora: ¿Alguna sabe que se puede ser feliz incluso con su marido? Ahora es el momento de aprender la obediencia leal y generosa, la sumisión. Y, entre nosotras, podemos decirlo: debajo siempre se coloca el que es más sólido y resistente, porque quien está debajo sostiene el mundo.  
            Suficiente por hoy. Les iré contando más cosas de este best-seller cuya autora se describe diciendo que también fue delegada de clase, descubre y elimina los piojos a mano y es capaz de darle el pecho a un bebé, de corregir -mal- los deberes a un niño y de quemar una empanada, las tres cosas a la vez. 

viernes, 21 de febrero de 2014

POR TU MATRIMONIO

En ese lugar de este blog (no sé si se han fijado) coloqué hace un par de semanas este logo, que invito a pinchar.





Se trata de un sitio en español, de la Conferencia Nacional de Obispos de Estados Unidos, en el que se ofrece un  material muy apropiado para quienes se van a casar... y también para los casados. 

Lo recomiendo porque cada día es más necesaria la preparación para entrar con buen pie en la aventura formidable del matrimonio... y también porque a todos les viene bien un "curso de actualización". 

CORTITO Y CLARITO SOBRE LA FAMILIA

En Roma están reunidos los Cardenales y hablan sobre la FAMILIA. Al empezar la reunión, el Papa Francisco les dijo:

Queridos hermanos:

Os saludo cordialmente y doy gracias con vosotros al Señor, que nos concede estos días para encontrarnos y trabajar juntos. 

En estos días reflexionaremos de modo particular sobre la familia, que es la célula básica de la sociedad humana. El Creador ha bendecido desde el principio al hombre y a la mujer para que fueran fecundos y se multiplicaran sobre la tierra; así, la familia representa en el mundo como un reflejo de Dios, Uno y Trino.

Nuestra reflexión tendrá siempre presente la belleza de la familia y del matrimonio, la grandeza de esta realidad humana, tan sencilla y a la vez tan rica, llena de alegrías y esperanzas, de fatigas y sufrimientos, como toda la vida. Trataremos de profundizar en la teología de la familia, y en la pastoral que debemos emprender en las condiciones actuales. Hagámoslo con profundidad y sin caer en la casuística, porque esto haría reducir inevitablemente el nivel de nuestro trabajo. Hoy, la familia es despreciada, es maltratada, y lo que se nos pide es reconocer lo bello, auténtico y bueno que es formar una familia, ser familia hoy; lo indispensable que es esto para la vida del mundo, para el futuro de la humanidad. Se nos pide que realcemos el plan luminoso de Dios sobre la familia, y ayudemos a los cónyuges a vivirlo con alegría en su vida, acompañándoles en sus muchas dificultades, con una pastoral inteligente, animosa y llena de amor.

Gracias a todos, y buena jornada de trabajo.