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DESPUÉS DE 110 AÑOS...

Juan Bautista Berdum fue un vasco francés a quien el gobierno de España, en 1801, donó unos terrenos cercanos al poblado de la Inmaculada Concepción de Minas. Los vecinos del lugar, pasado el tiempo, le llamaron al paraje Cerro del Verdún. En el año 1900, el párroco de la ciudad, Don José De Luca, le pidió permiso a don Pedro Dartayete y a su esposa, doña María Ariza, dueños entonces del cerro, para colocar en la cumbre una imagen de la Virgen. Desde el 19 de abril de 1901 hasta hoy, la Virgen del Verdún se ha convertido en el lugar de peregrinaciones más popular del Uruguay: cada 19 de abril, miles de personas de todo el país suben al Cerro para agradecerle a la Inmaculada sus indudables favores. En 2010, coincidiendo con el jubileo por los 50 años de creación de la Diócesis de Minas, los obispos uruguayos declararon el lugar Santuario Nacional.

A la vuelta de 110 años, hay un sentir popular, compartido plenamente por el Obispo de Minas, de que ya es hora de ofrecerle a la Virgen un templo
, como expresión de gratitud por sus desvelos de Madre.

jueves, 20 de noviembre de 2014

¿QUÉ ES LA IDEOLOGÍA DE GÉNERO?



El último post reproduce la declaración de los Obispos uruguayos sobre la ideología de género, que por todos los medios quiere imponerse en nuestra sociedad. Es importante conocer en qué consiste tal ideología. 

La Dra. Ángela Aparisi, Catedrática de Filosofía del Derecho en la Universidad de Navarra, es experta en el tema. Pinchando aquí se encuentra una explicación breve y muy clara, que el año pasado presentó en un congreso celebrado en Roma.

Pinchando aquí, otro estudio suyo,  más extenso,  con abundante bibliografía.

jueves, 13 de noviembre de 2014

NO A LA DISCRIMINACIÓN, SÍ AL RESPETO


DECLARACIÓN DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL URUGUAYA 
SOBRE LOS TEXTOS DE IDEOLOGÍA DE GÉNERO DEL 
MINISTERIO DE DESARROLLO SOCIAL




1.  Desde hace algunos años se ha incrementado a escala mundial la justa condena de cualquier clase de discriminación.
2. La viva conciencia del derecho al respeto debido a cada persona y a no ser discriminado por la raza, el sexo o la religión es aún más sensible en el caso de personas de diversa orientación sexual.
3. Este justo empeño se ve desfigurado, sin embargo, por quienes quieren imponer la “ideología de género” y no toleran otras concepciones de la sexualidad, del matrimonio y de la familia, en particular la visión judeo-cristiana de la que somos dichosos herederos.
4. La expresión más reciente de esta actitud se encuentra en dos documentos: la guía “Educación y Diversidad Sexual” y “Transforma 2014”.
5. Sería excesivo comentar todas las afirmaciones y propuestas contenidas en estos materiales. La finalidad declarada de deconstruir estereotipos impone una concepción del cuerpo humano, de la persona, del matrimonio y la familia y de la moral en total oposición a lo que sostienen tanto el cristianismo como otras religiones y filosofías, en conformidad con la ciencia.
6. Este propósito pasa por alto el derecho humano fundamental de los padres a elegir libremente la educación de sus hijos (artículo 41 de nuestra Constitución) y, por eso, está limitada la ingerencia estatal: queda garantida la libertad de enseñanza. La ley reglamentará la intervención del Estado al solo objeto de mantener la higiene, la moralidad, la seguridad y el orden públicos (art. 68).
7.    Según esto, al Estado laico no le compete promover ninguna concepción filosófica de la persona y de la sexualidad y, aún menos, una ideología que, justificándose en la no discriminación, pretende “encerrar en el armario” la educación según las ideas cristianas.
8.    En estas circunstancias, vemos necesario recordar que todos los cultos religiosos son libres en el Uruguay (art. 5). En consecuencia, en las instituciones de la Iglesia Católica se seguirá enseñando libremente el precioso patrimonio de su doctrina. De ella forma parte esencial el respeto a todas las personas, sin ninguna clase de discriminación.
9.  Queremos manifestar, además de los motivos enunciados, que levantamos nuestra voz también en nombre de las familias católicas que envían a sus hijos a las escuelas de gestión estatal. Los padres, a su vez, tienen el derecho y el deber de oponerse a lo que consideran un abuso en la educación de sus hijos. De difundirse los textos referidos, en lugar de ser formados en la no discriminación de las personas, los hijos sufrirán la violencia de una educación sexual ideologizada y desnaturalizada.
10. La Iglesia quiere reafirmar su deseo de trabajar en favor de todos los ciudadanos de nuestra patria, sin distinción alguna, ofreciendo dialogar con respeto sobre las diversas ideas y proponiendo su propio modo de encarar la existencia.
Los Obispos del Uruguay

Florida, 10 de noviembre de 2014.

domingo, 9 de noviembre de 2014

¿EN QUÉ CREEMOS?



Fiesta grande en el Uruguay y particularmente en Florida. El Arzobispo de Montevideo pronunció la homilía que reproduzco. Vale la pena y meditarla. Estábamos junto a él todos los obispos del Uruguay y cientos de sacerdotes; lo escucharon miles de personas.  Monseñor Sturla fue muy claro, muy claro.


NADA HAY MAS NUESTRO QUE NUESTRA MADRE
Y aún los que nos hemos criado entre varios hermanos sentimos que la madre es de cada uno… Aún más los que no han tenido la alegría de esta relación tan especial la sienten en el corazón como una realidad llena de nostalgia …. Por eso estar aquí junto a María nos pone en esta sintonía de hijos con la madre. María es nuestra, es mía… venimos de distintas partes representando a todo el Pueblo de Dios que peregrina en nuestra tierra… Todo el Pueblo de Dios, obispos, sacerdotes, laicos, consagrados,,, venimos con nuestras “cuitas” a la Virgen, yo trato siempre de poner una intención pero se me cuelan dos, tres, cuatro, le digo a María te las presento todas, vos sabrás!!!!! Claro que traemos nuestros pedidos pero que bueno que piropeemos a la Virgen con las palabras de la Escritura, con ésas de la primera lectura dirigidas a Judith: Tú eres la gloria de Jerusalén. El orgullo de Israel, el insigne honor de nuestra raza. Y las completamos con el evangelio, con esas hermosas palabras que Isabel dirigió a su prima que la visita: “Tú eres bendita entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre…”
La Virgen de los Treinta y Tres
Entre tantas advocaciones marianas queridas, hoy celebramos a la Virgen de los Treinta y Tres, a esta Madre la sabemos bien nuestra… Imagencita de madera americana, manos de indios que la tallaron, gauchos y chinas que la veneraron… nombre hermoso: Virgen del Pintado, fundadora de la entonces villa de san Fernando de la Florida, y luego protagonista de la gesta patria… porque aquí dimos un paso de gigante en esa lucha por la libertad que tanto nos costó… Y aquellos próceres no dudaron en poner la patria naciente bajo la protección de María. Fue así que por clamor popular la imagencita del Pintado pasó a ser, en la voz del pueblo. la Virgencita de los Treinta y Tres… Junto a ella, podemos dejar por un rato nuestras peticiones particulares y si hacemos silencio, podemos escuchar un murmullo que nos viene del centro de esta plaza con ecos más que centenarios…

Cultivar la magnanimidad

“Es la voz de la patria pide gloria, yo obedezco esa voz a su llamado siento en el alma abiertos los sepulcros que pueblan mi memoria, y en el sudario envueltos de la historia levantarse sus muertos…!” Así comienza la Leyenda Patria de Don Juan Zorrilla de San Martín Por primera vez fue recitada aquí en esta plaza de Florida el 19 de mayo de 1879 cuando se inauguró el monumento a la independencia del centro de la plaza. La historia nos dice que este poema había quedado fuera del concurso que se había convocado porque era más largo de lo estipulado, pero se le pidió a Zorrilla que lo recitara. Cuando terminó con aquella estrofa solemne… Protege oh Dios la tumba de los libres, protege a nuestra patria independiente que inclina a Ti tan sólo, sólo ante ti la coronada frente. Todos vibraban y vitoreaban al poeta. En medio de la emoción general, el ganador del concurso literario se quitó la medalla de su pecho y se la colocó a Zorrilla… Magnanimidad
Recordar hoy aquí esta noble actitud con el trasfondo de la Leyenda Patria nos habla de una virtud esencial en los momentos que vivimos en nuestra patria y que queremos pedir ala Santísima Virgen: Se trata de la magnanimidad… ¿Que quiere decir esta palabra? Grandeza de alma… alma grande como la que tienen los hombres de todas las latitudes que no se dejan envolver en lo mezquino, lo pequeño, el enredo de las cosas, la turbiedad del río revuelto… sino que miran a lo lejos, apuntan hacia lo que vale la pena, apuestan por la limpidez del azul del cielo. ¡Las cosas de arriba! Celebramos esta fiesta de la Virgen entre dos instancias electorales. Hemos dado al mundo como otras veces un testimonio de ejemplar conducta cívica. Públicamente se discrepa con altura y la clase política uruguaya con sus más y sus menos demuestra espíritu de diálogo. Pero es natural que en estas épocas se dé la polarización. Sin duda es un llamado de atención. En las redes sociales se cuelan muchas veces expresiones duras, intolerantes, hasta crueles… y esto mismo a veces se refleja en palabras de algunos cuando la mirada sobre el otro no es de adversarios sino de enemigos…. Saber ganar, saber perder, mirar más allá del propio color, los colores de la patria… ser magnánimos. ¡Cuidado! sabemos lo que es el enfrentamiento de hermanos… Los tuvimos con dureza durante os primeros 70 años de vida independiente, y luego en los años 60 y 70 vivimos también enfrentamiento con armas entre orientales… Hoy vivimos en paz, pero la paz se construye día a día, en el respeto al otro, al que piensa distinto, al que es distinto…

Respeto a la dignidad de toda persona

No se trata de esa vaga tolerancia que pretende que todas las ideas valen igual, no… Lo que vale es la persona humana, la dignidad de cada uno… en el terreno de lo que pensamos, discrepemos con libertad… No se trata para nosotros cristianos de palabras “buenitas” o ingenuas, de acuerdo fácil. Creemos con toda el alma en Dios y queremos que nuestra cultura se impregne de evangelio sabiendo que el aroma de Jesús de Nazaret es el mejor perfume que pueden tener nuestra patria, nuestras leyes, nuestros hogares,,,, Pero en la defensa de nuestras convicciones no queremos destruir a nadie, queremos construir entre todos un país de hermanos, con libertad y justicia, con respeto a una verdad que nos trasciende. Una falsa tolerancia hacia la diversidad se ha transformado en intolerancia agresiva hacia convicciones profundas de nuestro ser cristianos…En esta sociedad plural también la Iglesia, forjadora de este Uruguay desde su cuna, tiene una palabra que decir… Ella amamantó a la patria naciente en la leche pura del evangelio, y tiene el derecho y el deber de seguir haciéndolo.

Convicciones de los cristianos

Nuestras convicciones de cristianos Con sencillez y sin agravios pero con la firmeza más grande creemos – que la vida es un don del Creador y que nadie es enteramente dueño de su vida, por ello defendemos la vida humana desde la concepción hasta su muerte natural – Creemos que la diferencia sexual es querida por Dios y responde a un designio amoroso del Creador, que se hace patente en nuestra naturaleza. – Creemos que separando lo que Dios ha unido terminamos no en la diversidad armoniosa sino en la uniformidad totalitaria… La sexualidad humana está unida al amor, al compromiso, a la transmisión de la vida, y Dios le ha dado el gozo del placer para hacer mayor nuestra alegría de vivir. Cuando se le van separando uno a uno estos elementos no crecemos en humanidad. Multiplicamos placeres pero no engendramos alegría… Los hijos dejan de ser un don recibido con gozo y pasan a ser una carga para algunos o un derecho a adquirir para otros. – Por eso respetando las situaciones diversas vividas muchas veces con dolor y respetando a cada persona más allá de su orientación, creemos en la familia formada por un matrimonio entre varón y mujer abierto al don de la vida.
- Creemos también en la libertad de enseñanza garantizada por un estado que debe cumplir la constitución que da a los padres el derecho a elegir la educación que desean para sus hijos. -La Iglesia tiene experiencia educativa en nuestra tierra, desde antes que naciera la república. Hoy somos más conscientes que en la educación se juega un elemento clave de nuestro presente y futuro… Sobre todo en los ambientes más pobres donde solo desde la educación se logra que sea cada uno, con la ayuda de otros, artífice de su propia dignidad y no deudor de fáciles favores. La Iglesia ha demostrado a través de diversas instituciones que cuando se quiere se puede. – Creemos que sobre toda propiedad grava una hipoteca social, que no somos dueños absolutos de lo que legítimamente poseemos sino que somos administradores a los que Dios nos pedirá cuenta. – Creemos que “la religión pura y sin mancha delante de Dios es atender al huérfano y a la viuda” es decir poner en el centro a los que más necesitan… como lo tenemos en nuestra tradición nacional, es esa frase cargada de sensibilidad evangélica de Artigas: “que los más infelices sean los más privilegiados” La belleza de la vida cristiana
Queridos Hermanos: cuando en el evangelio de hoy se nos narra la visita de María a su prima Isabel vemos plasmado en este misterio de gozo el servicio y la alegría que son el testimonio más patente del evangelio. María va a servir y se encuentra envuelta en el gozo de la presencia del Dios hecho pequeño en su seno y reconocido por la acción del Espíritu Santo: “¿Quién soy yo para que la Madre de mi Señor venga a visitarme?” María responde en el colmo de la humildad y la alegría: “Mi alma canta la grandeza del Señor”. La vida cristiana está aquí en una síntesis maravillosa… La presencia del Señor en nuestro interior nos empuja al servicio. Sirvo y vivo la grandeza de la vocación… sirvo y experimento el gozo de Dios… La vida es servicio y el servicio es la verdadera alegría… Gracias María, Madre y Maestra, enséñanos a servir a nuestra patria.

Virgen de los Treinta y Tres – 9 noviembre 2014


sábado, 25 de octubre de 2014

DESDE ARRIBA SE VE MEJOR


-     Desde arriba se ve mejor.
   Esto es lo que me dijo una señora… y tenía toda la razón.
           La historia comienza con la sugerencia que recibí de parte de algunos obispos y sacerdotes, hace un par de años, después de enseñarles el proyecto del Santuario de la Virgen del Verdún:
 - ¿No pensaste en hacer una capilla o una ermita, allá arriba, en el cerro, para que se pueda celebrar Misa? ¡Sería tan lindo que un párroco, por ejemplo, pudiera subir con un grupo y tener la Misa en la cumbre!...
            Me pareció una idea muy buena, más allá del costo para llevarla a la práctica. (Tengo la experiencia de que, cuando se trata de hacer algo que llevará a conocer más y mejor a su Hijo, la Virgen siempre ayuda).
            Le pedí al arquitecto Collet que pensara cómo concretar la idea. Le dio muchas vueltas al asunto y hasta hizo una maqueta a escala de la posible ermita. Pero el resultado no nos convencía: cualquier proyecto competía con el Templete de la Virgen, lo cual era inadmisible.
            Mientras tanto, venció el contrato con una empresa de telefonía móvil que, desde hacía varios años, tenía instalada a pocos metros del Templete una antena de gran altura. Al vencimiento se retiraron llevándose todo, todo lo que podían llevarse: lo que quedó fue la plataforma de hormigón, detrás del Templete, donde desciende el terreno, que sostenía un gran container con los equipos de transmisión. ¡Era evidente que ése era el lugar para la ermita!


            Hay más. El verano pasado, pensando en cómo encarar el proyecto, recordé que hace más de 15 o 20 años un señor había conseguido en un remate una talla grande de La Piedad, y la había regalado a la Prelatura del Opus Dei “para que estuviera en una ermita”… Era como si te regalan una cocina completa… para una carpa, porque ¿quién y dónde iba a hacer la ermita?
            La imagen, bien cubierta con un plástico (gracias, señor Vicario, por cuidarla y por regalarla a la Diócesis) estaba esperando su destino: la ermita del Cerro del Verdún.
            Las fotos son de ayer, cuando empezaron las obras. Si Dios y la Virgen quieren, (¡quieren!: es Ella quien desde arriba eligió el lugar y desde abajo va allegando los medios), si Dios y la Virgen quieren, decía, para el 19 de abril podremos inaugurarla.  Recemos…            


sábado, 18 de octubre de 2014

LO QUE SE DICE EN EL SÍNODO- Fin

Ciudad del Vaticano, 18 octubre 2014 (VIS).-Esta mañana en la Oficina de Prensa de la Santa Sede ha tenido lugar la conferencia de presentación del Mensaje de la III Asamblea Extraordinaria del Sínodo de los Obispos dedicada a ''Los desafíos pastorales de la familia en el contexto de la evangelización'' (5-19 de octubre). 

''Los Padres Sinodales, reunidos en Roma junto al Papa Francisco en la Asamblea Extraordinaria del Sínodo de los Obispos, nos dirigimos a todas las familias de los distintos continentes y en particular a aquellas que siguen a Cristo, que es camino, verdad y vida. Manifestamos nuestra admiración y gratitud por el testimonio cotidiano che ofrecen a la Iglesia y al mundo con su fidelidad, su fe, su esperanza y su amor.
Nosotros, pastores de la Iglesia, también nacimos y crecimos en familias con las más diversas historias y desafíos. Como sacerdotes y obispos nos encontramos y vivimos junto a familias que, con sus palabras y sus acciones, nos mostraron una larga serie de esplendores y también de dificultades.

La misma preparación de esta asamblea sinodal, a partir de las respuestas al cuestionario enviado a las Iglesias de todo el mundo, nos permitió escuchar la voz de tantas experiencias familiares. Después, nuestro diálogo durante los días del Sínodo nos ha enriquecido recíprocamente, ayudándonos a contemplar toda la realidad viva y compleja de las familias.

Queremos presentarles las palabras de Cristo: ''Yo estoy ante la puerta y llamo, Si alguno escucha mi voz y me abre la puerta, entraré y cenaré con él y él conmigo''. Como lo hacía durante sus recorridos por los caminos de la Tierra Santa, entrando en las casas de los pueblos, Jesús sigue pasando hoy por las calles de nuestras ciudades. En sus casas se viven a menudo luces y sombras, desafíos emocionantes y a veces también pruebas dramáticas. La oscuridad se vuelve más densa, hasta convertirse en tinieblas, cuando se insinúan el mal y el pecado en el corazón mismo de la familia.

Ante todo, está el desafío de la fidelidad en el amor conyugal. La vida familiar suele estar marcada por el debilitamiento de la fe y de los valores, el individualismo, el empobrecimiento de las relaciones, el stress de una ansiedad que descuida la reflexión serena. Se asiste así a no pocas crisis matrimoniales, que se afrontan de un modo superficial y sin la valentía de la paciencia, del diálogo sincero, del perdón recíproco, de la reconciliación y también del sacrificio. Los fracasos dan origen a nuevas relaciones, nuevas parejas, nuevas uniones y nuevos matrimonios, creando situaciones familiares complejas y problemáticas para la opción cristiana.

Entre tantos desafíos queremos evocar el cansancio de la propia existencia. Pensamos en el sufrimiento de un hijo con capacidades especiales, en una enfermedad grave, en el deterioro neurológico de la vejez, en la muerte de un ser querido. Es admirable la fidelidad generosa de tantas familias que viven estas pruebas con fortaleza, fe y amor, considerándolas no como algo que se les impone, sino como un don que reciben y entregan, descubriendo a Cristo sufriente en esos cuerpos frágiles.

Pensamos en las dificultades económicas causadas por sistemas perversos, originados ''en el fetichismo del dinero y en la dictadura de una economía sin rostro y sin un objetivo verdaderamente humano'', que humilla la dignidad de las personas. Pensamos en el padre o en la madre sin trabajo, impotentes frente a las necesidades aun primarias de su familia, o en los jóvenes que transcurren días vacíos, sin esperanza, y así pueden ser presa de la droga o de la criminalidad.

Pensamos también en la multitud de familias pobres, en las que se aferran a una barca para poder sobrevivir, en las familias prófugas que migran sin esperanza por los desiertos, en las que son perseguidas simplemente por su fe o por sus valores espirituales y humanos, en las que son golpeadas por la brutalidad de las guerras y de distintas opresiones. Pensamos también en las mujeres que sufren violencia, y son sometidas al aprovechamiento, en la trata de personas, en los niños y jóvenes víctimas de abusos también de parte de aquellos que debían cuidarlos y hacerlos crecer en la confianza, y en los miembros de tantas familias humilladas y en dificultad. Mientras tanto, ''la cultura del bienestar nos anestesia y todas estas vidas truncadas por la falta de posibilidades nos parecen un mero espectáculo que de ninguna manera nos altera''. Reclamamos a los gobiernos y a las organizaciones internacionales que promuevan los derechos de la familia para el bien común.

Cristo quiso que su Iglesia sea una casa con la puerta siempre abierta, recibiendo a todos sin excluir a nadie. Agradecemos a los pastores, a los fieles y a las comunidades dispuestos a acompañar y a hacerse cargo de las heridas interiores y sociales de los matrimonios y de las familias.

También está la luz que resplandece al atardecer detrás de las ventanas en los hogares de las ciudades, en las modestas casas de las periferias o en los pueblos, y aún en viviendas muy precarias. Brilla y calienta cuerpos y almas. Esta luz, en el compromiso nupcial de los cónyuges, se enciende con el encuentro: es un don, una gracia que se expresa -como dice el Génesis- cuando los dos rostros están frente a frente, en una ''ayuda adecuada'', es decir semejante y recíproca. El amor del hombre y de la mujer nos enseña que cada uno necesita al otro para llegar a ser él mismo, aunque se mantiene distinto del otro en su identidad, que se abre y se revela en el mutuo don. Es lo que expresa de manera sugerente la mujer del Cantar de los Cantares: ''Mi amado es mío y yo soy suya. Yo soy de mi amado y él es mío''.

El itinerario, para que este encuentro sea auténtico, comienza en el noviazgo, tiempo de la espera y de la preparación. Se realiza en plenitud en el sacramento del matrimonio, donde Dios pone su sello, su presencia y su gracia. Este camino conoce también la sexualidad, la ternura y la belleza, que perduran aun más allá del vigor y de la frescura juvenil. El amor tiende por su propia naturaleza a ser para siempre, hasta dar la vida por la persona amada. Bajo esta luz, el amor conyugal, único e indisoluble, persiste a pesar de las múltiples dificultades del límite humano, y es uno de los milagros más bellos, aunque también es el más común.

Este amor se difunde naturalmente a través de la fecundidad y la generatividad, que no es sólo la procreación, sino también el don de la vida divina en el bautismo, la educación y la catequesis de los hijos. Es también capacidad de ofrecer vida, afecto, valores, una experiencia posible también para quienes no pueden tener hijos. Las familias que viven esta aventura luminosa se convierten en un testimonio para todos, en particular para los jóvenes.

Durante este camino, que a veces es un sendero de montaña, con cansancios y caídas, siempre está la presencia y la compañía de Dios. La familia lo experimenta en el afecto y en el diálogo entre marido y mujer, entre padres e hijos, entre hermanos y hermanas. Además lo vive cuando se reúne para escuchar la Palabra de Dios y para orar juntos, en un pequeño oasis del espíritu que se puede crear por un momento cada día. También está el empeño cotidiano de la educación en la fe y en la vida buena y bella del Evangelio, en la santidad. Esta misión es frecuentemente compartida y ejercitada por los abuelos y las abuelas con gran afecto y dedicación. Así la familia se presenta como una auténtica Iglesia doméstica, que se amplía a esa familia de familias que es la comunidad eclesial. Por otra parte, los cónyuges cristianos son llamados a convertirse en maestros de la fe y del amor para los matrimonios jóvenes.

Hay otra expresión de la comunión fraterna, y es la de la caridad, la entrega, la cercanía a los últimos, a los marginados, a los pobres, a las personas solas, enfermas, extrajeras, a las familias en crisis, conscientes de las palabras del Señor: ''Hay más alegría en dar que en recibir''. Es una entrega de bienes, de compañía, de amor y de misericordia, y también un testimonio de verdad, de luz, de sentido de la vida.

La cima que recoge y unifica todos los hilos de la comunión con Dios y con el prójimo es la Eucaristía dominical, cuando con toda la Iglesia la familia se sienta a la mesa con el Señor. Él se entrega a todos nosotros, peregrinos en la historia hacia la meta del encuentro último, cuando Cristo ''será todo en todos''. Por eso, en la primera etapa de nuestro camino sinodal, hemos reflexionado sobre el acompañamiento pastoral y sobre el acceso a los sacramentos de los divorciados en nueva unión.

Nosotros, los Padres Sinodales, pedimos que caminen con nosotros hacia el próximo Sínodo. Entre ustedes late la presencia de la familia de Jesús, María y José en su modesta casa. También nosotros, uniéndonos a la familia de Nazaret, elevamos al Padre de todos nuestra invocación por las familias de la tierra:

Padre, regala a todas las familias la presencia de esposos fuertes y sabios, que sean manantial de una familia libre y unida.
Padre, da a los padres una casa para vivir en paz con su familia.
Padre, concede a los hijos que sean signos de confianza y de esperanza y a jóvenes el coraje del compromiso estable y fiel.
Padre, ayuda a todos a poder ganar el pan con sus propias manos, a gustar la serenidad del espíritu y a mantener viva la llama de la fe también en tiempos de oscuridad.
Padre, danos la alegría de ver florecer una Iglesia cada vez más fiel y creíble, una ciudad justa y humana, un mundo que ame la verdad, la justicia y la misericordia''.

jueves, 16 de octubre de 2014

LO QUE SE DICE EN EL SÍNODO-6

Ciudad del Vaticano, 16 octubre 2014 (VIS).- Durante la duodécima Congregación General se presentaron en el Aula las relaciones de los diez Círculos menores, divididos por lenguas, dos en francés, tres en inglés, tres en italiano y dos en español. En general, los círculos menores ofrecieron tanto una evaluación de la "Relatio post disceptationem" (RPD), documento provisional en la mitad del recorrido del Sínodo, como varias posibles sugerencias para su inclusión en la "Relatio Synodi" (RS), documento definitivo y conclusivo de la Asamblea.



En el Aula se expresó, en primer lugar, perplejidad por la publicación. si bien legítima de la RPD, porque, se dijo, se trata de un documento de trabajo que no expresa una opinión única y compartida por todos los Padres sinodales. Por lo tanto, después de haber apreciado el gran trabajo realizado para la redacción del texto y su estructura, los Círculos menores presentaron sus sugerencias.

Ante todo se hizo hincapié en que la RPD se concentra en las preocupaciones de las familias en crisis, sin una referencia más amplia al mensaje positivo del evangelio de la familia, al hecho de que el matrimonio como sacramento, unión indisoluble entre el hombre y la mujer, es un valor aún muy presente y en el que muchas parejas creen. Por ello, se espera que la RS contenga también un mensaje fuerte de aliento y apoyo de la Iglesia a los cónyuges fieles.

Por otra parte es esencial - se afirmó- evidenciar más adecuadamente la doctrina sobre el matrimonio, insistiendo en que es un don de Dios. Otras sugerencias adicionales fueron que en la RS se integren también elementos no contenidos en la RPD como el tema de las adopciones, para la cuales se solicitó una simplificación de los procedimientos burocráticos, tanto nacionales como internacionales; o incluso las cuestiones de la biotecnología y la difusión de la cultura a través de la web, que pueden condicionar la vida familiar, así como una nota acerca de la importancia de las políticas en favor de la familia.

Se reiteró que es necesario prestar más atención a la presencia de los ancianos en los hogares y a las familias que viven en extrema pobreza, denunciando también las tragedias de la prostitución, la mutilación genital femenina y la explotación de niños con fines sexuales y laborales. Es importante -se dijo en el Aula- resaltar el papel fundamental de las familias en la evangelización y en la transmisión de la fe, destacando la vocación misionera. Todo ello con el objetivo de proporcionar una evaluación completa y equilibrada de la idea de "familia" en el sentido cristiano.

Con respecto a las situaciones familiares difíciles, los Círculos menores han evidenciado que la Iglesia debe ser una casa acogedora para todos, con el fin de que nadie se sienta rechazado. Sin embargo, se manifestó el deseo de una mayor claridad, evitando confusiones, vacilaciones y eufemismos en el lenguaje; por ejemplo sobre la ley de la gradualidad, para que no se convierta en gradualidad de la ley. Además, algunos Círculos expresaron su preocupación por la analogía hecha con el párrafo 8 de la "Lumen Gentium", ya que podría dar la impresión de una voluntad por parte de la Iglesia, de legitimar situaciones familiares irregulares, aunque puedan representar una etapa en el camino hacia el sacramento del matrimonio. Otros Círculos pidieron que se profundizase el concepto de "comunión espiritual", para que sea evaluado y, eventualmente, promovido y difundido.



Con respecto al acercamiento de los divorciados que se han vuelto a casar al sacramento de la Eucaristía, se expresaron, por la mayor parte, dos opiniones. Por un lado, se sugirió que la doctrina no se modificase y siguiera siendo la misma de ahora; por otro se habló de abrirse a la posibilidad de conceder la comunión , desde la perspectiva de la compasión y de la misericordia, pero sólo si se cumplen unas condiciones determinadas. En algunos casos, además, se sugirió que la cuestión fuera estudiada por una comisión especial interdisciplinaria.También se pidió que se prestase más atención a los divorciados que no se han vuelto a casar, testigos a veces heroicos de la fidelidad matrimonial. Al mismo tiempo, se manifestó el deseo que se acelere el proceso de reconocimiento de la nulidad del matrimonio y de la constatación de la validez del mismo. Y se recordó que los hijos no son una carga, sino un don de Dios, fruto del amor entre los esposos.

Se pidió una mayor orientación cristocéntrica, así como un mayor énfasis en el vínculo entre los sacramentos del matrimonio y el bautismo. La visión del mundo debe ser la que pasa por la lente del Evangelio, para invitar a los seres humanos a la conversión del corazón.

Igualmente se reiteró que, a pesar de la imposibilidad de equiparar el matrimonio entre hombre y mujer a las uniones homosexuales, las personas con esta orientación deben ser acompañadas pastoralmente y protegidas en su dignidad, pero sin que esto parezca una aprobación, por parte de la Iglesia, de su orientación y su forma de vida. Sobre la cuestión de la poligamia, en particular de los polígamos convertidos al catolicismo que deseen recibir los sacramentos, se sugirió un estudio amplio y exhaustivo.

Los grupos de trabajo también solicitaron una reflexión más amplia sobre la figura de María y la Sagrada Familia, para proponerlos como modelo de referencia para todos los núcleos familiares. Por último, se insistió en que se señalase que la RS será, en cualquier caso, un documento de preparación para el Sínodo Ordinario previsto para octubre de 2015.

miércoles, 15 de octubre de 2014

LOS SANTOS SON SIEMPRE ACTUALES. PABLO VI, BEATO.

El próximo Domingo será beatificado el Papa Pablo VI. Entre tantos pensamientos suyos rescato éstos, pronunciados en Bogotá el 24 de agosto de 1968, en la inauguración de la II Asamblea General de los Obispo de Latinoamérica. Dan para pensar.  



"La fe es la base, la raíz, la fuente, la primera razón de ser de la Iglesia, bien lo sabemos. Y sabemos cómo la fe es insidiada por las corrientes más subversivas del pensamiento moderno. La desconfianza, que, incluso en los ambientes católicos se ha difundido acerca de la validez de los principios fundamentales de la razón, o sea, de nuestra « philosophia perennis », nos ha desarmado frente a los asaltos, no raramente radicales y capciosos, de pensadores de moda; el « vacuum » (el vacío) producido en nuestras escuelas filosóficas por el abandono de la confianza en los grandes maestros del pensamiento cristiano, es invadido frecuentemente por una superficial y casi servil aceptación de filosofías de moda, muchas veces tan simplistas como confusas: y éstas han sacudido nuestro arte normal, humano y sabio de pensar la verdad; estamos tentados de historicismo, de relativismo, de subjetivismo, de neo-positivismo, que en el campo de la fe crean un espíritu de crítica subversiva y una falsa persuasión de que para atraer y evangelizar a los hombres de nuestro tiempo, tenemos que renunciar al patrimonio doctrinal, acumulado durante siglos por el magisterio de la Iglesia, y de que podemos modelar, no en virtud de una mejor claridad de expresión sino de un cambio del contenido dogmático, un cristianismo nuevo, a medida del hombre y no a medida de la auténtica palabra de Dios.

Desafortunadamente también entre nosotros, algunos teólogos no siempre van por el recto camino. Tenemos gran estima y gran necesidad de la función de teólogos buenos y animosos; ellos pueden ser providenciales estudiosos y valientes expositores de la fe, si se conservan discípulos inteligentes del magisterio eclesiástico, constituido por Cristo en custodio e intérprete, por obra del Espíritu Santo, de su mensaje de verdad eterna. Pero hoy algunos recurren a expresiones doctrinales ambiguas, se arrogan la libertad de enunciar opiniones propias, atribuyéndoles aquella autoridad que ellos mismos, más o menos abiertamente, discuten a quien por derecho divino posee carisma tan formidable y tan vigilantemente custodiado, incluso consienten que cada uno en la Iglesia piense y crea lo que quiere, recayendo de este modo en el libre examen que ha roto la unidad de la Iglesia misma y confundiendo la legítima libertad de conciencia moral con una mal entendida libertad de pensamiento que frecuentemente se equivoca por insuficiente conocimiento de las genuinas verdades religiosas".