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DESPUÉS DE 110 AÑOS...

Juan Bautista Berdum fue un vasco francés a quien el gobierno de España, en 1801, donó unos terrenos cercanos al poblado de la Inmaculada Concepción de Minas. Los vecinos del lugar, pasado el tiempo, le llamaron al paraje Cerro del Verdún. En el año 1900, el párroco de la ciudad, Don José De Luca, le pidió permiso a don Pedro Dartayete y a su esposa, doña María Ariza, dueños entonces del cerro, para colocar en la cumbre una imagen de la Virgen. Desde el 19 de abril de 1901 hasta hoy, la Virgen del Verdún se ha convertido en el lugar de peregrinaciones más popular del Uruguay: cada 19 de abril, miles de personas de todo el país suben al Cerro para agradecerle a la Inmaculada sus indudables favores. En 2010, coincidiendo con el jubileo por los 50 años de creación de la Diócesis de Minas, los obispos uruguayos declararon el lugar Santuario Nacional.

A la vuelta de 110 años, hay un sentir popular, compartido plenamente por el Obispo de Minas, de que ya es hora de ofrecerle a la Virgen un templo
, como expresión de gratitud por sus desvelos de Madre.

miércoles, 23 de julio de 2014

LA HILACHA MAJESTUOSA (Cómo enfrentar un tsunami-5)


Queridos Rafa y Anamaría:
                                             
                                          terminaron de leer el folleto ESTÁ BUENO CONVERSAR y quieren saber mi opinión… Yo creí que venía dándola y estaba clara, pero entiendo lo que quieren decir cuando se refieren al último y “espantoso” capítulo, como apunta Rafa…                                          

         En mi opinión, este capítulo de ESTÁ BUENO CONVERSAR muestra la hilacha.  Lo digo porque si el pudor es la tendencia natural a reservar la propia intimidad -y es obvia la relación entre sexualidad y pudor-, el solo título del capítulo pretende desmentir esa relación, para llevar a los adolescentes a vivir su sexualidad con un propósito de fondo muy distinto: Divertirse y cuidarse. A partir de aquí, se les enseña cómo conseguir este objetivo.

            Dibujo: dos chicas, con aspecto de “loquitas”,  se están pintando para ir a bailar. Una le pregunta a la otra: “¿Llevo preservativos?”. Naturalmente. Más aún, lo mejor es “llevar” y usar preservativos (porque) Si los usan de forma correcta, pueden prevenir infecciones y embarazos no deseados. Recordando a su vez que es recomendable su uso en las relaciones entre varones. A continuación, dibujos de distintos preservativos masculinos y femeninos.

             Otro dibujo: dos señoras mayores conversando. “Romina, mi nieta… (…) ya tiene 17 años y cuando se enteró que veníamos a bailar, me dio preservativos. No sabés qué vergüenza me dio al principio, imagínate. No te rías!! Pero me quedé contenta y tranquila de que sepa cuidarse del embarazo pero también de enfermedades… de las sexuales. Tomá, te regalo uno “para disfrutar y divertirse de forma segura”… te lo digo como me lo dijo ella”. (Subrayados míos).

             Con tono majestuoso, imperativo, pontifica el folleto: Para todos, las relaciones sexuales deben ser encuentros íntimos, corporales y emocionales en la pareja, donde se comparte el afecto, el amor y se encuentra placer, siempre teniendo en cuenta que pueden ser entre parejas del mismo o de distinto sexo. (Subrayados míos).

            Les decía que este último capítulo de ESTÁ BUENO CONVERSAR muestra la hilacha, porque es evidente que, bajo la apariencia de educación sexual para las familias, está la ideología de género, cuya pretensión es cambiar  la concepción judeo-cristiana de la familia y la sexualidad. 

            Queridos Rafa y Anamaría, ahí está, en síntesis, el balance que querían. En mi primera carta escribí que estamos viviendo bajo una dictadura cultural, la “dictadura del relativismo”. Y, con Eladia Blázquez, les recordé que, para enfrentarla,  es hora de matar los sueños, es hora de inventar coraje para iniciar un largo viaje por un gris paisaje sin amor...

            Se dan cuenta de que hay un abismo entre la propuesta de la ideología de género y lo que ustedes y yo pensamos sobre la sexualidad y la familia: ¡es tan entusiasmante conocer el misterio de la sexualidad y respetar y vivir su propia lógica! Me propongo explicarlo en cuanto esté a mi alcance.

            Con el afecto de siempre,

                                                    Jaime

P.D.: para quien le interese profundizar sobre el pudor recomiendo un libro de Wendy Shalit, escritora judía.

lunes, 14 de julio de 2014

COMO LA FIFA (Cómo enfrentar un tsunami-4)




Queridos Rafa y Anamaría:
                                             ayer, después del partido, le mandé un mail a Carlos, un amigo argentino que vive en Roma. Después de acompañarlo en el sentimiento, como era de rigor, para consolarlo le conté el cuento del turco.

El turco fue a ver un partido de fútbol del equipo de su pueblo, y como entonces no había más comunicación que el telégrafo, que cobraba por palabras, al terminar envió uno, solamente con cuatro letras: BBBB. Cuando volvió al pueblo explicó, como cosa obvia, lo que había querido decir: ¡Bartido Berdido Baciencia Baisano!.

No sé, Anamaría, si a ti te afectó poco o mucho el Mundial. En cambio, por el tono de tu último mail, me quedó claro que sí te afectó de veras lo que leíste en los capítulos 2 y 3 del folleto ESTÁ BUENO CONVERSAR.

En realidad, más que “afectarte”, entiendo que te fastidió. Como esta correspondencia contigo y con Rafa quedamos en hacerla pública, para que se entienda tu molestia quisiera decirte que, en general y mi opinión, hay que entender las afirmaciones del folleto, en el contexto de la idea-madre que presenta acerca de la sexualidad: un sistema de placer, que hay que usar con el mínimo riesgo y el máximo disfrute.

De esta idea clave se desprende toda una doctrina, que es la que se pretende difundir, sí o sí. Por ejemplo: después de explicar que la masturbación forma parte del auto descubrimiento y conocimiento del cuerpo, y que algunos niños y niñas la realizan “durante un tiempo y poco a poco la van abandonando”, dice drásticamente: “al llegar a la adolescencia se retomará esta actividad autoerótica”. Esta seguridad inapelable y sin matices, como la FIFA y aunque se diga que está bueno “conversar”, domina el texto del que hablamos.


Desde otro punto de vista, el empeño por no calificar moralmente el acto en cuestión, lleva a contradicciones risibles. Por una parte, una y otra vez se repite que es “un acto privado e íntimo”. Por otra, se asegura que “existen muchos conceptos y prejuicios en torno a la masturbación. Cada familia tendrá una postura ante ella”. ¿En qué quedamos? ¿Es un acto personal –lo privado y lo íntimo es propiedad exclusiva de la persona- o es un acto de calificación familiar, igual a “en mi casa nos encanta la polenta”?

En definitiva, lo que se pretende subrayar es que la actividad de que hablamos “es parte de nuestra intimidad, un aspecto más de nuestra sexualidad, que permite conocernos y darnos placer”. Como conclusión, afirma que “frente a las varias preguntas y creencias vinculadas a la masturbación, es mejor conversar sobre el tema para que (los niños y adolescentes) tengan la información correcta”.

Estamos en un callejón sin salida: si es verdad que hay diferentes creencias acerca de la masturbación, ¿cuál es la “información correcta”? ¿Quizás, como se lee también, sea que “así como otros hechos cotidianos de nuestra vida, (la masturbación es) parte de esa intimidad que debe ser respetada”?  Pero ¿cuáles son esos hechos, de los que no se da ningún ejemplo?: ¿si me lavo o no los dientes después de comer?, ¿si uso calzoncillos largos?... ¿Se pueden equiparar estos hechos con la intimidad sexual? ¿Acaso es tan inocente el “vicio solitario” (así se le denominó siempre) como fumar un cigarrillo después de comer? (¡No, fumar es pecado!).

Anamaría, entiendo tu fastidio. Vos, Rafa, no escribiste nada esta semana… En el mail anterior habíamos quedado en hablar sobre el pudor y la intimidad, y mirá en qué terminamos…  Baciencia, Baisano…

Hasta la próxima, un abrazo,


Jaime

domingo, 6 de julio de 2014

GOLES A FAVOR (Cómo enfrentar un tsunami-3)

Queridos Rafa y Anamaría:

me alegro, Ana, que el cuento del paraguayo te haya levantado un poco el típico-ánimo-de-embarazada-trimesina-nada-importante, como escribiste. Te cuento ahora un “hecho de vida” bastante asombroso, a ver qué opinan.
Al terminar el partido de Argentina y Suiza, subí el siguiente tweet: No podía no ganarle Argentina a Suiza... Si ganaba Suiza, habría sido un suizidio... (pavaditas que se me ocurren; si sirven para :) sirven.
La pavadita fue muy retuiteada y nadie, excepto una persona, comentó algo. El tweet que recibí de ese señor, Representante Nacional, decía así: “es demasiado serio el suicidio como para hacer ese tipo de “bromas”, me extraña viniendo de quien viene. 
¡Glup!, pronuncié de pura sorpresa. Después recapacité y escuché dos voces dentro de mí: una decía: - ¡Hay gente para todo! La otra, a la que trataré de seguir con los límites del sentido común, la interrumpió con un solemne reproche: - ¿Todavía no caíste en la cuenta de tu identidad?
Volvamos a lo nuestro.  En tu último mail, Rafa, escribiste dos cosas con las que estoy plenamente de acuerdo: la primera es que en las próximas ediciones del folleto ESTÁ BUENO CONVERSAR, debería incluirse la Resolución del Consejo de Derechos Humanos de la ONU acerca de la familia, de la que hablamos la semana pasada. Sí, corresponde incorporarlo a los textos legales citados como referencias, sobre  los derechos de los uruguayos a recibir educación sexual.
Pienso que es una elemental cuestión de coherencia. En el folleto se afirma que en Uruguay  “la educación sexual es un derecho legitimado. Tiene en consideración la promoción de valores fundamentales vinculados a derechos humanos universalmente aceptados”. Precisamente, la Resolución de las Naciones Unidas afirma que la institución familiar, como tal, es sujeto de derechos humanos. ¿Cómo no proclamar que estamos en sintonía con la ONU?

El Mago
 A su vez, se da otra coincidencia importante entre ESTÁ BUENO CONVERSAR y la Resolución. Esta última reconoce a la familia “como el núcleo natural y fundamental de la sociedad”. Y se lee en el folleto: La primera institución educadora de los niños es la familia, es decir, sus padres, su papá y su mamá. ¡Bien!
 La segunda cuestión en la que estamos de acuerdo, querido Rafa, es la perplejidad provocada por la afirmación que sigue a la anterior: Es precisamente en el hogar, desde el momento de su nacimiento, que los niños aprenden acerca de su sexualidad en un proceso permanente que se compartirá con las instituciones educativas más adelante. ¿Qué quiere decir esto? ¿Se piensa, realmente, que la educación sexual comienza el día en que uno nace? No, no puede ser; debe haber algún error…
No obstante, en el folleto encuentro otras afirmaciones que juzgo acertadas. Refiriéndose a cómo tratar de las cuestiones sexuales con los niños más chicos, dice: Primero debemos escuchar y así ver hasta dónde necesitan saber, no contándoles cosas que aún no les interesan, no entienden o crean confusión.  
En la misma línea de acierto destaco esta sugerencia: Alrededor de los cuatro años, cuando comienzan a vestirse o a ir al baño por su cuenta, empiezan a sentir pudor o vergüenza y no quieren ser vistos desnudos. Es necesario respetar su intimidad; esto colabora con su desarrollo y confianza.
Intimidad y pudor, ¿cómo no destacar estas dos palabras que daba por desaparecidas desde hace décadas? Me alegró, la verdad. Y, al mismo tiempo, me sentí confundido por el tratamiento –mejor, el destrato- que más adelante reciben el pudor y la intimidad. De esto quisiera seguir hablando en la próxima.
 Los dejo por hoy, porque quiero ver algo del segundo tiempo de Argentina y Bélgica. (Me propuse no mandar ningún tweet cuando termine, ya ven).  
Con el cariño de siempre,

Jaime

domingo, 29 de junio de 2014

ESTÁ BUENO CONVERSAR (Cómo enfrentar a un tsunami-2)


Queridos Rafa y Anamaría:
                                            volvamos al tema de la semana pasada, el folleto de educación sexual para las familias –Está bueno conversar- que se está distribuyendo en nuestras escuelas.
      Fue “la gota que derramó el vaso”, me escribiste, Rafa, que te bajoneó por lo que encontraste en él. Te hablé de la “dictadura del relativismo”…
     Ahora debo decirte algo que tal vez te sorprenda, no sé: en el folleto encontré varias cosas interesantes, bien dichas… También te digo que ya hace años –a lo mejor te sirve la experiencia- aprendí que es difícil encontrar algo en lo que TODO esté mal… En el argumento que nos ocupa, veo que son cinco los autores del folleto y, para realizarlo, recibieron aportes de dos instituciones oficiales y de otras 19 personas. Me pregunto: ¿será posible que entre tantas mujeres y hombres, la mayoría personas dedicadas a la enseñanza, no hayan escrito algo bien? No, no puede ser.
     Te diré que comparto con ellos el propósito del escrito: coincido en que “está bueno conversar” sobre la sexualidad y hacerlo con “buena disposición, generando un clima de confianza y tratando de escuchar y comprender”, como declaran en las primeras líneas. Pretenden, también, que el folleto sea “un aporte para los momentos cotidianos, en familia”, de manera que en ese entorno afectivo “fluyan preguntas y se den las respuestas que acompañen los descubrimientos”. ¿No te parece que se pueden compartir estos propósitos?
      Al mismo tiempo te confieso que subrayé en familia, porque estoy convencido de que es ahí donde nos jugamos la felicidad y nuestro futuro. En este sentido, creo que “está bueno conversar” sobre una noticia que no es fútbol… El 26 de junio, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU aprobó una Resolución de Protección a la Familia, en la que se afirma algo muy importante: "Reconocemos a la familia como el núcleo natural y fundamental de la sociedad”.
     Dice varias cosas más, también de mucho interés, pero quisiera quedarme en esta primera afirmación.


Mis primos: Los 7 magníficos hermanos: Lucía, Joselo, Magdalena, Luis Felipe, Inés, Cecilia y Bernardo. 

    Que Naciones Unidas reconozca hoy a la familia como “el núcleo natural y fundamental de la sociedad”, ¿acaso no supone un desmentido a quienes piensan -¡como vos, Rafa!- que TODO está mal?
    Si la familia es “el núcleo natural y fundamental” de la sociedad, esto significa que ella tiene una naturaleza propia. Si me preguntan qué es naturaleza, respondo con el DRAE que es la esencia y propiedad característica de cada ser. Tomando pie en esta definición, la esencia de la familia consiste, pues, en estar formada por un hombre y una mujer, ya que son los que tienen la capacidad de realizar el acto sexual propio del varón y de la hembra (esta es la propiedad característica de cada uno de ellos). Esta relación estable y exclusiva, abierta a la vida por naturaleza, sobre la cual se construye la familia, se llama matrimonio.
    Habrá que concluir, entonces, hablando con el mínimo rigor necesario para entendernos, que no hay ni puede haber “distintos tipos de familia” sino sólo una, a la que la ONU califica como “el núcleo natural y fundamental de la sociedad”.
       Rafa, te recordé la vez pasada que estamos en plena dictadura del relativismo. En mi opinión, la Resolución de la ONU es el síntoma de un cambio.
      En un sitio web que ha sufrido la Resolución como una derrota, leo que ella fue presentada por Bangladesh, China, Costa de Marfil, Egipto, El Salvador, Mauritania, Marruecos, Namibia, Qatar, Federación Rusa, Sierra Leona, Túnez y Uganda. Fue aprobada por 26 votos a favor y 14 en contra. ¿Qué hizo Uruguay?: Uruguay en su nombre y en el de Chile, Francia e Irlanda presentaron una solicitud de enmienda a la resolución insertando en su texto el párrafo “teniendo en cuenta que en diferentes sistemas culturales, políticos y sociales existen varias formas de familia”. Desafortunadamente Rusia presentó una moción de NO-ACCIÓN, impidiendo que esta moción sea votada, ni siquiera discutida.
      Termino por hoy, creo que no me fui de tema. Anamaría, ya ves que a ti no te dije nada… Con tres meses de tu segundo embarazo no creo que necesites muchas explicaciones sobre la naturaleza de la familia. Te cuento un cuento.
   Un estudiante se presentó, nerviosísimo, a su futuro suegro y le dijo muy formalmente y rapidito: - Señor, soy un joven paraguayo y vengo a pedirle la mano de su hija para casarme con ella. - ¿Para quéee? – ¡Paraguayo!, señor.
       Con todo afecto, hasta la próxima,

Jaime


domingo, 22 de junio de 2014

CÓMO ENFRENTAR UN TSUNAMI


Queridos Rafa y Anamaría:
                                             abro el correo y me encuentro con el mail de Rafa, escrito en una “tarde negra”, dice. Me preocupé, la verdad, porque hasta hoy nunca había escuchado en vos, Rafa, semejante expresión. Y como pienso que lo que te preocupa es de interés para muchos, gracias por aceptar mi propuesta de conversar en el blog y dejarlo abierto a otras opiniones.

         En esta tranquila tarde de domingo (Minas duerme la siesta) te escribo a ti y Anamaría, ya que sé bien, Rafa, que habrás compartido con tu esposa la “tarde negra”.

         Lo primero que quiero decirles es que no estoy de acuerdo con el pronóstico de Rafa. Y me llama la atención, querido amigo, que un tipo como vos, que siempre va para adelante (¡el Cavani en tu fábrica!), se permita el lujo de sentirse “bajoneado”. ¿Qué te pasa, me podés decir? ¿Porque recibiste un folleto de educación sexual para las familias, que les dieron en la escuela? ¿Por eso? “La gota que derramó el vaso”, escribiste…

Rafa, te pregunto: ¿recién ahora caés en la cuenta de que estamos en plena dictadura? Te lo dije y lo repito: nuestro tiempo tolera todo… excepto al que no está dispuesto a tolerarlo todo. Esto es la dictadura del relativismo, ¿de acuerdo?

         Coincidimos en que hablar de “ir contra la corriente” nos queda chico… ¡Si tenemos que enfrentar un tsunami! (Ya saben que me gusta consultar el Diccionario. Lo define así: Ola gigantesca producida por un maremoto o una erupción volcánica en el fondo del mar). ¿Qué hacemos con esta ola? ¿Barrenarla, surfearla?... ¡Si arrasa con todo!: con lo que uno siempre creyó bueno y ahora resulta que lo contrario no es malo; con lo que se entiende por autoridad (no se entiende, mejor dicho); con la idea de libertad (sin responsabilidad alguna, por supuesto); con el modo de educar a los hijos; con la distinción sexual (¿qué vas a ser cuando seas grande, hombre o mujer?, elegí vos)…

            En pocas palabras, Rafa y Anamaría: lo que me plantea el mail de Rafa creo que es esto: ¿cómo sobrevivir en una cultura tsunámica? ¿Me dejo llevar por ella y chau?

Ustedes saben que el tango nunca me entusiasmó, siempre preferí el folklore. Pero, de un tiempo a esta parte, en las letras de no pocos tangos encuentro respuestas formidables. Escuchen esto de Eladia Blásquez, porque me parece que responde bien a la pregunta: Llegó la hora de archivar el corazón, de hacer con la ilusión, que no me va a servir, un lindo paquetito con una cinta azul, guardarlo en el baúl y no volverlo a abrir.

¿Se entiende? “Archivar el corazón” creo que equivale al grito rebelde de ese anuncio de pomelo: ¡Basta con tanta dulzura! y dejarse de ilusiones.

Sigue el tango Sin piel: Es hora de matar los sueños, es hora de inventar coraje para iniciar un largo viaje por un gris paisaje sin amor...

¿Qué les parece, están de acuerdo? En vez de matar los sueños yo diría los ensueños, pero no tiene mayor importancia. Lo que importa, Rafa, es entender que hay que resistir a esta dictadura. Sin agresiones, tranquilo: Francisco nos llama a dialogar, a trabajar por una “cultura del encuentro”. Lo cual no está reñido con la necesidad de hacernos fuertes (es hora de inventar coraje) y de aprender a decir “yo paso”, “no estoy de acuerdo”, “respeto tu libertad para organizar tu vida como quieras; respetá la mía”…  ¿Captan la idea?

Hace tiempo que trato de escribir corto (contrariamente a aquel profesor alemán que se preguntaba: ¿por qué decir en tres tomos lo que se puede explicar en seis?...). Por eso, basta por hoy; seguiremos.

           Con el cariño de siempre, 

  Jaime

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martes, 17 de junio de 2014

EL PAPA FRANCISCO, SOBRE ARTIGAS


Pasado mañana celebraremos los 250 años del nacimiento de Artigas. Nuestro embajador en Roma, Daniel Ramada, informó al Papa sobre algunos actos conmemorativos. Y Francisco le envió esta respuesta, en la que subrayo unas palabras que son todo un programa.

Vaticano, 20 de mayo de 2014


Señor Embajador:

Le agradezco cordialmente su carta, con la cual ha tenido la amabilidad de hacerme partícipe de los actos programados por esa Misión Diplomática para celebrar en Roma los doscientos cincuenta años del nacimiento de José Gervasio Artigas.

Le expreso mis mejores deseos para esta iniciativa, que trata de conjugar el aspecto cultural, religioso y de abnegada entrega a los menos favorecidos de la sociedad, que este célebre Prócer uruguayo supo promover y encarnar en su larga vida. Y pido al Señor que su memoria ayude a sus compatriotas a iluminar el presente y el futuro del Uruguay, abriendo cada vez más su espíritu a la esperanza cristiana y al compromiso generoso para con el prójimo.

Con sentimientos de estima por su labor de transmitir la cercanía de los uruguayos a la Sede de Pedro, le ruego que rece por mí y por los frutos de mi servicio a la Iglesia universal. Yo pido en mi oración que Dios lo acompañe en sus tareas cotidianas.

Que Jesús lo bendiga y la Virgen Santa, Nuestra Señora de los Treinta y Tres, lo cuide.

Atentamente,
Francisco

  

sábado, 14 de junio de 2014

EL AMOR ROMÁNTICO

Más de una vez (es decir, CANTIDAD) encuentro a chicas que, disimulando más o menos su pena, dicen que se sienten "desubicadas"... El motivo es que piensan que hay un desajuste, entre el modo en que les gustaría que las trataran los chicos y la realidad del trato que reciben. Para ellas va el artículo que sigue. (Y para ellos, obvio). Es un granito de arena que se añade al médano de sentido común que se está formando en la web... 

Leo atónita que la directora del Instituto Canario de Igualdad considera que es necesario «deconstruir el modelo de amor romántico” por sexista y promotor de la violencia contra las mujeres. Lo leo varias veces y no doy crédito porque creo honradamente que es justo al revés lo que sucede. Que una igualdad mal entendida sea la que hoy facilite determinadas situaciones de violencia.
Yo veo tratar a muchos chicos y hombres a las mujeres y me da vergüenza. Claro que también me la da cuándo veo a ellas tratarles a ellos o dejarse tratar por ellos. Todos como carreteros y todos mal, ellos y ellas. Empezando por el lenguaje y siguiendo por las formas, una pena.
El amor romántico, aunque hay mil acepciones de qué sea eso, parte de que a las mujeres se nos trata por principio y siempre estupendamente. Se nos abre la puerta, no se nos deja llevar peso y todo se hace con delicadeza. Luego, además, se nos tiene una consideración especial si se nos pretende, que decía mi abuela. Entonces el cuidado se dobla y se mantiene. El amor romántico también parte de que los hombres son caballeros aunque no tengan caballo. Es decir, se supone que son fuertes aunque sean enclenques, se les atribuye una capacidad de protección, de defensa y algo que se llamaba honor antiguamente.
El amor romántico no es el 14 de febrero, ni los bombones en forma de corazón, ni toda la parafernalia de estupideces cursis hasta la extenuación. Ni mucho menos, como indica la directora del Instituto Canario de Igualdad, que las mujeres aguanten carros y carretas, precisamente porque lo que pregona el amor romántico es que si me quieres me cuidas como lo más preciado de tu vida y siempre.
Pero hoy somos bobos y pasamos de la cursilería y la horterada más espantosa a la brutalidad más evidente. Efectivamente, la estética va unida a la moral, y en las relaciones esto se nota de una forma palpable. Feos los modos, el tratamiento y el comportamiento.
Porque hemos perdido las más elementales formas de educación, entre las que se encontraban ese modo diferente de tratar a las mujeres, más delicado y con más atenciones que si es tu compañero de rugby. A la vez creemos que nos podemos utilizar mutuamente sin hacernos daño, como un deporte donde todos acabamos perdiendo. De eso va la liberación sexual, no es otra cosa diferente.
Nunca ha habido más presión sobre las mujeres para que tuvieran un ligue, como también sobre ellos, y, a la vez ,nunca una sociedad ha sido menos pro pareja estable, matrimonio, que es lo que hoy no se lleva.
Ese toma y deja y salta al o a la siguiente, ese no pasa nada cuando algo se rompe, sal y diviértete, pero sola no estés porque hay que tener un lío o algo, lo que sea, constituye todo un panorama desolador de las relaciones. Y no diré que las mujeres somos las que más salimos perdiendo porque pienso honradamente que los hombres también pierden. Pero eso no es consecuencia del amor romántico, es justo lo contrario a éste.
El amor romántico servía de inspiración, un toc toc en la mente, para que las mujeres conscientes supieran que ellas valían siempre el mayor de los esfuerzos y se hicieran valer. Y también para que supieran, porque tontas no eran, que un príncipe no es nunca un heredero a la corona, sino el héroe cotidiano del que te puedes fiar hasta la muerte, el que tira contigo del carro común aunque esté cansado y no le apetezca, el que se compromete.
Aurora Pimentel 
adiciones.es